Los viajeros colombianos destinan entre el 11 % y el 20 % de sus ingresos mensuales a viajes, según un estudio del Instituto Costarricense de Turismo (ICT) aplicado en cinco mercados de la región: Colombia, Brasil, México, Argentina y Chile.
El ICT concluye que el viaje dejó de percibirse como un lujo ocasional entre la clase media colombiana y pasó a integrarse como parte del proyecto de vida, con el gasto turístico tratado como inversión en bienestar.
El 74 % de los viajeros colombianos planifica con anticipación, con un promedio de tres meses de reserva, un margen que según el estudio es mayor al promedio regional. La duración promedio del viaje es de 12,7 días, y los mayores de 45 años optan por estancias superiores a 15 días.

En formatos de compra, el mercado está dividido: el 49 % sigue usando paquetes turísticos y el 42 % prefiere comprar vuelos y alojamiento por separado. La gestión de reservas recae principalmente en el propio viajero, por canales digitales.
La decisión de viajar es mayoritariamente colectiva. El 65 % viaja en familia y el 57 % con la pareja, mientras que el segmento de 18 a 34 años que viaja con amigos representa el 26 %.
El estudio ubica la probabilidad de visita a Costa Rica entre los colombianos en 7 sobre 10, con mayor intensidad entre los viajeros de más de 35 años. Sin embargo, solo el 20 % de los encuestados visitó el país en los últimos cinco años.
El ICT atribuye esa brecha a dos barreras: la percepción de precios elevados y la falta de información sobre actividades y experiencias disponibles, y no a una ausencia de interés en el destino. Entre quienes sí viajaron, el 76 % se declara dispuesto a recomendarlo.
El comportamiento de compra varía por poder adquisitivo. Según el informe, los estratos bajos priorizan accesibilidad, los medios asocian el viaje a una recompensa y los altos se inclinan por experiencias premium.
Redes sociales como fuente de inspiración
Las redes sociales son el principal motor de inspiración de viaje en Colombia, con Instagram, YouTube y TikTok como plataformas de consumo de contenido sobre destinos.
Las recomendaciones de familiares y amigos siguen operando como el factor decisivo en la elección final del destino, en combinación con la influencia digital.

La sostenibilidad, entre lo aspiracional y el precio
El informe reporta que el 47 % de los viajeros colombianos está dispuesto a pagar más por turismo sostenible, condicionado al costo y priorizando experiencias con beneficios tangibles. En el segmento de turismo de bienestar, la disposición a pagar más por ese tipo de experiencias sube al 88 %.
Destacado: Septiembre es el mes más económico para volar de Bogotá a Nueva York.
A escala regional, el estudio ubica el turismo de bienestar como segmento en expansión, con presencia fuerte en Argentina, Chile y Brasil, y con Costa Rica y Perú posicionados como referentes de esa oferta. Estados Unidos y Canadá aparecen como destinos aspiracionales, pero también como los principales generadores de barreras percibidas por visa, costos y acceso.




