El interés de los colombianos por invertir en vivienda en Estados Unidos ya no es marginal ni ocasional. En medio de un mercado internacional exigente, con precios elevados y tasas hipotecarias aún altas, el país logró posicionarse entre los principales compradores extranjeros de bienes raíces en ese mercado, una señal que empieza a reflejar cambios en las decisiones de inversión y en la forma de diversificar patrimonio desde Colombia.
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De acuerdo con el más reciente informe de la National Association of Realtors (NAR), Colombia entró al top 10 de compradores de vivienda en Estados Unidos con una participación del 3 % entre extranjeros, consolidando su presencia en un grupo históricamente dominado por economías más grandes.
El dato no es menor si se analiza en contexto. Entre abril de 2024 y marzo de 2025, compradores internacionales adquirieron 78.100 propiedades residenciales en Estados Unidos por un total de US$56.000 millones. Dentro de ese universo, Colombia logró posicionarse junto a países como China, Canadá, México e India.

En términos prácticos, esto implica que los colombianos no solo están participando, sino que están destinando capital relevante a este mercado. La cifra estimada de inversión desde Colombia ronda los US$1.680 millones, lo que evidencia un flujo importante de recursos hacia activos inmobiliarios fuera del país.
Además, el perfil de compra refleja barreras de entrada significativas. El precio medio pagado por compradores extranjeros fue de US$494.400, mientras que el promedio alcanzó los US$719.000. A esto se suma que el 47 % de las transacciones se realizó de contado, lo que confirma que se trata de un mercado con altos requisitos de capital.
A pesar de los altos costos, el mercado inmobiliario estadounidense no ha perdido dinamismo. Según la NAR, en marzo de 2026 las ventas anualizadas de vivienda usada se ubicaron en 3,98 millones, con un precio mediano de US$408.800 y un inventario de 1,36 millones de unidades, equivalente a 4,1 meses de oferta.
En paralelo, Freddie Mac (Federal Home Loan Mortgage Corporation) reportó que la tasa hipotecaria fija a 30 años se situó en 6,30 % al 16 de abril, lo que mantiene el financiamiento en niveles elevados.
Estas cifras explican por qué, aunque el acceso sigue siendo retador, el interés internacional —incluido el colombiano— no ha desaparecido. Más bien, ha evolucionado hacia formas más estratégicas y selectivas de inversión.
Nuevas formas de invertir en vivienda en Estados Unidos: el auge del modelo fraccionado
Una de las transformaciones más relevantes en este fenómeno es la aparición de modelos que permiten invertir sin necesidad de adquirir una propiedad completa. Plataformas como Simpl Homes están impulsando esquemas de inversión fraccionada, donde el inversionista participa a través de estructuras societarias.
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Mathias Llano-White, CEO y cofundador de la compañía, explica que este modelo responde a las barreras tradicionales del mercado. “El hecho de que 47% de las compras de extranjeros se haga de contado confirma que este sigue siendo un mercado con barreras de entrada altas. La inversión por fracciones no borra esa realidad, pero sí permite que más personas participen sin tener que comprar un inmueble completo”, señaló.
En este esquema, el inversionista no adquiere directamente un inmueble, sino una participación en una LLC (sociedad) que es propietaria del activo. Esto cambia la lógica de la inversión y obliga a entender con mayor detalle la estructura legal y financiera.
Qué deben tener en cuenta los colombianos antes de invertir en vivienda en Estados Unidos
El crecimiento del interés no elimina los riesgos ni la complejidad. De hecho, exige un análisis más riguroso. Uno de los errores más comunes, según expertos, es enfocarse únicamente en la rentabilidad bruta.
“El error más común del inversionista primerizo es fijarse en el gross yield y no en lo que queda después de impuestos, seguros, administración y reservas”, advierte Llano-White.

A esto se suma la necesidad de analizar el comportamiento del mercado por regiones. Por ejemplo, mientras la Federal Housing Finance Agency (FHFA) reportó un crecimiento de precios del 1,8% entre el cuarto trimestre de 2024 y el mismo periodo de 2025, estados como Florida registraron caídas de hasta -2,7 %.
Esto confirma que no existe un único mercado inmobiliario en EE. UU., sino múltiples realidades que deben evaluarse de forma individual.
Otro punto crítico está en las obligaciones formales. La DIAN ha recordado que los contribuyentes con activos en el exterior superiores a 2.000 UVT deben declarar estos bienes, lo que incluye participaciones en sociedades extranjeras.
Esto significa que invertir en vivienda en Estados Unidos no solo implica analizar rentabilidad, sino también entender el marco cambiario, tributario y legal desde Colombia.
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Además, la liquidez no es inmediata. “Aquí la salida puede ser más flexible que en la compra tradicional de un inmueble, pero sigue siendo una inversión de medio plazo. Hay que entrar con una lógica de tres a cuatro años, no como si fuera un CDT”, explicó Llano-White.




