A raíz de la profunda crisis económica, social y política que ha atravesado Venezuela en la última década, se ha registrado uno de los mayores flujos migratorios de la historia reciente en América Latina. Se estima que cerca de 7,8 millones de ciudadanos venezolanos han salido de su país en los últimos años en busca de mejores condiciones de vida. De ese total, 2.812.684 personas han migrado a Colombia, de acuerdo con cifras de Migración Colombia, lo que convierte al país en el principal receptor de esta población.
Una parte significativa de estos migrantes ingresó al territorio colombiano de manera irregular, situación que ha dificultado su acceso a empleos formales y a la seguridad social. En consecuencia, muchos venezolanos se han visto obligados a vincularse a actividades del sector informal como mecanismo de subsistencia. A pesar de este contexto, una prioridad constante para gran parte de esta población ha sido el envío de recursos económicos a sus familiares que permanecen en Venezuela, quienes continúan enfrentando dificultades para cubrir necesidades básicas.
Para facilitar este apoyo económico, diversas empresas han habilitado mecanismos que permiten el envío de remesas desde Colombia hacia el país vecino. Entre las opciones más utilizadas se encuentran Zoom y Western Union, compañías que establecieron alianzas para permitir la recepción y el envío de dinero entre ambos países. Este proceso puede realizarse de manera presencial, entregando el dinero en efectivo en puntos autorizados, o a través de plataformas digitales y aplicaciones móviles, lo que amplía las alternativas para los usuarios.
En el caso de estas empresas tradicionales, los costos asociados al envío de remesas pueden variar según el monto y el método seleccionado. En promedio, el servicio puede implicar una comisión cercana al 5 % para retiros rápidos, a lo que se suma un impuesto del 7 %, factores que deben ser tenidos en cuenta por quienes realizan envíos frecuentes.
De forma paralela, han surgido plataformas digitales que ofrecen esquemas distintos. Una de ellas es Bithonor, que se presenta como una alternativa para enviar dinero desde Colombia hacia Venezuela sin el cobro de comisiones directas por la transferencia.
En este caso, el principal costo corresponde a la tasa de cambio del día, la cual está sujeta a variaciones del mercado y puede consultarse en tiempo real dentro de la plataforma. El dinero enviado llega al destinatario en moneda local, es decir, en bolívares.
Bithonor también permite realizar envíos a través de servicios como Nequi, integrando procesos digitales que facilitan transferencias ágiles. Las transacciones pueden completarse en pocas horas, lo que resulta atractivo para quienes requieren que los recursos lleguen con rapidez.
Entre las principales características de esta plataforma se destacan la ausencia de comisiones por transferencias internacionales, la transparencia en la tasa de cambio aplicada, la rapidez del proceso —que puede tardar menos de dos horas— y la entrega de los fondos en la moneda local venezolana.




