La legislatura 2026-2027 comenzará con una agenda cargada de proyectos que definirán el rumbo del nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella y pondrán a prueba la capacidad de construir mayorías en el Congreso.
Tradicionalmente la primera legislatura de cada cuatrienio es el momento en que los gobiernos concentran el trámite de sus reformas más importantes, aprovechando el mayor capital político del inicio del mandato.
Sin embargo, el gobierno entrante no contará con mayorías automáticas y deberá negociar con las bancadas de centro e independientes.
De acuerdo con un análisis de Valure AP&DG, la coalición cercana al Gobierno partiría con alrededor de 41 senadores, por lo que necesitará sumar al menos 11 votos para alcanzar la mayoría de 52 requerida en la plenaria del Senado. En la Cámara de Representantes tendría cerca de 75 representantes, por lo que deberá conseguir el respaldo de al menos 17 congresistas adicionales para llegar a los 92 votos que conforman la mayoría.
La consultora advierte que, aunque el Gobierno inicia con una base importante de congresistas de derecha, la gobernabilidad dependerá de su capacidad para atraer a los partidos de centro y a las colectividades bisagra, que serán determinantes tanto en las plenarias como en las comisiones económicas y constitucionales donde se discuten las principales reformas.

Los primeros proyectos de ley
Una vez asuma la Presidencia, el próximo 7 de agosto, De la Espriella podrá radicar su propia agenda legislativa. Durante la campaña anunció proyectos como su propia reforma tributaria propia, una reforma al Estado y una ley de sometimiento para organizaciones criminales.
Otros puntos de la agenda serán la reforma a la salud, la formalización de la pequeña minería, la Ley de Competencias, el Plan Nacional de Desarrollo (PND), el Presupuesto General de la Nación para 2027 y una reforma a la educación.
Pero entre los primeros debates que deberán asumir Senado y Cámara figuran iniciativas heredadas del gobierno saliente, la reforma tributaria que dejará el ministro de Hacienda, Germán Ávila que espera recaudar $21,8 billones en 2027, cifra que aumentaría gradualmente hasta $37 billones en 2030.
Además de la agenda legislativa, el Congreso tendrá importantes responsabilidades electorales.
Durante este periodo deberá elegir al próximo contralor general de la República y a los nueve magistrados del Consejo Nacional Electoral (CNE), dos decisiones que influirán en el control fiscal y en la organización del sistema electoral durante los próximos años.
Aunque los partidos cercanos al presidente electo cuentan con una ventaja numérica en ambas cámaras, la elección de las mesas directivas dejó en evidencia que la coalición oficialista no actuará como un bloque monolítico. La disputa por la Presidencia del Senado mostró que las mayorías deberán construirse proyecto por proyecto, en un escenario donde la negociación política será determinante para el éxito o fracaso de las principales reformas del nuevo gobierno.




