El proyecto de ley del Presupuesto General de la Nación (PGN) para la vigencia fiscal 2027 llegará esta semana a la plenaria del Congreso de la República para su segundo debate. Conozca la ponencia lista para radicar hoy al final de este artículo.
La propuesta conocida por Valora Analitik, que mantiene congelado el monto global definitivo en $634,95 billones (29,9 % del PIB), incluye una recomposición interna de sus partidas aprobada por los ponentes en coordinación con el Ministerio de Hacienda.
El nuevo pliego de modificaciones, al que se le introdujeron cambios de último minuto, introduce tres giros clave en la arquitectura fiscal: un recorte en el servicio de la deuda pública, un repunte en el rubro de inversión para la reactivación económica y un ajuste en los gastos de funcionamiento.
Tijeretazo al servicio de la deuda pública para liberar inversión
El cambio más relevante en la ponencia de segundo debate es la disminución de $8,4 billones en las apropiaciones destinadas al servicio de la deuda pública nacional. De este modo, la partida para cumplir con las obligaciones financieras del Estado disminuye desde los $155,4 billones presupuestados en el primer debate (24,5 % del PGN) hasta $147,1 billones.
Según se detalla en el informe presentado a las plenarias, esta liberación de espacio fiscal fue posible gracias a la actualización de las proyecciones financieras y a las condiciones previstas para adelantar operaciones de manejo de deuda y reperfilamiento de vencimientos de títulos en el mercado de capitales.
Este ajuste, de acuerdo con el texto de la ponencia, permite aminorar la rigidez del presupuesto sin comprometer el cumplimiento de los compromisos crediticios de la Nación.
Los recursos liberados de la amortización de la deuda fueron reorientados hacia la inversión pública, la cual registra una adición neta de $7,74 billones. Con este incremento, la bolsa asignada a proyectos de inversión estatal pasa de $86,89 billones aprobados en el primer debate a $94,63 billones para el próximo año.
En consecuencia, la inversión pública pasa a representar el 4,5 % del PIB, producto de un crecimiento real del 5,8 % frente a la vigencia fiscal de 2026.
Desde el Gobierno y también por parte de las comisiones económicas del Congreso se resaltó que el objetivo central de esta inyección de capital es evitar la atomización de recursos, financiar infraestructura estratégica de alcance regional, impulsar la reactivación productiva y respaldar los proyectos de reconstrucción en los territorios afectados por el terremoto del pasado 10 de agosto.
El senador Christian Garcés, coordinador de los ponentes, señaló en su cuenta de X que se garantizan $3 billones para subsidios de energía y gas y se deja una bolsa de $3,9 billones en MinHacienda para incorporar recursos destinados a la atención del terremoto, otros desastres y prioridades adicionales.
Leve incremento en gastos de funcionamiento
En lo relativo al funcionamiento del aparato estatal, la ponencia presenta una adición de $617.000 millones. Esta cifra eleva los gastos de funcionamiento de $392,63 billones a $393,25 billones.
La mayor parte de este gasto corriente continúa explicándose por las transferencias de origen constitucional y legal (como las pensiones, la salud y el Sistema General de Participaciones), las cuales representan el 75,8 % del funcionamiento total del Estado.
No obstante, los ponentes enfatizaron que se mantienen vigentes las directrices del programa obligatorio de austeridad para recortar erogaciones no esenciales en publicidad, viáticos, viajes y contratos de prestación de servicios.
Con estos movimientos, el presupuesto neto de la Nación excluyendo el pago del servicio de la deuda asciende a $487,88 billones. El ministro de Hacienda, Miguel Gómez, y los coordinadores ponentes ratificaron que estas modificaciones no alteran las metas del déficit fiscal fijadas para 2027 ni implican la creación de nuevo endeudamiento global.
Ponencia de segundo debate para el Presupuesto de 2027
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