La Corte Suprema de Estados Unidos (EE. UU.) podría decidir este viernes sobre la legalidad de los aranceles del presidente Donald Trump.
Aunque no es seguro que el Tribunal Supremo emita su fallo, programó para mañana como un “día de decisión” para emitir opiniones, y existe una especulación generalizada de que el caso arancelario saldrá a la luz.
En esencia, tal como se expone en un artículo de CNBC, el fallo abordará dos cuestiones. En primera instancia, “si la administración puede utilizar las disposiciones de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional para imponer los aranceles y, si no es apropiado, si Estados Unidos tendrá que reembolsar a aquellos importadores que ya han pagado los aranceles”.
Sin embargo, la decisión final también podría quedar en un punto intermedio.
El tribunal tiene la opción de otorgar poderes limitados y requerir solo un reembolso limitado.
En ese contexto, incluso, si la Casa Blanca pierde el caso, tiene otras herramientas a su disposición para implementar aranceles que no requieren los poderes de emergencia citados en la ley.
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El propio secretario del Tesoro, Scott Bessent, dijo este jueves que espera un fallo “confuso”. “Lo que no está en duda es nuestra capacidad para seguir recaudando aranceles aproximadamente al mismo nivel, en términos de ingresos totales”, declaró.
¿Qué pasa si Trump pierde?
Los funcionarios de la administración han mencionado varias opciones para contrarrestar la decisión del tribunal en caso de que no les sea favorable. No obstante, el sitio web de mercados de predicciones Kalshi señala solo un 28 % de probabilidad de que el tribunal falle a favor de los aranceles tal como se implementaron. Torres afirmó que los clientes de su firma tienen una expectativa similar.
Bessent ha afirmado que la administración cuenta con al menos otras tres opciones, a través de la Ley de Comercio de 1962, que mantendrán vigentes la mayoría de los aranceles.
Aunque también le preocupa que los reembolsos puedan sobrecargar a la administración y sus esfuerzos por reducir el déficit fiscal. Los aranceles generaron US$195.000 millones en el año fiscal 2025 y otros US$62.000 millones en 2026, según datos del Tesoro.




