
Dólar en Colombia salta a los $3.800 por conflicto en Irán; deuda del Gobierno sigue escalando a niveles récord
La moneda abrió en $3.777 y mantuvo una tendencia al alza casi toda la jornada, alcanzando un máximo de $3.826,88.

La moneda abrió en $3.777 y mantuvo una tendencia al alza casi toda la jornada, alcanzando un máximo de $3.826,88.

La divisa refleja el estado de máxima alerta global tras un fin de semana y un lunes con detonaciones directas en Medio Oriente.

La guerra Estados Unidos – Irán escala con bombardeos y amenaza rutas petroleras. Colombia ya enfrenta presión en dólar, precios y costos.

La moneda abrió con un fuerte salto en $3.790,95, pero la presión vendedora y el repunte del petróleo llevaron el precio a un mínimo de $3.746,50.

Desde los primeros minutos de negociación, la presión compradora escaló fuertemente hasta registrar un máximo de $3.225.

Aunque el dólar barato representa un respiro para los importadores, también se ha convertido en un obstáculo para los exportadores y el sector turismo.

De acuerdo con los analistas, este viernes se configura como un día clave para definir la estructura a mediano plazo de la tasa de cambio.

La jornada registra una dinámica inicial más lenta de lo habitual, mientras los operadores evalúan la zona entre los $3.115 y $3.140.

Para Leonardo Villar, este año el fenómeno de apreciación del peso no puede atribuirse a una fortaleza del dólar frente a las demás monedas del mundo.

La sesión abrió en $3.105 y marcó un mínimo intradiario de $3.099 antes de consolidar una pronunciada tendencia al alza.

El dólar barato puede parecer una oportunidad para viajar, comprar o invertir, pero expertos advierten sobre un riesgo que no se tiene en cuenta.

La tasa de cambio abrió en $3.050 y marcó un piso intradiario de $3.043. A partir de allí, escaló hasta un techo de $3.093.

La sesión se caracterizó por un comportamiento lateral, con una apertura en $3.585 y un mínimo de $3.563,10.

El mercado se encuentra en una encrucijada de interpretaciones técnicas tras la fuerte entrada de flujos de venta de dólares la semana pasada.

La jornada inició en $3.585 y, tras un breve repunte hasta el máximo de $3.601,91, la presión vendedora llevó el precio a un mínimo de $3.571.

Para acceder a esta alternativa existen dos requisitos principales.

Desde los primeros minutos de negociación, la presión compradora escaló fuertemente hasta registrar un máximo de $3.225.

Aunque el dólar barato representa un respiro para los importadores, también se ha convertido en un obstáculo para los exportadores y el sector turismo.

De acuerdo con los analistas, este viernes se configura como un día clave para definir la estructura a mediano plazo de la tasa de cambio.

La jornada registra una dinámica inicial más lenta de lo habitual, mientras los operadores evalúan la zona entre los $3.115 y $3.140.

Para Leonardo Villar, este año el fenómeno de apreciación del peso no puede atribuirse a una fortaleza del dólar frente a las demás monedas del mundo.

La sesión abrió en $3.105 y marcó un mínimo intradiario de $3.099 antes de consolidar una pronunciada tendencia al alza.

El dólar barato puede parecer una oportunidad para viajar, comprar o invertir, pero expertos advierten sobre un riesgo que no se tiene en cuenta.

La tasa de cambio abrió en $3.050 y marcó un piso intradiario de $3.043. A partir de allí, escaló hasta un techo de $3.093.