“Dos meses son más que suficientes para afrontar los cambios de la reforma pensional”: Heinsohn

Una de las empresas de desarrollo tecnológico en el sector previsional reveló los avances de fondos de pensiones para operar con el nuevo sistema.

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A pesar de que la implementación de la reforma pensional se encuentra actualmente en un periodo de incertidumbre mientras la Corte Constitucional revisa su exequibilidad, el sector tecnológico y los fondos de pensiones no han detenido su marcha.

Las empresas desarrolladoras de software iniciaron los ajustes normativos mucho antes de la aprobación final de la normativa en el Congreso, anticipándose a los desafíos técnicos que implica cambiar el modelo de administración de los ahorros de los colombianos. Esta preparación previa busca garantizar que, independientemente del fallo judicial, la transición operativa se realice sin contratiempos para los afiliados.

Henry Nomesque, gerente comercial para Latinoamérica de Heinsohn Business Technology, habló con Valora Analitik de cómo se está viviendo este proceso desde las entrañas tecnológicas. Con una trayectoria de más de tres décadas acompañando a los fondos de pensiones en sus evoluciones, Nomesque explicó los retos de infraestructura y la capacidad de respuesta de la industria nacional ante este cambio legislativo.

¿Desde qué momento empezaron ustedes a trabajar en los cambios de software que requiere la reforma pensional?

Como compañía, contamos con equipos altamente especializados en el sector previsional con más de 32 años de experiencia acompañando a los fondos de pensiones en sus desarrollos tecnológicos. Por ello, desde que se empezó a discutir la reforma en el Congreso, mucho antes de su aprobación, estuvimos muy al pendiente de lo que podría ser el texto final y comenzamos a preparar a nuestros equipos técnicos y de negocio para tal fin. Una vez se aprobó la reforma, iniciamos el seguimiento detallado junto a nuestros clientes para entender los decretos reglamentarios y la especificidad de cómo funcionará el nuevo sistema.

La reforma pensional debía entrar en vigor el primero de julio de 2025. ¿Estaban listos para ese plazo antes de la suspensión de la ley?

Exactamente, aunque el tiempo otorgado era de aproximadamente un año, la falta de ciertos decretos generaba una presión importante sobre los fondos de pensiones. Sin embargo, nosotros ya estábamos preparados y le dimos la tranquilidad a nuestros clientes de que estaríamos listos para salir el primero de julio. Aunque la reforma se suspendió, seguimos evolucionando nuestras herramientas para que, en el momento en que la Corte tome una decisión, podamos afrontar los cambios de manera inmediata.

Si la Corte Constitucional da luz verde hoy, ¿cuánto tiempo tardarían en implementar los ajustes finales?

Depende de lo que dicte el fallo, pues la Corte puede mantener la estructura actual o solicitar cambios específicos. En el sector se habla de plazos que van desde los dos hasta los seis meses, pero nosotros consideramos que, si la norma sale sin modificaciones drásticas frente a lo que ya conocemos, dos meses son más que suficientes para estar listos con todos los cambios tecnológicos necesarios.

¿Cuáles son específicamente esos cambios técnicos que deben realizar en los sistemas de los fondos?

Nosotros administramos lo que llamamos el core business, que son las entrañas del sistema donde se gestiona todo el ciclo de vida del afiliado, desde su vinculación y la acumulación de aportes hasta el pago de la pensión. Con la reforma, el cambio más grande es pasar del modelo de multifondos a uno de fondos generacionales. Esto requiere parametrizar nuevamente los sistemas para que la historia laboral y la reportería se ajusten a lo que dicta la nueva ley, asegurando que cada etapa del pensionado se administre correctamente.

¿Cómo influyen las nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial, en este proceso de adaptación?

La inteligencia artificial ya es una realidad en nuestros procesos desde hace tiempo. La adoptamos de manera natural para facilitar el trabajo, ser más eficientes y reducir los tiempos de respuesta. No obstante, lo más importante para nosotros es la seguridad; tratamos información sumamente sensible de millones de afiliados, por lo que nuestras herramientas están preparadas para procesar volúmenes masivos de datos de forma totalmente segura.

Ante un posible traslado masivo de afiliados hacia Colpensiones, ¿está la infraestructura del país preparada para esa integración?

La clave en el entorno pensional no es solo la inversión individual en software, que todas las compañías hacen permanentemente, sino la capacidad de integración. Los sistemas no funcionan solos, deben tener la capacidad de conectarse para entregar y recibir información de manera fluida, especialmente en procesos de traslados. En Heinsohn, diseñamos nuestros sistemas bajo ese pilar de conectividad para que la comunicación entre las diferentes entidades sea eficiente.

Cuéntenos un poco más sobre el alcance de Heinsohn en la región y su origen.

Somos un grupo empresarial 100 % colombiano con 46 años de trayectoria, de los cuales llevamos 32 especializados en el sector previsional. Aunque nuestro mercado principal es Colombia, tenemos presencia en Honduras, El Salvador, Bolivia y Perú, y estamos en pleno proyecto de expansión hacia otros países de la región. Además, tenemos oficinas en Canadá y Estados Unidos para servicios de ingeniería pura y consultoría en transformación de datos. Algo que nos enorgullece es que el 99 % de nuestros empleados es talento colombiano de altísima calidad.

¿Algún mensaje final sobre lo que implica tecnológicamente este reto para el país?

Lo más importante es entender que esto no es solo un tema técnico, sino de conocimiento profundo del negocio. Durante años hemos invertido no solo en estar a la vanguardia tecnológica, sino en entender la operación de nuestros clientes para acompañarlos en cada ajuste regulatorio con la seguridad de que sabemos hacia dónde va el sector de las pensiones.