Empleo del sector privado en Colombia muestra impulso, pero el mercado laboral sigue dependiendo del Gobierno

En el segundo mes del año, el crecimiento del empleo se concentró en el sector privado, donde se sumaron 530.000 puestos.

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En febrero de 2026 Colombia alcanzó una tasa de desempleo del 9,2 %, el valor más bajo para este mes desde que se tienen registros comparables en el año 2001. Aunque los analistas destacaron que el crecimiento se concentró en el sector privado, el país lleva meses dependiendo de la contratación pública.

En principio, el menor desempleo se debió a un incremento en la tasa de ocupación, que pasó del 58 % en febrero de 2025 al 58,7 % en el mismo mes de este año. En términos absolutos, se crearon 624.000 nuevos puestos de trabajo, superando la barrera de los 24 millones de personas ocupadas en el país.

Empleo en Colombia histórico

A pesar de este dinamismo, el porcentaje de personas en edad de trabajar que están trabajando o buscando empleo (Tasa Global de Participación) se mantuvo estable en un 64,7 %, de acuerdo con los datos del DANE.

Esta estabilidad, según expertos, se explica por un aumento en la población inactiva, que sumó 176.000 personas en comparación con el año anterior, alcanzando un total de 14,47 millones. También señalaron que este flujo hacia la inactividad suele estar influenciado por factores como el crecimiento de las remesas, que desincentiva la participación laboral activa.

En enero se observó un fenómeno de inactividad mucho más marcado, pues la población inactiva aumentó en 391.000 personas en los cuatro meses previos. Esto llevó al Banco de Bogotá a señalar que, si no fuera por este aumento en la población que dejó de buscar trabajo, la tasa de desempleo nacional de enero habría sido del 9,5 % en lugar del 8,5 % reportado en la serie desestacionalizada.

Calidad del empleo y el repunte del sector privado

Para Mariana Quinche, economista de BBVA Research, la calidad del empleo generado en febrero fue notablemente buena, pues el trabajo asalariado creció más que el no asalariado durante el mes.

Un dato clave de este periodo es que el crecimiento se concentró en el sector privado, donde se sumaron 530.000 obreros o empleados particulares. En contraste, los puestos de trabajo en el sector público registraron una caída de 28.000 personas en febrero.

Así mismo, la informalidad laboral mostró una mejoría al ubicarse en el 55,3 %, una reducción frente al 57,6 % registrado en febrero de 2025. Aunque los trabajadores informales siguen siendo mayoría (13,3 millones), la tendencia hacia la formalización ha sido impulsada por el fuerte aporte del empleo formal en los últimos meses.

De acuerdo con el exministro de Agricultura, Andrés Valencia, la pérdida de empleos en sectores como el agro, donde se destruyeron 363.000 puestos en febrero, se da en un contexto de altísima informalidad en las zonas rurales (83,1 %).

Para este renglón de la economía, se trata del “peor febrero desde la pandemia y muy similar al registrado en febrero de 2022 cuando el agro se estaba recuperando de las secuelas del Covid”.

De hecho, destacó que el mes pasado, la administración pública, defensa y educación empleó más personas que el sector agropecuario, “algo poco frecuente, pues el agro históricamente ha sido el segundo empleador de la economía detrás del sector comercio”.

Empleo en Colombia por sectores

La sombra del sector público y la informalidad

Pese al buen desempeño del sector privado en febrero, analistas de Bancolombia mantienen una visión cautelosa y sostienen que el mercado laboral sigue estando soportado por la creación de empleo en el sector público.

De hecho, en el primer mes del año, el Gobierno aportó 172.000 empleos, lo que representó el 53 % del total de nuevos puestos creados anualmente hasta ese momento, mientras la contratación privada marcó un mínimo desde finales de 2024, con solo 152.000 nuevos puestos, evidenciando un debilitamiento que fue compensado por el Estado.

Por otro lado, para el Grupo Cibest, aunque la informalidad se redujo anualmente, sigue siendo un fenómeno persistente que, sumado a la incertidumbre económica, obliga a mirar con lupa la sostenibilidad del pleno empleo.

El análisis de la entidad financiera advierte que el aumento del salario mínimo podría desincentivar la contratación formal privada en los meses venideros, lo que obligaría a una mayor contratación pública para mitigar posibles impactos negativos.

Así, mientras febrero muestra una cara más dinámica gracias al sector privado, la estructura de los últimos meses sugiere que la empleabilidad pública y la salida de personas de la fuerza laboral siguen siendo los pilares que evitan un deterioro mayor de las cifras de desocupación.