El próximo 16 de julio se cierra la ventana legal que permite a los trabajadores que están a menos de 10 años de pensionarse trasladarse entre el régimen público y el privado.
Esta oportunidad única, habilitada por la reforma pensional (Ley 2381, artículo 76), permite a quienes anteriormente tenían prohibido el traslado por su cercanía a la edad de jubilación, elegir el régimen que más les convenga con información completa.
Esta medida aplica específicamente a las mujeres de 47 años o más que tengan al menos 750 semanas cotizadas y los hombres de 52 años o más con un mínimo de 900 semanas en su historial laboral.
Colfondos advirtió que quienes no aprovechen esta ventana antes del 16 de julio perderán para siempre la posibilidad de elegir el régimen que podría garantizarles una pensión más alta.
Los afiliados a la entidad cuentan con una serie de herramientas habilitadas en la oficina virtual, donde cada trabajador puede revisar cuántas semanas tiene acumuladas y confirmar si es apto para aprovechar esta ventana pensional.
Se estima que cerca de 800.000 trabajadores en todo el país están en condiciones de realizar este proceso. Según datos destacados por Colfondos, más de 136.000 personas ya han utilizado este mecanismo de traslado.
Para hacer efectivo cualquier cambio, es requisito fundamental tomar la doble asesoría, la cual permite comparar, con cifras y proyecciones reales, qué régimen ofrece una mejor mesada pensional según el caso particular del afiliado.
Colfondos enfatizó que este es un derecho gratuito que se da cuando el afiliado contacta a la entidad donde tiene su ahorro pensional para recibir una proyección basada en su historial. Luego, la persona recibe la información del otro régimen para comparar rentabilidades y requisitos.
La firma detalló que, con ambas proyecciones en mano, el trabajador decide si se queda en donde está o se traslada, lo cual debe manifestar expresamente antes de la fecha límite. La abogada Gina García Rivera advierte que ignorar estas asesorías es «como firmar un contrato sin leer la letra pequeña», ya que cada caso es único y lo que le conviene a una persona puede no ser lo ideal para otra.




