El dólar continúa perdiendo terreno frente al peso colombiano y arrancó la jornada de este martes 28 de julio con una apertura en $3.195, reflejando un comportamiento muy alineado con el cierre de la víspera ($3.193) y tocando un mínimo de $3.185. La divisa sigue moviéndose sobre el umbral de los $3.200, en una sesión que comenzó con baja volatilidad y que mantiene la atención de quienes analizan si este es un buen momento para invertir.
Sin embargo, el descenso de la tasa de cambio también ha despertado una pregunta entre inversionistas y ahorradores: ¿conviene comprar dólares ahora? La respuesta, según especialistas del mercado, depende menos del precio puntual de la divisa y más de la estrategia financiera de cada persona.
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Juan Lorenzo Santos, CEO de Folionet, plataforma financiera de Estados Unidos que permite a personas de Latinoamérica invertir de forma sencilla en la bolsa de valores de ese país, sostiene que intentar aprovechar únicamente la coyuntura cambiaria puede llevar a decisiones equivocadas.
En su concepto, una inversión internacional debe responder a objetivos patrimoniales de largo plazo y no únicamente a la expectativa de que el dólar vuelva a subir.
Errores que debe evitar antes de invertir con el dólar barato
Uno de los principales errores consiste en esperar el llamado «momento perfecto» para comprar dólares o invertir en activos internacionales.
De acuerdo con Santos, el mercado cambiario está influenciado por factores económicos, políticos y financieros que hacen prácticamente imposible anticipar con precisión el comportamiento de la tasa de cambio en el corto plazo. Por esa razón, retrasar decisiones de inversión esperando un nuevo mínimo podría significar perder oportunidades en otros activos.

El ejecutivo explica que la discusión no debería centrarse en si el dólar seguirá bajando o recuperará valor durante las próximas semanas, sino en determinar si esa inversión hace parte de una estrategia patrimonial diversificada.
Otra confusión frecuente es creer que adquirir dólares equivale automáticamente a realizar una inversión.
Los expertos recuerdan que la divisa, por sí sola, no genera rentabilidad. El potencial de valorización proviene de destinar esos recursos a activos productivos, como acciones, fondos o instrumentos financieros que permitan aumentar el patrimonio con el paso del tiempo.
Por ello, quienes decidan aprovechar la fortaleza actual del peso colombiano deberían definir primero cuál será el destino de esos recursos y cuál es el horizonte de inversión que buscan.
Desde Folionet insisten en que la caída del dólar puede representar una oportunidad para diversificar parte del patrimonio, pero únicamente si hace parte de una planificación financiera estructurada.
Según el experto, en economías como México, Brasil, Argentina, Perú o Venezuela es habitual que los hogares de ingresos medios y altos mantengan una parte de su patrimonio invertida en el exterior. En Colombia esa práctica ha sido menos común, aunque el interés ha venido aumentando durante los últimos años.
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El directivo considera que diversificar permite reducir la exposición a los riesgos propios de una economía emergente como la colombiana y acceder a mercados con mayor estabilidad y perspectivas de crecimiento en el largo plazo.
Crece el interés de los colombianos por invertir en dólares
La caída reciente del tipo de cambio también se ha reflejado en un mayor apetito por las inversiones internacionales. Cifras de Folionet muestran que entre junio y julio la apertura de nuevas cuentas desde Colombia aumentó 36 %, mientras que los depósitos en dólares crecieron 59 %.

Además, el monto promedio por cuenta se acerca actualmente a US$50.000, lo que, según la firma, refleja una mayor confianza de los inversionistas interesados en diversificar parte de su patrimonio fuera del país.
La compañía señala que este comportamiento responde a un cambio gradual en la mentalidad de los inversionistas colombianos, quienes cada vez buscan más alternativas para complementar activos tradicionales como la finca raíz, los CDT o la bolsa local con inversiones internacionales que históricamente han ofrecido mayores retornos en horizontes de largo plazo.




