La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), adscrita al Departamento del Tesoro de Estados Unidos, emitió este jueves un nuevo paquete de licencias generales dentro del régimen de sanciones a Venezuela, con ajustes puntuales en los sectores de deuda, telecomunicaciones y, especialmente, aviación civil.
Aunque las medidas no representan un cambio estructural en la política de sanciones, sí introducen nuevas excepciones condicionadas que permiten ciertas transacciones específicas en áreas sensibles, sin desmontar el marco general de restricciones financieras sobre el Gobierno venezolano y sus empresas estatales.
El paquete mantiene la lógica de flexibilizaciones selectivas que Washington ha aplicado en los últimos meses: habilitar operaciones limitadas para evitar impactos logísticos, humanitarios o financieros más amplios, sin abrir el acceso pleno al sistema financiero estadounidense.
Según información del Departamento del Tesoro, las licencias actualizan autorizaciones previas en tres frentes principales: la deuda vinculada a la petrolera estatal, las telecomunicaciones y el sector aéreo, donde se concentra uno de los cambios más relevantes.

Conviasa y el eje más sensible de la nueva licencia
El componente más destacado del paquete es la nueva autorización asociada a la aerolínea estatal Conviasa, que permite el suministro de bienes y servicios esenciales para el mantenimiento, reparación y seguridad operacional de la flota.
La licencia incluye actividades como provisión de repuestos, soporte técnico, software especializado, inspecciones de aeronavegabilidad y servicios vinculados a la seguridad de vuelo, lo que en la práctica habilita operaciones críticas para la continuidad operativa de la compañía.
Este tipo de autorizaciones no implica una apertura comercial amplia ni un levantamiento de sanciones sobre el sector aéreo venezolano, sino permisos acotados para garantizar estándares mínimos de funcionamiento y seguridad.
En paralelo, el Tesoro estadounidense reiteró que estas operaciones deben realizarse bajo estrictas condiciones regulatorias, incluyendo el cumplimiento de normas de exportación, pagos controlados y contratos sujetos a jurisdicción estadounidense.
El movimiento es relevante porque Conviasa ha operado en un entorno de restricciones que ha limitado su acceso a repuestos, mantenimiento y soporte tecnológico, lo que convierte estas licencias en un alivio técnico más que en una apertura comercial.
Ajustes adicionales en deuda de PDVSA y telecomunicaciones
El paquete también incluye la Licencia General 5X, que extiende hasta el 4 de agosto de 2026 la protección frente a la ejecución de garantías asociadas al bono PDVSA 2020 con cupón del 8,5 %, evitando por ahora una eventual venta forzosa de activos vinculados a PDV Holding, matriz de Citgo.
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Asimismo, se actualizó la Licencia General 24A, que permite transacciones incidentales en el sector de telecomunicaciones, incluyendo servicios de mensajería, transmisión de datos y envío de correspondencia dentro y fuera de Venezuela.

Estas disposiciones se mantienen dentro de un esquema de sanciones amplias, pero con excepciones puntuales que buscan habilitar operaciones críticas sin modificar el núcleo del régimen restrictivo.




