Estados Unidos exige a Venezuela romper todo tipo de relaciones con China tras adquirir barriles de crudo

ABC News habría revelado las peticiones del Gobierno Trump a Delcy Rodríguez tras la adquisición de barriles de crudo.

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La administración del presidente Trump ha planteado una nueva condición al Gobierno venezolano como paso previo a cualquier avance en la extracción y comercialización de petróleo en el país suramericano. La exigencia, de alto impacto geopolítico, estaría orientada a redefinir de manera profunda las alianzas internacionales de Caracas y a limitar la presencia de actores considerados estratégicamente adversarios por Washington.

De acuerdo con información divulgada por el medio ABC News, fuentes cercanas al Gobierno estadounidense habrían comunicado a Delcy Rodríguez, quien ejerce funciones de presidenta encargada de Venezuela, que su administración deberá romper formalmente los vínculos políticos y de cooperación con Rusia, China, Irán y Cuba. Este distanciamiento sería un requisito indispensable para que se autorice la participación de empresas estadounidenses en las actividades petroleras dentro del territorio venezolano.

Desde la perspectiva de Washington, el objetivo central es reducir la influencia que estas potencias mantienen en Venezuela y evitar que continúen desempeñando un papel relevante en un sector considerado clave para la seguridad energética regional. La estrategia apunta a que el país sudamericano adopte una línea de alineación más cercana a los intereses del Gobierno de Trump, especialmente en lo relacionado con la producción, exportación y venta de crudo en los mercados internacionales. En ese contexto, Estados Unidos habría planteado incluso la necesidad de excluir por completo a estos países de cualquier acuerdo o relación vigente con Caracas en materia energética.

ABC News también citó declaraciones del secretario de Estado, Marco Rubio, quien sostuvo que la administración estadounidense cuenta con herramientas para ejercer presión sobre Venezuela. Según explicó, los tanques de almacenamiento de petróleo se encuentran cerca de su límite, lo que incrementa el riesgo de que el país enfrente una situación económica aún más compleja si no logra colocar sus reservas en el exterior en el corto plazo.

En la misma línea, el medio internacional señaló que el senador Roger Wicker afirmó que la estrategia de Estados Unidos se centra en el control y acceso al petróleo venezolano, descartando de manera explícita que exista un plan para desplegar tropas estadounidenses en ese país. Estas declaraciones buscan despejar temores sobre una eventual intervención militar y refuerzan la idea de que la presión sería principalmente económica y diplomática.

Hasta el momento, el Gobierno venezolano no ha emitido un pronunciamiento oficial frente a las exigencias planteadas por Washington. No obstante, otros actores internacionales sí han reaccionado. China, por ejemplo, ha calificado estas demandas como actos de intimidación y como una vulneración del derecho internacional, al tiempo que ha reiterado que Venezuela es un Estado soberano con pleno control sobre sus recursos energéticos y su política exterior.