La Asociación Colombiana de Geólogos desarrollará un proyecto de ley con la finalidad de integrar sus conocimientos a planes de política energética y al desarrollo del territorio en Colombia. Según lo manifestó la organización, esta iniciativa propende al cuidado del medio ambiente, pero también a garantizar la seguridad energética.
Para ellos, palabras como la seguridad y la soberanía energética son fundamentales y no pueden entenderse sin un conocimiento del subsuelo, con lo cual esperan construir consenso en el proyecto, y así, construir una evaluación responsable de los recursos gasíferos y petroleros y el desarrollo de otras fuentes de energía, como la geotérmica o el hidrógeno.

Esta asociación propone que se integre al menos un profesional en geociencias por municipio, lo que, según ella, permitiría integrar el conocimiento del subsuelo con los planes de política pública, y asimismo, fortalecer el ordenamiento territorial, la gestión del riesgo y el manejo del agua.
Lo anterior cobra relevancia porque, según cifras de la misma organización, 83 % del territorio colombiano no tiene instrumentos de ordenamiento territorial, con lo cual hay un desorden en la definición de dónde habrá agricultura, cuencas hidrográficas, proyectos energéticos, entre otros. Es por ello que el organismo dijo que un geólogo por municipio ayudaría a reducir conflictos socioambientales.

A la vez, manifestaron que debe haber una actualización en los planes de ordenamiento territorial para que se integre el conocimiento del terreno, y que este sea un insumo obligatorio en los instrumentos de planificación del territorio, con la finalidad de alinear el uso del suelo con su capacidad real, reducir los riesgos de amenazas naturales y planificar mejor las políticas públicas relacionadas con biodiversidad y cambio climático.
En síntesis, lo que la organización propone es que las decisiones y los debates se sustenten en información real. Cabe recordar que, si bien esta asociación está a favor de las energías renovables y el desarrollo de nuevas fuentes que permitan alimentar el sistema energético, también ha indicado que no deben dejarse de lado otro tipo de fuentes, como las fósiles, haciendo referencia al petróleo y al gas, las cuales siguen representando una parte importante del consumo en Colombia.
Finalmente, durante el cierre de la Segunda Convención Energética celebrado por esta organización se afirmó que, hasta la fecha, no ha habido una radicación de este proyecto en el Congreso. Se espera que sea llevado a la Comisión Quinta del Senado para que comience su discusión en el segundo semestre de 2026. Sin embargo, por el momento avanzarán en la construcción de consenso con diferentes actores, con la finalidad de enriquecer la iniciativa y así llevarla al Legislativo.




