Los departamentos y entes regionales le enviaron una misiva al ministro de Hacienda, Germán Ávila, rechazando el decreto legislativo 1474 del 29 de diciembre de 2025 que cambia el impuesto a licores, vinos y aperitivos, así como al consumo a cigarrillos y tabaco elaborado. Cabe mencionar que impuestos aplicados a los licores y cigarrillos corresponden a rentas departamentales, es decir, no son recursos del gobierno central sino de las regiones, y se destinan a salud, educación o deporte.
Hubo varios puntos que puso sobre la mesa la Federación Nacional de Departamentos (FND) para defender los intereses de las regiones: el primero de ellos es la defensa de la autonomía regional, explicando que estas zonas gozan de un nivel de descentralización que debe ser respetado; en adición, expresó que solo se puede regular lo limitar la facultad de las regiones cuando exista un mandato constitucional.

Para la organización, se entiende que al ser Colombia un Estado unitario, no puede existir una descentralización absoluta, pero sí enfatizó que el decreto vulnera principios de descentralización fiscal, política y administrativa. A lo que agregó que, si bien la intención del Ejecutivo es avanzar con la implementación de la emergencia económica, esta medida no tiene alcances “ilimitados”.
En consecuencia, recalcó que las medidas del Gobierno alteran las rentas territoriales y reducen su capacidad de administrar sus propios recursos, añadiendo que exceden los límites del estado de excepción y “resultan constitucionalmente problemáticas”. Lo anterior lo ejemplificaron con el impuesto al consumo, bajo el cual mencionaron que, si esta renta se transfiere a los departamentos, ellos también tienen la facultad de administrar tales recursos.
“Incluir reformas al impuesto al consumo dentro de un decreto orientado al financiamiento nacional desconoce su diseño constitucional y legal, carece de técnica normativa y deslegitima la esencia de estas rentas cedidas”, afirmó.
La importancia del impuesto al consumo para las regiones
Este tributo significa 47 % de los ingresos departamentales, cumpliendo una función importante para financiar salud, deporte y educación, expresó la FND. Todo lo anterior tendría como consecuencia que se comprometa la financiación de programas en dichos sectores. También dijeron que la Nación recauda 81 % de los impuestos, los departamentos recolectan 5 % y los municipios se quedan con 14 %.

Incluso se manifestó que, hay bienes dentro de la canasta mencionada que tienen una demanda inelástica, por ejemplo, el cigarrillo. Esto significa que, independientemente de si este bien sube de precio, seguirá siendo demandado, pero no necesariamente en el mercado formal sino en el ilegal. Por lo cual, las finanzas públicas también saldrían perdiendo, porque no puede generarse tributos sobre un bien que se vendió por contrabando, lo que ya dejó perdidas a los departamentos que en 2024 que se calcularon en $1 billón. Adicionalmente, la carga tributaria a los cigarrillos está en 78,4 % en Colombia, mientras que en la Organización para la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) está en 73,8 %.
“En el caso de los licores, se estima que cerca de 22 % de este se consume por contrabando, sin mencionar el adulterado, que además de afectar las rentas departamentales constituye un problema de salud pública que, si no se aborda con responsabilidad y prevención, requerirá mayores inversiones futuras”, mencionó FND.
El documento completo de la carta de los gobernadores al ministro de Hacienda, Germán Ávila.
En conclusión, según la organización el Ministerio de Hacienda debe contemplar otras iniciativas, puesto que la medida del Gobierno resulta siendo “recentralizadora”, quita ingresos a programas de inversión pública regional y altera la financiación a iniciativas en salud, educación y deporte. La misiva a Ávila fue firmada por todos los 32 gobernadores de los departamentos de Colombia.
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