En septiembre de 2026, la inflación anual llegó al 6,29 % desde el 6,24 % registrado en agosto. Sin embargo, llama la atención que el resultado se situó por debajo de las previsiones del consenso de analistas que estaban por encima del 6,3 %.
De hecho, las inflaciones básicas o subyacentes, que calcula el Banco de la República, registraron una moderación generalizada tras el alza observada en el mes anterior, lo que llevó a Itaú a concluir que ven reducida la probabilidad de nuevos incrementos en la tasa de interés en el corto plazo.

Así, la métrica núcleo 15 que excluye los 15 rubros de mayor volatilidad de la canasta familiar pasó de 6,49 % en agosto a 6,37 % en septiembre, lo que representa una reducción de 12 puntos básicos.
Por su parte, el indicador sin alimentos bajó del 6,27 % al 6,18 %, mostrando su primer descenso tras siete meses consecutivos al alza, mientras que la medida sin alimentos ni regulados retrocedió de 6,12 % a 6,03 %.
A pesar de este alivio, los analistas de Bancolombia recordaron que el promedio de las inflaciones básicas se mantiene cercano al 6,1 %, lo que confirma que las presiones de fondo continúan por encima del rango meta del banco central (2 % a 4 %).
Alimentos y servicios suben, bienes alivian
El comportamiento de los precios durante septiembre respondió a tendencias contrapuestas dentro de la canasta familiar.
Por un lado, la inflación de alimentos volvió a acelerarse hasta un ritmo anual del 6,74 % – 6,79 %, impulsada por los productos perecederos (14,14 % anual) debido a los impactos del fenómeno de El Niño y mayores costos de insumos. Así mismo, la canasta de servicios continuó bajo presión al escalar al 7,19 % anual, afectada por los reajustes en arriendos y costos educativos.
En contraste, la canasta de bienes fue la principal fuerza moderadora al registrar una variación mensual de -0,08 % y bajar su ritmo anual al 2,97 %. Esta dinámica estuvo favorecida por la apreciación del tipo de cambio, la cual amortiguó los costos de bienes importados como vehículos y prendas de vestir. Por su parte, el grupo de regulados también mostró un alivio marginal al descender a 6,69 % anual.
Alejandro Reyes, economista principal de BBVA Research destacó la estabilidad relativa del IPC anual explicada por el contraste entre la aceleración en alimentos y la moderación en bienes y métricas sin alimentos.
Por su parte, Bancolombia señaló en su análisis que la rigidez de las métricas básicas demuestra que la convergencia de precios será lenta y requerirá mantener una postura monetaria contractiva por un periodo prolongado.
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