El sistema de pagos inmediatos del Banco de la República Bre-B no solo ha superado las expectativas iniciales de adopción, sino que ya cuenta con la capacidad técnica para expandir sus servicios hacia pagos empresariales, recaudo de servicios públicos y transferencias internacionales, entre otros.
Así lo reveló ACI Worldwide, el socio tecnológico detrás de esta iniciativa, en un evento con medios este jueves. Mauricio Fernández, director de ventas de la firma para Sudamérica, destacó que, a pocos meses de su implementación, el sistema ha roto récords con más de 100 millones de llaves registradas —un promedio de dos por cada colombiano— y más de 800 millones de transacciones procesadas.
Actualmente, Bre-B se enfoca en pagos persona a persona (P2P), pero la infraestructura está lista para ir mucho más allá. Sonia Gómez, directora de consultoría de soluciones para América Latina de ACI Worldwide, indicó que el sistema puede habilitar casos de uso más complejos: «La infraestructura que tiene el Banco de la República lo permite. Con la tecnología actual se podría habilitar varios casos de uso como los pagos empresariales (nómina), el request to pay (solicitud de pago para comercios), la dispersión de subsidios y demás», dijo.
No obstante, Gómez aclaró que la implementación masiva de estos servicios depende del consenso de la industria y la disponibilidad de los nodos participantes.
La arquitectura de Bre-B se fundamenta en una tecnología robusta que permite el procesamiento de transacciones en segundos, las 24 horas del día. «ACI Worldwide es como el cerebro de Bre-B, es la infraestructura que escogió el Banco de la República para hacer realidad su diseño de un sistema de pagos inmediatos para Colombia», detalló Fernández.
Esta tecnología gestiona dos pilares críticos: el directorio de llaves de los usuarios y la liquidación en tiempo real que garantiza que el dinero llegue de forma instantánea.
Evolución global y el modelo colombiano
Colombia no está sola en esta carrera. Los pagos inmediatos son una tendencia global que ya es realidad en más de 75 países.
Bridget Hall, líder de pagos en tiempo real para las Américas de ACI Worldwide, señaló que, aunque cada país tiene necesidades culturales distintas, la expansión es imparable: «Estamos viendo el crecimiento de los pagos instantáneos en todo el mundo. Lo que pensamos es habilitar los pagos instantáneos desde una perspectiva doméstica y ayudar a cada país individual a ponerse en marcha».
En el contexto regional, mientras Brasil ha sido un referente con su sistema Pix, Colombia optó por un diseño de «construir sobre lo construido», de acuerdo con el Gobierno, integrando a las cámaras de compensación existentes (como ACH, Redebán y Credibanco) para maximizar la interoperabilidad desde el primer día.
Más allá de la comodidad que permiten, estos sistemas están transformando la economía al reducir los costos operativos y mejorar la inclusión financiera.
Para el Banco de la República, la estabilidad del sistema es la garantía para seguir innovando. Ana Carolina Ramírez, subdirectora de pagos de la entidad, resaltó el desempeño técnico: «Estamos observando unos niveles de cumplimiento de acuerdos de niveles de servicio bastante satisfactorios. Es justamente eso lo que nos permite mantener activa la conversación en torno a la escalabilidad».
Y aunque existen retos regulatorios, Mauricio Fernández cree que el país está preparado para el siguiente nivel: «Tecnológicamente estamos listos, es más un tema de los países, de los bancos y de la regulación, porque la tecnología ya existe», indicó.




