La industria de la moda en Colombia cerró 2025 con una recuperación moderada y señales positivas de crecimiento, en medio de un entorno global marcado por la volatilidad económica, las tensiones geopolíticas y los cambios en normativas nacionales respecto al comercio internacional.
En entrevista con Valora Analitik, Sebastián Díez, presidente de Inexmoda, habló sobre las proyecciones para 2026, los principales retos y las acciones del sector para seguir incentivando las ventas de las categorías colombianas en el exterior, a propósito del inicio de Colombiatex de las Américas la próxima semana en Medellín.
El año pasado, la moda del país alcanzó un tamaño de mercado cercano a los $37 billones, lo que representó un crecimiento del 10 % frente a 2024. De ese incremento, 6,5 puntos porcentuales correspondieron a un aumento en unidades vendidas, mientras que los restantes cuatro puntos se explicaron por efectos inflacionarios.
“Fue un año con buena dinámica general, pero con grandes retos en internacionalización, transformación digital e inversión, en un contexto de alta incertidumbre”, expuso Díez.
Con estas cifras, para 2026, el instituto proyecta un crecimiento cercano al 7 % en el tamaño de mercado, “condicionado principalmente por el nivel de certidumbre que ofrezcan los mercados para que los empresarios concreten nuevas inversiones”.
Aranceles: un reto para la industria de la moda
Precisamente, el año comienza con novedades en materia de comercio internacional y tensiones comerciales entre países.
En 2025, la industria de la moda colombiana exportó US$837 millones. Estados Unidos se mantuvo como el principal destino, con el 30 % del total, mientras que Ecuador ocupó el segundo lugar, con el 15 %.
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En ambos casos, las tarifas de entrada para la comercialización de productos han aumentado. EE .UU., desde abril de 2025, fijó un arancel recíproco de 10 % para la mayoría de países y productos en el mundo -incluida la moda-, mientras que Ecuador decretó un gravamen de 30 % esta semana por diferencias políticas con el Gobierno de Colombia.
Ecuador es considerado un socio estratégico para el sector. Cada año, Colombia exporta a ese país cerca de US$133 millones en, principalmente, con una participación de 50 % de productos textiles y otro 50 % de confecciones.
“Una guerra comercial o bloqueo arancelario perjudicaría la competitividad de ambos países, que históricamente han sido socios complementarios”, advirtió el presidente del Instituto.
Solo en este sector, grandes empresas como Leonisa, Americanino, Protela, Supertex y Lafayette podrían verse impactadas.
En el caso de Estados Unidos, el presidente Inexmoda confirma el impacto del arancel del 10 % ha sido, hasta ahora, limitado. En 2025, las exportaciones colombianas de confecciones crecieron cerca de 4,5 %, impulsadas principalmente por productos de alto valor agregado y diferenciación.
“Estados Unidos concentra el 14 % de las importaciones globales de moda, lo que lo convierte en el mayor consumidor mundial. Ante este escenario, los empresarios colombianos están apostando por nichos donde el precio no es el principal factor de decisión, como el merchandising deportivo, las ligas profesionales, la industria musical y los productos con atributos de sostenibilidad y tecnología”, apuntó.
Eliminación de arancel a insumos textiles
Uno de los temas que marcó el cierre de 2025 fue el decreto que eliminó el arancel para algunos insumos del sector textil, una medida que generó posiciones divididas entre los empresarios. Aunque en principio podría pensarse que mejora la competitividad en precios, desde Inexmoda advierten que su impacto real sería limitado.
“El hilo, por ejemplo, representa apenas el 0,6 % del costo total de una prenda, por lo que la reducción arancelaria no genera una ventaja competitiva significativa”, explicaron. Además, la medida podría traer complicaciones en el cumplimiento de las normas de origen, clave para acceder a mercados internacionales bajo tratados comerciales.
Colombia opera bajo un esquema ‘Yarn Forward’, lo que implica que el hilo debe ser producido localmente para cumplir con el certificado de origen. La eliminación del arancel podría poner en aprietos a las hilanderías nacionales y afectar la elegibilidad de los productos colombianos en mercados externos.
Desde el punto de vista fiscal, el Gobierno Nacional estaría dejando de recaudar cerca de 165.000 millones de pesos por cuenta de esta reducción arancelaria.
Mundial, relocalización y Colombiatex
Díez manifestó que los eventos globales como el Mundial de Fútbol representan una oportunidad significativa para la industria deportiva y textil, pues empresas colombianas ya participan como proveedoras de grandes marcas y ligas internacionales, apoyadas por una cadena productiva que va desde el textil hasta la confección.
En este contexto, ColombiaTex de las América, que inicia la otra semana en Medellín, se consolida como una plataforma estratégica. En su próxima edición, la feria reunirá cerca de 500 marcas y más de 50 empresas enfocadas en modelos de “paquete completo”, servicios de moda, diferenciación y tecnología.
La feria también servirá como espacio de reflexión sobre la relocalización global de la producción, un fenómeno impulsado por las tensiones geopolíticas y arancelarias que está desplazando centros productivos desde Asia hacia regiones como América Latina.
“Colombia tiene la oportunidad de convertirse en un socio estratégico para nichos de marca internacionales, gracias a su ubicación geográfica y a una industria creativa y viva, de alto valor agregado”, concluyó.




