En el primer lunes de 2026, los precios del oro se dispararon y se acercaron a máximos históricos, impulsados por la incertidumbre geopolítica derivada de la captura de Nicolás Maduro por parte del Ejército de EE. UU.
De acuerdo con reportes de Reuters, el metal precioso subió 1,9 %, hasta ubicarse en cerca de US$4.449 por onza, su nivel más alto desde el 29 de diciembre. El oro había alcanzado su récord histórico, por encima de los US$4.500 el 26 de diciembre.
Fuentes citadas por el medio indicaron que, tras la escalada de tensiones entre EE. UU. y Venezuela, aumentó la demanda por oro, dada su condición de activo refugio, al que los inversionistas suelen acudir en contextos de elevada incertidumbre.
A este escenario se sumaron las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien advirtió que podría haber nuevas acciones contra Venezuela si el gobierno que asumió tras la salida de Maduro no acepta las condiciones planteadas por Washington. Estas se centran en la revitalización de la industria energética de uno de los países con mayores reservas de petróleo del mundo, así como en el cese de las actividades vinculadas al negocio del narcotráfico.
Este repunte del oro se da en un contexto en el que el metal acumuló una ganancia cercana a 64 % en 2025, impulsado por diversos factores, entre ellos las tensiones geopolíticas, los recortes de tasas de la Reserva Federal, las fuertes compras de los bancos centrales y el aumento de las tenencias en los fondos cotizados en bolsa. Con ello, el oro registró su mayor ganancia anual desde 1979, según Reuters.

Otros activos considerados refugio también mostraron avances. La plata subió 3,6 %, hasta US$75,25 por onza, tras haber alcanzado un récord el 29 de diciembre de 2025, cuando llegó a US$83,62. Este metal acumuló un incremento de 147 % en 2025, respaldado por una demanda sostenida, independientemente de las variaciones de precio.
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En la misma línea, el platino ganó 3,5 %, ubicándose en US$2.216 por onza, mientras que el paladio avanzó 2,4 %, hasta US$1.677.
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