Aunque el presidente Gustavo Petro ha manifestado su intención de desmontar los siete peajes del Eje Cafetero, esa decisión no puede ejecutarse por ahora.
En lugar de una terminación anticipada del contrato —figura que hoy no tiene sustento jurídico— lo que realmente empezó esta semana fue el proceso de reversión de la concesión Autopistas del Café.
El Gobierno ha planteado replicar el modelo aplicado en la región Caribe, donde se desmontaron siete peajes tras la liquidación de Autopistas del Caribe. Sin embargo, ese antecedente no es comparable con el caso del Eje Cafetero.
En este proyecto, un tribunal de arbitramento determinó en 2018 que la concesión debía extenderse hasta febrero de 2027, al rechazar la pretensión de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) de terminar el contrato antes de tiempo bajo el argumento de que el concesionario ya había recuperado su inversión.
Con ese fallo en firme, el contrato sigue vigente, y el Gobierno Petro —que termina en agosto de este año— no alcanzaría a ejecutar cambios estructurales.
Qué es la reversión y por qué ya comenzó
Lo que sí avanzó esta semana fue el inicio del proceso de reversión, un procedimiento técnico y administrativo que se activa uno o dos años antes de que finalice una concesión.
La ANI informó que realizó una visita técnica al corredor Armenia–Pereira–Manizales (APM) para verificar el estado de la infraestructura y coordinar las etapas de entrega al Estado. Según la entidad, se trata de un paso habitual para garantizar que la vía sea recibida en condiciones óptimas.
En términos prácticos, la reversión implica:
- Revisar el estado físico de la carretera.
- Verificar que se cumplan los estándares contractuales.
- Preparar la entrega del corredor al Invías, que asumirá su operación cuando termine la concesión.
Durante esta fase, el concesionario sigue operando con normalidad.
Los peajes seguirán cobrando
Autopistas del Café aclaró que no ha recibido ninguna notificación oficial de la ANI ni del Ministerio de Transporte sobre una terminación anticipada del contrato. Por ello, reiteró que el acuerdo no ha sido modificado y que los peajes continúan cobrándose de manera regular.
“La operación, el mantenimiento de las vías y la administración de los peajes se mantienen sin cambios”, señaló la concesión.
Un contrato que sigue vigente
La concesión Autopistas del Café, firmada en 1997, administra 256 kilómetros de vías que conectan Caldas, Risaralda, Quindío y Valle del Cauca, a través de siete estaciones de peaje. El consorcio está integrado principalmente por Odinsa (62 %) y Megaproyectos S.A. (22 %).
Mientras el proceso de reversión avanza de manera técnica y sin efectos inmediatos para los usuarios, el desmonte de los peajes sigue siendo, por ahora, una aspiración política sin viabilidad jurídica inmediata.
En la práctica, cualquier cambio de fondo quedará en manos del próximo gobierno, una vez el contrato llegue a su fecha final en 2027.




