Plan del gobierno Petro de desindexar la vivienda del salario mínimo pone en riesgo el mayor récord de ventas en Bogotá en 24 años

La doble presión que obliga a Bogotá a recalibrar sus metas en materia de vivienda.

Compártelo en:

La secretaria de Hábitat de Bogotá, Vanessa Velasco, expresó su preocupación ante el borrador del decreto que busca desindexar el precio de la vivienda social del salario mínimo.

Identificó cuatro aspectos que, en su criterio, deben quedar precisados en el texto definitivo para no afectar la dinámica positiva que vive el sector en la capital:

  1. Renovación urbana: que la VIS de renovación urbana conserve el tope de 175 salarios mínimos establecido por ley.
  2. Tope VIP: que se mantenga su tope en 90 salarios mínimos.
  3. Régimen de transición: que las familias que ya iniciaron una compra bajo el tope de 150 salarios mínimos legales vigentes no vean incrementado el precio final de su vivienda al momento de aplicar el nuevo esquema.
  4. Valor de adquisición: que el precio definitivo de la vivienda se calcule con base en la escrituración y no en la preventa, para evitar un limbo jurídico que afecte tanto a constructores como a compradores.

Bogotá pide trato diferencial para ciudades capitales

Velasco subrayó que el borrador fija en 135 salarios mínimos el tope diferencial para ciudades grandes, cifra que no refleja la realidad del mercado bogotano, donde el costo del suelo bien ubicado y otros factores encarecen la producción de vivienda por encima de ese umbral. Por ello, Bogotá y otras ciudades capitales han solicitado ante el Ministerio de Vivienda que se establezca un factor diferencial más alto.

«El esfuerzo de focalización de hogares y de viviendas dignas cerca de los sistemas de transporte podría verse afectado si no se reconoce esa diferencia», advirtió la funcionaria.

Secretaria de Hábitat, Vanessa Velasco
Secretaria de Hábitat, Vanessa Velasco. Foto: @vvbernal

Impacto del salario vital y metas para 2026

Respecto al decreto de salario vital —que fijó un incremento del 23%—, Velasco reconoció que los recursos del Distrito son los mismos aprobados por el Concejo, pero que el alza obliga a recalibrar los programas para sostener la meta de 21.000 subsidios en 2026, equivalente al 80 % de la meta del plan de desarrollo.

Como medida de ajuste inmediato, en febrero se abrió la convocatoria ‘Reduce tu Cuota’ con 4.000 cupos, de los cuales 2.000 ya contaban con postulados en la primera semana. La secretaria también anunció la exploración de convenios con otras entidades del Distrito —una vez concluya la ley de garantías— para canalizar recursos adicionales hacia el mejoramiento de vivienda.

Vivienda VIS y Vienda VIP cambiarían topes de venta.
Vivienda VIS y Vienda VIP cambiarían topes de venta. Foto: Canva

Los logros que el decreto no debe frenar

Velasco destacó que por primera vez en la historia de la ciudad se logró llegar a familias con ingresos de apenas 1,6 salarios mínimos mensuales, permitiéndoles acceder a una vivienda propia. El plan ‘Mi Casa en Bogotá’ diseñó cuatro programas que cubren toda la cadena de valor del sector: ‘Oferta Presente’, ‘Reduce tu Cuota’, ‘Reactiva tu Compra’ y ‘Ahorro para Mi Casa’, además de un esquema de arrendamiento solidario con o sin opción de compra, y un renovado programa de mejoramiento de habitabilidad.

Otro logro destacado fue la localización de proyectos VIS y VIP en áreas centrales de la ciudad, cercanas a estaciones de TransMilenio y a las futuras estaciones del metro, gracias a la gestión de suelo liderada por la Secretaría de Hábitat.

“En dos años de gestión, la administración del alcalde Carlos Fernando Galán ha entregado más de 26.000 subsidios de vivienda, de los cuales cerca de 21.000 corresponden a adquisición. Esta cifra iguala y supera la suma de los subsidios otorgados por las cuatro alcaldías anteriores en conjunto”, concluyó la secretaria.