Precandidatos de la Gran Consulta fijan apoyos, líneas rojas y decisiones impopulares rumbo a 2026

¿Qué decisiones impopulares tomarían en su primer año? ¿Cuáles son sus líneas rojas? Fueron algunas preguntas para los candidatos.

Compártelo en:

Los precandidatos presidenciales que integran La Gran Consulta por Colombia expusieron en Caracol Radio sus posiciones frente a tres preguntas clave de cara a las elecciones de 2026.

La mayoría de los aspirantes evitó comprometer apoyos anticipados fuera del mecanismo interno. Aníbal Gaviria, David Luna y Enrique Peñalosa coincidieron en que respaldarían al ganador de la Gran Consulta, al considerar que de allí saldrá el próximo presidente y que ese proceso garantiza legitimidad democrática.

Otros, como Juan Manuel Galán, Juan Daniel Oviedo, Juan Carlos Pinzón y Mauricio Cárdenas, se concentraron en su aspiración de ganar la consulta y llegar ellos mismos a la Presidencia, sin anticipar respaldos alternativos.

El tono cambió en el sector más confrontacional. Paloma Valencia afirmó que apoyaría a cualquier candidato que enfrente lo que llamó “el heredero de Petro”, mientras que Vicky Dávila descartó de plano respaldar a figuras del petrismo, en particular a Iván Cepeda.

Decisiones impopulares: recorte del Estado y seguridad

En cuanto a las decisiones difíciles del primer año, se marcaron dos grandes ejes: ajuste fiscal y seguridad.

Oviedo y Cárdenas plantearon recortes profundos al tamaño del Estado. Oviedo habló de un recorte de $40 billones al Presupuesto General, mientras que Cárdenas defendió reducir “la grasa” del Gobierno, aun si eso genera protestas de sectores afectados. David Luna, por su parte, apuntó a eliminar contratos de prestación de servicios.

En seguridad, Juan Manuel Galán, Aníbal Gaviria y Juan Carlos Pinzón propusieron fortalecer la fuerza pública, activar órdenes de captura y perseguir las finanzas de las estructuras criminales. Gaviria insistió en que la seguridad es “la primera inversión social”.

Vicky Dávila planteó un giro total frente al Gobierno actual: acabar la paz total, reforzar inteligencia, lanzar un “Plan Colombia 2.0” y recomponer alianzas internacionales, mientras garantiza que no tocaría el salario mínimo ni los subsidios a combustibles.

Paloma Valencia anunció una reforma a la consulta previa, ligada al uso de regalías, para destrabar proyectos productivos.

Líneas rojas: corrupción, crimen y extremos

En el tercer bloque, los precandidatos marcaron límites claros. Pinzón, Cárdenas, Luna y Peñalosa coincidieron en no negociar con criminales ni corruptos, ni permitir que los victimarios estén por encima de las víctimas. Dávila puso como línea roja cualquier forma de corrupción.

Valencia señaló que no cederá ante sindicatos si eso impide evaluar a los maestros y reformar el sistema educativo. Galán afirmó que no apoyaría “ningún extremo”, al considerar que estos dividen al país e impiden gobernar.

Oviedo introdujo un enfoque distinto sobre el narcotráfico: dijo que su línea roja es seguir tratándolo solo como un problema de represión y no como una falla estructural del Estado en los territorios.

Gaviria cerró con una advertencia política: no gobernará desde la división ni el odio, y rechazó usar el miedo como herramienta electoral.