La Superintendencia Financiera de Colombia certificó el Interés Bancario Corriente (IBC) que regirá durante el mes de marzo. Los datos confirman una tendencia al alza en el costo del crédito para las familias colombianas por segundo mes consecutivo.
Para la modalidad de consumo y ordinario, la tasa de usura se fijó en 25,52 % efectivo anual, lo que representa un incremento respecto al 25,23 % que rigió durante febrero.
El movimiento responde a que el Interés Bancario Corriente para esta categoría se certificó en 17,01 % con un aumento de 19 puntos básicos frente a la tasa de febrero, que fue de 16,82 %.
Estos cálculos son fundamentales para el mercado colombiano, ya que definen el tope para intereses remuneratorios y de mora, además de marcar el límite legal para evitar el delito de usura.
Comportamiento de otras modalidades
A diferencia del crédito de consumo tradicional, las otras categorías de crédito productivo y de bajo monto mostraron comportamientos mixtos para el periodo del 1 al 31 de marzo de 2026.

En cuanto a las modalidades de crédito productivo, los datos muestran incrementos generalizados en sus techos máximos de interés. El crédito productivo de mayor monto subió levemente al 40,80 % (frente al 40,76 % de febrero), mientras que el crédito productivo rural experimentó un alza notable al ubicarse en 31,41 %.
Por su parte, el crédito productivo urbano pasó del 57,23 % al 58,04 % y el crédito popular productivo rural se incrementó hasta el 71,31 % para el tercer mes del año.
No obstante, se registraron ligeros descensos en modalidades específicas. La tasa de usura para el crédito de consumo de bajo monto bajó del 65,63 % registrado en febrero a un 63,93 % para marzo. De igual manera, el crédito popular productivo urbano mostró una pequeña reducción, situándose en 87,83 % tras haber estado en 88,05 % el mes anterior.
La nueva certificación se realizó tras analizar el reporte semanal de los establecimientos de crédito entre el 30 de enero y el 20 de febrero de 2026.
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