Entrevista | Grandes empresas como Pepsi, Argos, Postobón y TransMilenio apuestan por flotas de vehículos eléctricos 

Grandes empresas avanzan en pruebas y adopción de flotas de vehículos eléctricos en Colombia. La apuesta empresarial por este tipo de automóviles crece. 

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La transición hacia flotas de vehículos eléctricos en Colombia comienza a consolidarse en sectores estratégicos de la economía. Grandes empresas como Pepsi, Postobón, Argos y el sistema de transporte masivo TransMilenio ya han realizado pruebas operativas con este tipo de tecnología, en un movimiento que responde tanto a objetivos ambientales como, sobre todo, a cálculos financieros y operativos dentro de las compañías. 

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Así lo explicó Juan Luis Mesa, gerente general de BYD Colombia, en entrevista con Valora Analitik, al detallar cómo las empresas están evaluando el desempeño real de estos vehículos en operaciones de logística, transporte urbano y movilidad de carga pesada. 

Según el ejecutivo, el proceso ha pasado primero por fases piloto con diferentes tipos de camiones eléctricos. “Nosotros tenemos ya una flota de unos 60 camiones, la gran mayoría de ellos están con Pepsi”, señaló. 

Estas pruebas se han concentrado principalmente en operaciones urbanas e interurbanas, donde las condiciones operativas facilitan la adopción de la tecnología eléctrica. 

El despliegue de flotas de vehículos eléctricos en Colombia por parte de grandes empresas ha incluido pruebas en distintas ciudades y con diferentes tipos de vehículos. 

“Con Postobón tuvimos pruebas durante cerca de un año y medio en la ciudad de Medellín. Con Argos hicimos pruebas en la ciudad de Bogotá con camiones más pesados; en el caso de Argos es un mixer concretero de 36 toneladas, mientras que con Postobón son vehículos de carga útil de seis toneladas”, precisó. 

De acuerdo con el ejecutivo, las pruebas cumplieron los objetivos técnicos que buscaban las empresas: “Son vehículos que cumplieron todas las expectativas de los clientes en materia de desempeño, capacidad de ascenso, capacidad de carga y velocidad de carga”. 

Vehículos de carga eléctricos BYD

Aunque las compañías aún no han anunciado despliegues masivos definitivos, los resultados han abierto la puerta a futuras ampliaciones de flota. 

Las pruebas muy exitosas generaron expectativas para que las nuevas expansiones de las flotas de estas empresas nos tengan en cuenta”, explicó Mesa. 

¿Por qué las grandes empresas ahora piensan en vehículos eléctricos?  

Más allá de los beneficios ambientales, el cambio hacia flotas de vehículos eléctricos responde principalmente a criterios financieros. 

Mesa explicó que el costo operativo del combustible es una de las principales variables que están inclinando la balanza hacia esta tecnología. 

Generalmente el costo de combustible en un vehículo eléctrico está en el orden del 50 % o 60 % del costo del diésel”, señaló. 

Este diferencial se vuelve aún más relevante en un contexto donde el precio del diésel en Colombia ha estado sujeto a subsidios y a debates regulatorios. 

El gobierno viene subsidiando el diésel de forma importante y tarde que temprano, si el diésel se pone a lo que es el precio convencional, va a ser un incremento importante y hará que el vehículo eléctrico sea aún más competitivo”, afirmó. 

A ese factor se suman menores costos de mantenimiento. Según el gerente de BYD Colombia, un vehículo eléctrico tiene una arquitectura mecánica considerablemente más simple: «En conjunto tienen más o menos 25 % o 30 % de las piezas que tiene un motor a combustión«, explicó. 

Al no tener combustión interna ni procesos de calentamiento permanente, el desgaste de componentes es menor: “El desgaste de un vehículo eléctrico comparado con un vehículo a combustión es mucho menor y por consiguiente se gasta menos en mantenimiento”, agregó. 

Logística urbana, el primer mercado natural de los vehículos eléctricos en Colombia 

Pese al avance de la tecnología, la adopción masiva todavía enfrenta desafíos relacionados con infraestructura de carga. 

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En ese contexto, la electrificación de flotas se está concentrando primero en operaciones urbanas, donde las empresas pueden instalar su propia infraestructura de recarga. 

Si usted pone sus propios cargadores o tiene electrolineras trabajando al unísono con la operatividad de su flota, hace que sea una solución imbatible”, indicó Mesa. 

Esto explica por qué sectores como logística de bebidas, distribución urbana o transporte público han sido los primeros en experimentar con esta tecnología. 

El transporte masivo de las grandes ciudades también se la juega por vehículos eléctricos 

La electrificación también ha avanzado en el transporte masivo. BYD, por ejemplo, ha consolidado su presencia en sistemas como TransMilenio en Bogotá, Metroplús en Medellín y el MIO en Cali. La expansión del mercado también está vinculada a decisiones regulatorias recientes que buscan impulsar la industria local de movilidad eléctrica. 

Colombia inició el ensamble nacional de buses eléctricos como parte de una estrategia para fortalecer la producción local y atraer inversión en movilidad limpia.  

Los buses eléctricos de TransMilenio, MIO y otros transportes masivos, ahora se ensamblan en Colombia 

De acuerdo con la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME), el país ya habilitó condiciones regulatorias que permiten producir soluciones de movilidad eléctrica dentro del territorio nacional, fortaleciendo la industria y generando empleo.  

Este cambio forma parte de una política de transición energética y reindustrialización que busca que Colombia deje de ser únicamente importador de tecnología y se convierta en productor. 

Las perspectivas del sector apuntan a una expansión gradual del uso de vehículos eléctricos en Colombia, especialmente en transporte urbano y logística empresarial. 

Mesa explicó que la compañía espera superar las 100 unidades vendidas en el segmento de camiones eléctricos en 2026: “Esperamos tener colocaciones de al menos 100 unidades, pero el mercado dirá y de pronto nos sorprende con un número mayor”, afirmó. 

La empresa ya reporta pedidos anticipados incluso antes de que algunos modelos entren plenamente en operación. En particular, parte de esas expectativas se concentra en el T35, un camión eléctrico orientado a operaciones de logística urbana y distribución, segmento donde varias compañías están evaluando la electrificación de sus flotas.

Este vehículo hace parte del portafolio de camiones eléctricos que la compañía planea desplegar con mayor alcance en el país a partir de 2026, dentro de su estrategia de expansión en transporte de carga y servicios especializados.  

“Solo con la presentación del vehículo T35 ya tenemos pedidos en firme y el vehículo no ha empezado a rodar todavía”, dijo. 

El camión eléctrico que llega a Colombia: carga en 1 hora y puede ahorrar hasta 80 % en costos 

La compañía prevé una expansión relevante de su operación en Colombia durante los próximos años. Solo en el segmento de transporte público, BYD cerró negocios por 215 buses eléctricos durante 2025, unidades que serán ensambladas y facturadas en el primer semestre de 2026 y que representan ingresos estimados por cerca de US$65 millones.  

Además, la empresa proyecta que durante 2026 se incorporen más de 200 buses eléctricos adicionales en operación, principalmente en sistemas de transporte masivo de ciudades como Bogotá y Cali, con planes de expansión hacia mercados como Medellín y Pereira.  

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A la par de ese crecimiento en transporte público, la compañía busca fortalecer su presencia en el segmento empresarial con soluciones de logística eléctrica.  

Dentro de esa estrategia se encuentra la ampliación de su portafolio de camiones eléctricos para operaciones de distribución, botelleros y vehículos tipo mixer, enfocados en atender la demanda de grandes empresas que avanzan en procesos de descarbonización.  

Para BYD, este despliegue marcaría una nueva etapa en el mercado colombiano, donde la electrificación de flotas corporativas y de transporte masivo comienza a consolidarse como una alternativa operativa y financieramente competitiva.