Luego de que Estados Unidos interviniera Venezuela el pasado sábado 3 de enero, dejando como resultado el arresto de Nicolás Maduro junto a Cilia Flores, su esposa, las especulaciones sobre el futuro de ese país y su transición no han dejado de crecer.
Para entender el contexto de lo que está pasando y el impacto no solo en Venezuela, sino en Latinoamérica en general, Valora Analitik consultó con Luis Trejos, profesor e investigador de la Universidad del Norte, quien explica el panorama y lo que puede venir para el mundo con la aprehensión de Maduro y la nueva administración del vecino país.
En primer lugar, el experto señala que hay que separar al mandatario venezolano con el resto de los integrantes del régimen. “Maduro ha sido usado como una especie de trofeo político o de ejemplo de escarmiento a quienes no sigan los lineamientos de los Estados Unidos”.
Su futuro es incierto, pues con los nuevos anuncios que han surgido de que la justicia de EE. UU. niega la existencia del Cartel de los Soles, lo que hace es quitarle cargos, por lo que habrá que esperar para ver “si hay respaldo probatorio con el resto de las acusaciones que se le han hecho”, asegura Trejos.

Por su parte, la cúpula del régimen queda bajo una especie de chantaje, tomando como base las afirmaciones que ha hecho Trump advirtiendo que, si no hacen lo que su Gobierno dice, se enfrentarían a un futuro similar al de Nicolás Maduro.
Y aunque muchos celebraban la noticia de la intervención militar, la realidad, según Luis Trejos, es otra. “En la práctica lo que se presentó en Venezuela fue un cambio de presidente, pero no de régimen. La cúpula del chavismo sigue intacta y la oposición ha perdido mucho más poder del que tenía antes de la intervención”.
De hecho, explica el profesor de la Universidad del Norte, uno de los principales intereses de Estados Unidos es “repotenciar la industria venezolana del petróleo, la industria petrolera o la extracción de petróleo en Venezuela y que este fluya hacia los Estados Unidos, y también tratando de quitarle o disminuir el flujo que iba hacia China y hacia Rusia”.
Y ya lo está haciendo. Hace días, Trump publicó por medio de sus redes sociales que Venezuela le otorgará entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo, el cual será vendido a precio de mercado y dicho dinero estará administrado por el líder de EE. UU.
Noticia que días después fue confirmada por Petróleos de Venezuela (PDVSA), por medio de un comunicado donde asegura que “actualmente cursa una negociación con Estados Unidos para la venta de volúmenes de petróleo”.
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Amenazas a Petro, ¿Qué puede esperar el Gobierno Nacional?

Mucho antes de la intervención, Trump se había referido en diversas ocasiones a Gustavo Petro, presidente de Colombia, señalándolo de ser cómplice en el negocio del narcotráfico y a Colombia de ser una fábrica de cocaína.
Y últimamente, en una de sus ruedas de prensa, el mandatario estadounidense no descartó una intervención en tierras colombianas, por lo que la tensión se incrementó aún más.
En relación, Trejos despertó una preocupación. “Es posible que, si la administración Petro no define claramente y de forma rápida una estrategia diplomática para tratar de disminuir el conflicto que hay en este momento, podríamos ver una intervención directa de los Estados Unidos en la dinámica electoral, y no solo de marzo, sino también la presidencial en la medida en que empiece a mostrar favoritismo y simpatía por candidatos de la oposición o precandidatos de la oposición”.
Y no solo eso, pues afirma que “no se puede descartar algún tipo de acción armada, que en este caso quizás no terminen en el secuestro del presidente Petro, pero sí en la afectación de algún tipo de infraestructura estratégica del país”.
A su vez, fue enfático en resaltar que la diplomacia colombiana se institucionalice nuevamente, y que el presidente, en vez de manejar la política exterior a través de su cuenta de X, utilice más los canales de la Cancillería, apelando al multilateralismo no solo regional, sino también global.
Y eso se dio. Petro decidió seguir los caminos diplomáticos y habló en una llamada telefónica por casi una hora con su homólogo Trump, donde disminuyó la tensión entre ambos, organizando una reunión presencial la primera semana de febrero. “Aprecié su llamada y su tono, y espero reunirme con él en un futuro cercano”, dijo el presidente estadounidense.
Mientras que Petro, en una entrevista con el New York Times dijo sentir temor de “ser extraído como el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro”, reiterando que el líder de EE. UU. tiene una percepción equivocada de su Gobierno, originada de la falta de comunicación.
Pero en otra con El País de España, aseguró que dicha amenaza sigue latente. “Creo que se congeló, pero puedo equivocarme”.
Esos nuevos hechos “podrían ser el inicio del desescalamiento de las tensiones que venían creciendo entre Bogotá y Washington desde hace meses”, expuso Trejo.

Pero también agregó que hay intereses de por medio. “Trump sabe que Colombia puede ayudar a legitimar internacionalmente el gobierno de Delcy Rodríguez, y al hacerlo, Petro podría evitar intromisiones de EE. UU. en las elecciones colombianas”.
Por último, refiriéndose a las menciones de otros países de América Latina, específicamente México, Luis Trejos respondió que es posible que Venezuela se utilice como un ejemplo para disuadir a aquellos países que no quieran alinearse con los intereses de los Estados Unidos.
Lo que considera preocupante “porque estaríamos frente al fin del multilateralismo y a una especie de retorno con mucha más fuerza de la doctrina Monroe, pero traducida en un imperialismo muy abierto y público por parte de los Estados Unidos”.




