Colombia avanza en la modernización de su infraestructura deportiva con un nuevo estadio que ya cuenta con aval técnico y urbanístico para iniciar su fase constructiva. El proyecto contempla una inversión superior a los $39.000 millones, financiados con recursos de un empréstito municipal y aportes del Gobierno Nacional, y fue diseñado bajo los estándares exigidos por la FIFA para competencias oficiales.
La obra apunta a cubrir un déficit histórico de escenarios aptos para eventos deportivos y de entretenimiento de gran formato en ciudades intermedias del país. El escenario tendrá una capacidad proyectada para cerca de 10.000 espectadores, con una cancha reglamentaria de 105 metros de largo por 68 de ancho y dimensiones obligatorias para albergar partidos avalados por el máximo ente del fútbol mundial.
El diseño incluye cuatro tribunas, zonas técnicas, áreas comerciales y espacios abiertos que permitirán su uso más allá del fútbol profesional. La aprobación del diseño arquitectónico marca un hito, ya que confirma que el proyecto cumple con la normatividad urbanística, ambiental, de movilidad y de construcción vigente.
La iniciativa fue viabilizada por el Comité del Plan de Ordenamiento Territorial y ahora queda a un solo trámite de iniciar obras: la expedición de la Licencia de Construcción por parte de la Curaduría Urbana. Según la administración local, este era el último requisito pendiente para avanzar hacia la fase contractual y el inicio de los trabajos en el terreno donde hoy funciona un escenario deportivo de menor escala.
A partir de este punto, el proyecto deja de ser un anuncio para convertirse en una obra concreta que se levantará en el municipio de Dosquebradas, en Risaralda, una de las ciudades con mayor crecimiento poblacional del Eje Cafetero y que, hasta ahora, no contaba con un estadio apto para grandes eventos deportivos o culturales.

Un estadio con medidas FIFA y enfoque multipropósito
Uno de los elementos centrales del proyecto es el cumplimiento estricto de los requisitos técnicos de la FIFA. La cancha principal tendrá dimensiones oficiales de 105 x 68 metros, zonas auxiliares para calentamiento, banquillos protegidos y un sistema de drenaje diseñado para soportar alta frecuencia de uso. Estos estándares permitirán que el estadio pueda recibir competencias nacionales e internacionales, siempre que cuenten con el aval de las federaciones correspondientes.
La infraestructura incluirá camerinos completamente dotados para jugadores y árbitros, enfermerías, cuartos antidopaje, oficinas administrativas, áreas técnicas, baterías sanitarias y zonas de servicios. Además, el diseño incorpora locales comerciales, plazoletas y zonas verdes, lo que convertiría al estadio en un espacio activo durante toda la semana y no solo en días de partido.
El arquitecto Alejandro Trujillo, de la consultoría encargada de los diseños, explicó que el proyecto fue concebido como un escenario multipropósito. Esto permitirá albergar conciertos, eventos culturales, actividades comunitarias y espectáculos de gran formato, una característica clave para garantizar su sostenibilidad financiera y su impacto económico en la región.
Pese a ser la segunda ciudad más poblada de Risaralda y la cuarta del Eje Cafetero, Dosquebradas no había contado en su historia con un estadio de fútbol con proyección nacional. Con este proyecto, el municipio entra por primera vez en el mapa de escenarios que cumplen estándares internacionales, lo que abre la puerta a nuevos flujos de visitantes y a una mayor actividad económica asociada al turismo deportivo.

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Con la viabilidad técnica del Ministerio del Deporte y el diseño ya aprobado, la administración municipal avanzará en la solicitud de la Licencia de Construcción. Una vez obtenida, se iniciará la fase precontractual y contractual de las obras, dando paso a uno de los proyectos de infraestructura deportiva más relevantes de Risaralda en los últimos años.




