La Superintendencia de Sociedades decidió someter a control al Deportivo Pereira, la medida de vigilancia más estricta prevista en el artículo 85 de la Ley 222 de 1995. La entidad concluyó que el club atraviesa una situación crítica de orden jurídico, contable y administrativo que hace necesario un seguimiento directo para proteger su estabilidad financiera y operativa.
Con esta determinación, el regulador podrá impartir órdenes obligatorias, exigir planes de mejoramiento, autorizar o restringir operaciones y revisar de forma permanente la gestión de los administradores. El objetivo es garantizar transparencia en la información financiera, cumplimiento del marco legal y corrección de los riesgos que fueron identificados durante la investigación.
El superintendente de Sociedades, Billy Escobar, explicó que “el sometimiento a control del Deportivo Pereira pretende la protección de los diferentes grupos de interés que interactúan con esta empresa a través de acciones preventivas y correctivas que propicien un mejor gobierno corporativo y la adopción de estrategias efectivas de recuperación”.
La decisión se produce en un contexto en el que varios clubes del fútbol colombiano enfrentan presiones por endeudamiento, costos laborales y obligaciones tributarias. El modelo de sociedades anónimas convirtió a los equipos en empresas sujetas a las mismas reglas del sector real, lo que ha llevado a procesos de vigilancia más estrictos por parte del Estado.

¿Qué cambia para el Deportivo Pereira tras la intervención?
El control implica que cualquier movimiento relevante del club podrá requerir autorización previa de la Superintendencia. Esto incluye venta de activos, nuevas deudas, cambios en la estructura administrativa y contratos que comprometan recursos futuros. Además, el Pereira deberá entregar reportes financieros más frecuentes y detallados.
La Superintendencia señaló que la finalidad es propiciar la recuperación integral de la empresa mediante un acompañamiento técnico que permita corregir debilidades y fortalecer el gobierno corporativo. La entidad busca evitar escenarios de insolvencia que afecten a trabajadores, acreedores y aficionados.
La resolución es susceptible de recursos de reposición y apelación, por lo que el club podrá controvertir los hallazgos. Mientras se define ese trámite, el Deportivo Pereira deberá presentar un plan de acción con metas verificables para estabilizar su situación.

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El regulador reiteró que continuará ejerciendo su función de preservar el orden público económico, especialmente en sectores de alto impacto social como el deporte profesional. El caso del Pereira se convierte en un precedente para el fútbol colombiano y en una señal de que la gestión de los clubes será evaluada con criterios empresariales estrictos.




