La Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF) publicó un análisis sobre los efectos de reducir el precio de la gasolina en Colombia y llamó la atención del coletazo sin tener en cuenta lo que viene pasando con el valor del ACPM.
Indica el documento que esta iniciativa parecía encaminar la política de precios hacia la sostenibilidad fiscal del fondo. “No obstante, el reciente anuncio de reducir el precio de la gasolina en $300 a partir de febrero representa un retroceso en los ajustes graduales, sin haber completado siquiera la equiparación del ACPM a precios internacionales”.

Agrega el informe que el gobierno Petro motivó esta decisión sobre el precio de la gasolina en Colombia, en al menos, tres frentes: ayudar a bajar la inflación; la estabilización del FEPC; y la reciente apreciación del peso colombiano frente al dólar.
“Este último, no ampliamente socializado por el gobierno, se traduce en que la diferencia entre el precio internacional y el ingreso al productor de la gasolina ha disminuido mayoritariamente por efectos cambiarios. Es decir, ahora comprar gasolina afuera es más barato de lo que se vende en el territorio colombiano”, agrega.
El punto está en que, agrega ANIF, mientras el ACPM se mantiene en déficit para 2025 y 2026, la gasolina en Colombia registrará superávit por los incrementos en su precio y la apreciación cambiaria.

Más llamados de atención por el recorte del precio de la gasolina en Colombia
“Desde ANIF proyectamos un déficit del FEPC de $3,9 billones en 2025 y un superávit de $2,6 billones en 2026. Este colchón permitiría implementar la reducción de $300 sin incurrir en déficit, al menos en el corto plazo, y sin igualar el precio del ACPM a precios internacionales”.
Los cálculos apuntan a que, con el ajuste, el saldo caería a un superávit de $1,9 billones en 2026, una diferencia de $659.000 millones. “Cabe aclarar que, en caso de anunciar un mayor recorte en el precio, habría una mayor reducción del superávit. No obstante, este colchón es altamente vulnerable”.
Reitera ANIF que la decisión de reducir el precio de la gasolina en Colombia en $300 sin nivelar el precio local del ACPM al internacional expone al FEPC a un riesgo crítico: la volatilidad cambiaria.

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Esto toda vez que “cada depreciación del peso frente al dólar encarece las importaciones de combustible y amplía automáticamente el déficit del fondo. El margen actual de $1,9 billones proyectado para 2026 desaparecería rápidamente ante movimientos cambiarios adversos, dejando al próximo gobierno con una deuda que comprometerá la estabilidad fiscal”.




