El Super Bowl 60, que enfrentará a los New England Patriots y los Seattle Seahawks, ya mueve cifras millonarias en el mercado de boletas a pocos días de disputarse en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California. Con los finalistas definidos, los precios de las entradas reflejan la alta demanda por una final entre dos de las franquicias más seguidas de la NFL.
En el mercado secundario, las boletas disponibles muestran un rango que va desde cerca de US$5.900 hasta más de US$63.000 por asiento, dependiendo de la ubicación y los servicios incluidos. En pesos colombianos, estas cifras equivalen a un rango aproximado entre $24 millones y $259 millones.
La confirmación del duelo Patriots vs Seahawks ha mantenido estables los precios altos, especialmente en las secciones cercanas al mediocampo. A diferencia de otros años, cuando los valores bajan tras definirse los finalistas, la expectativa por este enfrentamiento ha sostenido la demanda, según registros de plataformas internacionales de reventa y analistas del mercado deportivo.
Para los aficionados internacionales, incluidos los colombianos, el costo de la entrada es solo una parte del gasto total. A este valor se suman tiquetes aéreos, alojamiento y consumo en una de las zonas más costosas de California, lo que convierte la asistencia al Super Bowl en una inversión significativa.
Precios de las boletas al Super Bowl 60 en Santa Clara
La entrada más barata disponible para el Super Bowl 2026 se ubica en el nivel superior del Levi’s Stadium, en sectores cercanos a las esquinas de las zonas de anotación. Su precio ronda los US$5.900 a US$6.300, lo que equivale a aproximadamente $24 millones a $26 millones.

Estos asientos ofrecen una vista completa del campo, aunque a mayor distancia, y representan el punto de entrada para quienes buscan asistir al evento pagando el menor valor posible. Aun así, el precio supera ampliamente el costo promedio de entradas a finales deportivas en otros países.
En el rango medio, los asientos laterales y los ubicados a menor altura en el estadio se mueven entre US$20.000 y US$30.000, es decir, entre $82 millones y $123 millones. Estas localidades permiten una visión más cercana del juego sin incluir servicios premium.
En el extremo más alto de la reventa están las entradas VIP, ubicadas cerca de la yarda 50 y próximas a las bancas de los equipos. Algunas de estas boletas alcanzan valores de US$63.099, equivalentes a cerca de $259 millones. Además de la ubicación privilegiada, suelen incluir acceso a zonas exclusivas, alimentos y bebidas.
¿Qué se puede comprar en Colombia con el valor de una boleta del Super Bowl?
Las cifras del Super Bowl permiten hacer comparaciones directas con la economía cotidiana en Colombia. Con $259 millones, el valor del asiento más caro, se puede comprar un apartamento usado en ciudades intermedias, adquirir dos camionetas nuevas de gama media, o financiar una carrera universitaria completa en una universidad privada, incluyendo matrícula y sostenimiento.
Incluso la entrada más barata, cercana a $25 millones, representa una suma considerable. Con ese dinero se puede comprar una motocicleta de alto cilindraje, pagar más de un año de arriendo de un apartamento promedio en Bogotá, o cubrir gran parte de un semestre universitario en una institución privada.
Desde una perspectiva histórica, el aumento en el precio de las boletas del Super Bowl ha sido constante. El primer Super Bowl, jugado en 1967, tenía entradas que hoy equivaldrían a cerca de US$112 ajustados por inflación. En menos de seis décadas, el precio mínimo de entrada se multiplicó más de 50 veces en términos reales.

Este encarecimiento responde al crecimiento del negocio de la NFL, los contratos televisivos, el patrocinio global y la transformación del Super Bowl en un evento de entretenimiento que va más allá del deporte.
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Con Patriots y Seahawks como protagonistas, el Super Bowl 60 confirma que asistir al partido en vivo es un lujo reservado para pocos. Para la mayoría de los aficionados, el evento se seguirá viviendo desde casa, mientras el estadio concentra una de las audiencias presenciales más costosas del deporte mundial.




