Hidroituango volvió al centro de la agenda pública tras las declaraciones del presidente Gustavo Petro, quien aseguró que esta central, junto con el embalse de Urrá, habría incidido en las inundaciones en Córdoba luego de las fuertes lluvias en el Caribe colombiano. Sin embargo, más allá de la controversia, el megaproyecto hidroeléctrico, que aporta cerca de 11 % de la energía eléctrica de Colombia, tiene una historia y unos planes que trascienden a hechos de coyuntura.
En conversación con este medio, Alejandro Arbeláez, gerente de la sociedad propietaria del proyecto, construido y operado por EPM (Empresas Públicas de Medellín), habló sobre los planes de expansión y el nuevo momento que atraviesa la hidroeléctrica. Según explicó, la entrada de nuevas turbinas permitirá que Hidroituango eleve su aporte hasta cerca de 17 % de la generación de energía en Colombia para 2027 y 2028. Además, tras la solución de controversias con EPM como constructor y operador, la sociedad se encaminó a un hito clave: generar utilidades para sus accionistas por primera vez desde su creación.

Por primera vez, Hidroituango va a generar utilidades en más de $241.000 millones, ¿cómo fue ese proceso?
La sociedad se visionó en 1997 pensando que Antioquia contara con una fuente de recursos para financiar su progreso, más allá de las rentas típicas del alcohol y los cigarrillos. Esta sociedad, que se visionó en 1997 durante la gobernación de Álvaro Uribe, comenzó a materializarse en 2011, cuando se inició la construcción. El proyecto hidroeléctrico sufrió la contingencia de 2018 cuando todavía no estaba generando, y solo superada parcialmente la contingencia pudo comenzar a generar energía, y por tanto, a recibir ingresos en 2022.
Esta sociedad, que es la propietaria del proyecto, no había recibido durante toda su historia ingresos operacionales, porque primero el proyecto se demoró en iniciar la parte constructiva, luego porque vino la contingencia, y posterior a esta, había una cantidad de controversias jurídicas que impedían materializar la remuneración a la que la sociedad tiene derecho.
Esas controversias jurídicas fueron superadas mediante un acuerdo conciliatorio aprobado 22 de diciembre de 2025, y gracias a ese acuerdo, recibe ingresos operacionales por el ejercicio 2025 superiores a $442.000 millones que, traducidos en utilidades, es decir, una vez descontados los gastos de funcionamiento, los impuestos, las reservas, los pasivos, permiten generar unas utilidades superiores a $240.000 millones.

¿Qué esperan luego de que esta sociedad esté generando ingresos?
Esperamos seguir manejando la sociedad con unos criterios de eficiencia, de transparencia y de rentabilidad, de manera tal que año tras año, desde 2025 y de manera sostenida hacia adelante, podamos estar generando unos ingresos operacionales monumentales, y por ende, unas utilidades para poner a disposición de los accionistas. El primero de ellos es la Gobernación de Antioquia, con lo cual esperamos, entonces, que con los ingresos y con las utilidades que hoy por hoy comienzan a generar la sociedad, se pueda financiar gran parte del progreso de Antioquia.
De manera sostenida, esta sociedad podrá tener unos ingresos operacionales cercanos a medio billón de pesos, y las utilidades estarán en función de las reinversiones que se quieran hacer de la parte tributaria y de los gastos de la empresa en general. Entonces, solucionadas las controversias contractuales, Hidroituango está en capacidad de generar ingresos anuales cercanos a medio billón de pesos con sus consecuentes utilidades.
En estos ingresos está contemplada la cooperación de las cuatro unidades ya existentes, y lo que debiera haber generado las cuatro unidades que entrarán en operación entre 2027 y 2028, pero que a la luz del contrato (con EPM) debían estar en operación desde 2022.
Si esas unidades corresponden a turbinas, ¿entonces habrá ocho en 2027 y 2028?
El proyecto hidroeléctrico Ituango está diseñado para contar con ocho turbinas, cada una con una capacidad de 300 megas de generación, para un total de 2.400 megas. La central hidroeléctrica cuenta con cuatro turbinas a plena operación, que generan 11 % de la energía interconectada del país, y están en fase de construcción otras cuatro turbinas para un total de ocho turbinas.
Por ahora están en plena operación cuatro turbinas y están en proceso de construcción las cuatro restantes, las cuales, por información que nos ha suministrado EPM en su calidad de contratista y constructor de la obra, entrarán en operación esas cuatro turbinas adicionales entre 2027 y 2028.
¿Cuánto generan las cuatro turbinas?
Las cuatro que actualmente están en operación en la central hidroeléctrica, generan cerca de 11 % de la energía del país, de la energía interconectada. Cuando la central hidroeléctrica esté a plena capacidad con las ocho turbinas, se calcula que su capacidad total de 2.400 megas equivaldría a cerca de 17 % de la energía del país.
Además de las cuatro turbinas, ¿tienen otros proyectos de expansión?
La sociedad está absolutamente concentrada en que las cuatro turbinas que actualmente funcionan de la central hidroeléctrica sean manejadas de manera absolutamente técnica y eficiente, y que las cuatro turbinas restantes, hoy en etapa de construcción, sean culminadas adecuadamente en las fechas señaladas por EPM.
Estamos absolutamente concentrados en lograr la plena operación comercial del proyecto hidroeléctrico Ituango, la central hidroeléctrica más grande de Colombia, hoy con 1.200 megas, y en el futuro cercano con 2.400 megas, lo cual la sitúa entre una de las 50 centrales hidroeléctricas más grandes del mundo.
El presidente Gustavo Petro mencionó que la culpa de las inundaciones en Córdoba era de Hidroituango y Urrá, ¿qué fue lo que pasó con los embalses?
Es importante destacar que el proyecto hidroeléctrico Ituango cumple con varias bondades para el país. Una de ellas es la generación de cerca de 11 % de la energía interconectada del país, el primer punto. Segundo punto, el embalse Ituango, con su enorme capacidad, tiene la posibilidad de amainar las crecientes del río Cauca.
Cuando el Cauca viene crecido aguas arriba del embalse, este puede ser preparado para que absorba la creciente del cauce, disipe las aguas y regule el caudal aguas abajo. Es decir, el embalse de la central hidroeléctrica Ituango es un gran colchón, amortiguador, para regular los caudales y proteger las comunidades aguas abajo. Un tercer beneficio del proyecto hidroeléctrico es que, al ser la Gobernación de Antioquia la propietaria mayoritaria, se convierte en fuente de recursos para financiar el progreso de Antioquia.
¿Pero qué fue lo que terminó sucediendo?
Ha habido un régimen de aguas especialmente intenso que ha llevado a inundaciones en algunas partes del país. Lo que nosotros queremos destacar desde la sociedad Ituango es que, justamente, gracias a la capacidad de embalse del proyecto hidroeléctrico, este se puede anticipar a las crecientes del Cauca aguas arriba, preparar el embalse y permitir que, cuando el Cauca ingresa crecido al embalse del proyecto, allí se puedan disipar las aguas.
Es decir, reitero, el embalse de la central hidroeléctrica Ituango actúa como un gran colchón amortiguador de las crecientes del río Cauca aguas arriba, y permite regular caudales para proteger a las comunidades aguas abajo. Es decir, lo que el presidente Petro manifestó asignándole responsabilidad de las inundaciones aguas abajo a la central hidroeléctrica es, por decir lo menos, antitécnico y absolutamente irresponsable, porque no obedece a la verdad.

¿Entonces fueron las lluvias las que ocasionaron todo el desastre en Córdoba?
¿Qué tal que no existiera la central hidroeléctrica y su capacidad de embalse? ¿Quién atajaría el río Cauca cuando viene crecido? Si no hubiera existido el embalse del río Cauca, las crecientes del río aguas arriba hubieran ocasionado mayores desastres todavía.
Las centrales hidroeléctricas, cuando tienen capacidad de embalse, actúan como un gran colchón regulador. Yo hablo por la central hidroeléctrica Ituango, y gracias al embalse, las precipitaciones tan intensas de lluvias al interior del país, que son recogidas por el río Cauca, generaron crecientes en el mismo, que fueron amainadas en el embalse de la central, justamente para regular caudales y proteger las comunidades aguas abajo. Si no hubiera existido el embalse de la central hidroeléctrica Ituango, las inundaciones hubieran sido más desastrosas.
¿No debería haber un sistema de riesgo más robusto que proyecte este tipo de escenarios?
Esa pregunta hay que trasladársela en parte al mismo Gobierno Nacional, a través de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo (UNGRD), y las claridades que hay que hacer al interior de esa entidad por el manejo de las platas. En lo que corresponde a la sociedad Hidroituango, como propietaria del proyecto hidroeléctrico, la central cuenta con más de 3.600 instrumentos de monitoreo, entre los cuales se incluyen para el cálculo del nivel de los caudales.
Ello permite, por ejemplo, que con 30 horas de antelación al ingreso del río Cauca a la central hidroeléctrica, la central conoce cómo viene el Cauca aguas arriba, y permite adecuar la central hidroeléctrica para recibir esa creciente, amortiguar sus efectos y regular el caudal del Cauca aguas abajo. Eso en cuanto a la central hidroeléctrica Ituango.
¿Cuándo recibirían $782.000 millones de EPM y a dónde destinarán el monto?
La sociedad de Hidroituango suscribió un acuerdo conciliatorio con EPM, el cual fue aprobado el tribunal de arbitramento el pasado 22 de diciembre. En ese acuerdo se contempla que las platas, fruto del laudo arbitral ratificado por el reciente fallo del Consejo de Estado, irán a un menor valor de la inversión.
Ese menor valor de la inversión, en términos precisos y concretos, ¿qué significa?
Significa que EPM, como contratista de la Sociedad de Hidroituango, puso los recursos para desarrollar el proyecto hidroeléctrico, es decir, para realizar su construcción, y se contempla en el contrato que, si por alguna razón EPM, en su calidad de contratista, le adeudara a la Sociedad Hidroituango en su calidad de contratante algún tipo de dinero, fruto de cláusulas penales de apremio, EPM discrecionalmente podría llevar estos dineros que le adeuda a la Sociedad Hidroituango a un menor valor de la inversión del proyecto.
¿Qué hallazgos o conclusiones les dejó la visita de la Superintendencia de Servicios Públicos la semana pasada?
Sobre ese tema debe referirse EPM en calidad de constructor y operador del proyecto. La sociedad Hidroituango, propietaria del proyecto eléctrico Ituango, suscribió un contrato con EPM para que entre 2011 y 2061 construya y opere la central hidroeléctrica. La labor de la sociedad de Ituango es supervisar la correcta ejecución de ese contrato, tanto en su fase constructiva como en su fase operativa.
Destacado: EPM y la Sociedad Hidroeléctrica Ituango llegan a acuerdo conciliatorio
Todo lo que concierne a la construcción y operación del proyecto y las relaciones interinstitucionales que en el marco jurídico se deriven, corresponde a EPM en su autonomía aclararlas, trabajarlas y responderlas.




