En las principales ciudades de Colombia, especialmente Bogotá, las patinetas eléctricas han dejado de ser un fenómeno marginal para consolidarse como una alternativa real de transporte para los ciudadanos.
Según un informe de Deep Market Insights, el mercado colombiano de patinetas eléctricas alcanzó un valor de USD 54,85 millones en 2024 y se proyecta que podría crecer a USD 134,99 millones para 2033, impulsado por la urbanización, la congestión vial y la preferencia por soluciones de movilidad sostenible.
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El uso de estos vehículos livianos se ve impulsado tanto por consumidores particulares, quienes han comprado sus propias scooters, como por operadores interesados en sistemas compartidos, y su presencia en calles y ciclorrutas va en aumento.
En una entrevista exclusiva con Valora Analitik, el gerente general de Yango, Mark Bitton, detalla cómo planea integrar miles de patinetas eléctricas en Bogotá y Barranquilla como parte de un ecosistema tecnológico más amplio que apuesta por un sistema de transporte multimodal.
Más que patinetas: la apuesta por movilidad compartida multimodal
Para Yango, las patinetas no son un negocio aislado, sino una pieza dentro de un modelo más ambicioso. La compañía desarrolla su propia tecnología, incluidos mapas propios, sobre los que construye algoritmos que recomiendan la mejor combinación de transporte según el trayecto.
“El algoritmo te da la mejor opción del punto A al punto B. Puede ser: caminas a una estación de transporte masivo, tomas el bus o el metro, luego un taxi para 3 o 4 kilómetros y finalmente una patineta para completar el trayecto de la manera más eficiente posible, ahorrando la mayor cantidad de tiempo”, precisa el directivo.

Ese concepto es especialmente relevante en ciudades altamente congestionadas. Según el TomTom Traffic Index, varias ciudades colombianas figuran entre las más congestionadas del mundo.
“No es un tema menor: Cali, Bogotá y Medellín están entre las 15 ciudades más congestionadas del mundo. ¿Cómo no buscar mecanismos que ayuden a la gente a perder el menor tiempo posible en tráfico?”, sostiene el gerente de Yango Colombia.
3.000 patinetas listas para Bogotá, pero a la espera de regulación
La compañía asegura que tiene más de 3.000 patinetas eléctricas parqueadas y listas para operar en Bogotá, además de planes de expansión en Barranquilla.
El potencial principal está en la denominada Zona 1, que comprende sectores entre la calle 67 y la 170, desde la Autopista Norte hasta la Séptima y la Circunvalar.
“Solo en la Zona 1 se pueden operar más de 1.500. El potencial es enorme y la necesidad está”, afirma Bitton. Según la compañía, en esa franja vive y trabaja entre el 50 % y el 60 % de la población que más demanda soluciones de última milla, debido a su alta densidad residencial y comercial.
Actualmente, el piloto se discute para la Zona 2 (Colina Campestre y alrededores), donde la empresa considera que el impacto sería menor por la baja densidad: “En la Zona 1 es donde realmente agrega valor. Allí vivimos y trabajamos muchas personas. Es donde más se necesita”.
Sin embargo, la operación depende de la autorización de la Secretaría Distrital de Movilidad. Bogotá ya tuvo experiencias previas con operadores de micromovilidad que salieron del mercado tras cambios regulatorios. El Decreto Distrital 552 de 2018 estableció lineamientos para el uso del espacio público, pero el modelo ha evolucionado hacia pilotos controlados.
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“No hay claridad sobre cómo operar en la zona que más necesita Bogotá este servicio. Por eso hoy las patinetas están parqueadas en estacionamientos”, advierte el gerente de Yango. «En un escenario ideal, esperamos estar operando con las patinetas eléctricas entre junio y julio podríamos estar operando. Si es antes, mejor».
Tecnología, clave para asegurar el buen uso de las patinetas eléctricas
Uno de los mayores cuestionamientos a las patinetas compartidas ha sido la circulación por andenes, el desorden en el parqueo y los riesgos viales. Yango afirma que su diferencial está en la tecnología basada en AIoT (Intelligence of Things). “Eso es el AIoT. Da la capacidad de adaptar velocidades, rutas y estaciones donde inicia y termina un viaje”.

Según Bitton, el sistema permite:
- Delimitar zonas exactas de circulación.
- Reducir la velocidad en puntos críticos.
- Prohibir el tránsito por determinadas vías.
- Apagar la patineta si invade un andén o sale de la ciclorruta.
“Si la norma indica que no puede andar por el andén sino solo por la ciclorruta, puedo delimitar que, si la patineta se sale de la ciclorruta y la ruta establecida, y se va por el andén, o si supera cierta velocidad, se apague”, explica el gerente de Yango Colombia sobre este polémico tema que siempre ha generado críticas desde que este medio de transporte se popularizó.
Además, el modelo contempla zonas específicas para iniciar y terminar viajes, que podrían ser antejardines o alianzas comerciales, no necesariamente parqueaderos tradicionales.
En materia de seguridad y robos, el directivo asegura que la experiencia y la tecnología avanzada ha permitido robustecer los controles: “En el piloto donde operamos cerca de 400 patinetas durante tres meses, no presentamos ningún robo. Hubo un intento: una persona la metió al TransMilenio, el AIoT nos avisó en tiempo real, fuimos a la estación, lo esperamos y la devolvió”.
La empresa también afirma estar lista para contratar seguros contractuales y extracontractuales que cubran tanto al usuario como a terceros.
Costos, tiempos y los beneficios de que se masifiquen las patinetas eléctricas
El ticket promedio estimado para trayectos de 2 a 3 kilómetros en patineta ronda los $10.000, similar al de un taxi o moto en ese rango. Sin embargo, en zonas congestionadas, el tiempo de viaje puede reducirse a la mitad.
“La patineta es para la última milla. Si todos usáramos taxi para movernos 2 kilómetros, colapsaríamos la zona. Por eso hay que incentivar otros mecanismos para trayectos cortos”, agrega Bitton
En una ciudad donde, según cifras oficiales, se realizan más de 13 millones de viajes diarios y el 42 % corresponde a transporte público, la integración con soluciones de última milla adquiere un peso estructural.
Hoy, el 30 % de los usuarios de Yango en Bogotá utiliza la vertical de transporte diariamente para planear rutas. La aplicación ya permite visualizar rutas de TransMilenio y proyecta integrar información en tiempo real, como ya ocurre en el Atlántico tras un acuerdo con la Gobernación para mostrar frecuencias y trayectos de buses intermunicipales.
“El siguiente paso es integrarlo en tiempo real: ver los buses moviéndose, cuánto falta para llegar a la estación”. Además, la compañía busca habilitar la recarga de la tarjeta TuLlave desde la aplicación.
En el caso de Barranquilla, se espera implementar el proyecto en el corto plazo, aunque aún se adelantan estudios para determinar la cantidad de patinetas eléctricas con el que se iniciaría el proyecto.
Cómo opera Yango en Colombia: modelo jurídico y tributario
La compañía se define como una empresa de tecnología y no como empresa de transporte. “Somos una empresa netamente de software as a service, de intermediación tecnológica B2B. Firmamos contratos de servicio con empresas como Taxis Libres y con operadores de flotas”, indica Bitton.

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En materia tributaria, Yango afirma pagar el impuesto de Presencia Económica Significativa en Colombia. Los parques asociados deben pagar IVA sobre su utilidad y los conductores sobre la suya, entregando reportes para declaración anual.
Según la empresa, este modelo busca evitar los conflictos regulatorios que enfrentaron otras plataformas que prestan servicio de transporte en el país.
Proyección de Yango para 2026: ser la app líder en Bogotá
Con base en datos públicos de firmas como Sensor Tower y App Annie, Yango habría alcanzado cerca del 38 % de participación en descargas en 2025 sumando su aplicación para usuarios y Yango Pro para conductores.
En términos de crecimiento, la compañía asegura que duplicó su tamaño año sobre año tras el lanzamiento en Bogotá en febrero de 2025. La capital se convirtió en el principal motor de expansión frente a mercados ya consolidados como Cali, Medellín, Barranquilla, Bucaramanga y Cúcuta.
La meta para 2026 es clara. “Me sueño terminar 2026 diciendo que somos líderes absolutos en Bogotá”.
Si la Secretaría de Movilidad autoriza la operación en la Zona 1, Bogotá podría convertirse en uno de los mercados más grandes de patinetas eléctricas en América Latina bajo un esquema multimodal integrado con transporte público. En paralelo, Barranquilla aparece como el siguiente foco de expansión para scooters dentro de la estrategia nacional.
Si no se destraba el marco regulatorio, las más de 3.000 patinetas seguirán parqueadas y el debate sobre cómo resolver la última milla en una de las ciudades más congestionadas del mundo continuará abierto.




