Esta tarde del 25 de febrero de 2026, comenzará la segunda edición de la Convención de Exploración Energética en Cartagena de la Asociación Colombiana de Geólogos, en la cual estarán algunos de los principales miembros tanto del sector público como del privado en materia de petróleo, gas y minería. Lo anterior cobra relevancia ya que, según datos de la Asociación Colombiana de Petróleo y Gas (ACP), la inversión en este rubro de la economía viene en descenso en los últimos años.
Según la ACP, en 2024 la inversión en exploración y producción de petróleo y gas se ubicó en US$4.330 millones, 10 % menos frente a 2023. A este panorama se suma que las cifras en exploración también vienen cayendo: en 2020 fueron de US$1.290 millones y en 2024 descendieron a US$900 millones. Aunque la organización no ha publicado la cifra exacta para 2025, sus previsiones dejaron entrever que se ubicaría en US$740 millones, lo que implicaría un descenso progresivo en este rubro durante cuatro años.

Lo anterior es relevante en la medida en que la exploración es fundamental para que haya nuevos hallazgos de petróleo y gas, y de esa manera, se garantice la continuidad del mercado.
Por otro lado, informes de la ACP señalaron que para 2030 el déficit de gas podría aumentar, lo que incrementaría la necesidad de importar este energético, que, al comprarse en el exterior, resulta más costoso tanto para el sector industrial como para el residencial y los pequeños comercios.
En este contexto, el director ejecutivo de la Asociación Colombiana de Geólogos, Flover Rodríguez, manifestó que podría existir una gran capacidad de producción de hidrocarburos en Putumayo, los Llanos Orientales y el Magdalena. Añadió que se necesita una mayor inversión en exploración.
Frente a los interrogantes sobre si valdría la pena explorar en el océano Pacífico, teniendo en cuenta que los proyectos costa afuera o yacimientos marítimos se ubican principalmente en el Caribe colombiano, señaló que en esa zona se alcanzaron a perforar algunos pozos y que lo descubierto indica que el potencial no sería tan grande como el del Caribe.

Sin embargo, afirmó que, en un contexto en el que Colombia necesita garantizar su seguridad energética, no solo debería ponerse sobre la mesa la discusión sobre reactivar la inversión en exploración y producción de crudo y gas o sobre cómo estos energéticos financiarían la transición energética, sino también evaluar la posibilidad de explorar en el océano Pacífico.
Rodríguez manifestó que: “si desarrolláramos ese potencial de gas, los centros de consumo los tendríamos al lado, estaría Nariño y Valle del Cauca, es decir, todo ese occidente del país que está en necesidad de contar con el suministro confiable”.
“Lo prudente sería reactivar campañas exploratorias en todas las cuencas offshore del Pacífico, pero también en las que son continentales, con el propósito de aterrizar mejor la información y saber qué potencial podríamos tener para apalancar el desarrollo. A pesar de que no tienen un potencial de petróleo, sí pueden tener un potencial de gas, lo que quiere decir que deberíamos prestarle atención”, concluyó.




