Dignificar la labor del mecánico: bajo ese propósito nació Pitz, una plataforma que busca llevar a los talleres la lógica de las estaciones de la Fórmula 1, en otras palabras, rapidez, precisión y coordinación en cada proceso.
Desde el diagnóstico hasta la consecución de piezas y la ejecución, el objetivo es transformar una industria que, durante años, ha operado sin mayores cambios, al tiempo que se rescata su valor y se impulsa su desarrollo.
Natalia Salcedo, fundadora de la startup, habló con Valora Analitik sobre el origen de esta iniciativa y sus planes de expansión.
¿Cómo nació la idea de crear esta plataforma? ¿Cuál fue esa chispa inicial?
Antes de estar en Pitz, trabajaba en una compañía que era un marketplace de autopartes y, después de hablar con casi 3.000 mecánicos, conecté con mi historia personal y con el hecho de que la industria no ha evolucionado en años.
Cuando yo tenía como 10 años, viajábamos en familia y, en uno de esos trayectos hacia Armenia, el carro se paró completamente en medio de la nada. Veías a mi papá estresado, no solo por cómo arreglar el carro, sino por los sobrecostos que eso implicaba para la familia. No había celulares, no había cómo pedir ayuda.
Ahí me di cuenta de que la industria no ha cambiado mucho. Hoy existe el celular, pero todo sigue funcionando por llamadas. Conseguir una pieza puede tardar entre dos y diez días, y han pasado más de 20 años y sigue siendo igual. Eso ligado a que existe mucha tecnología para crear carros, pero no para repararlos. Entonces, con miras a resolver esas problemáticas, es que nace la idea de Pitz.
La mecánica es un oficio tradicional. ¿Cuál ha sido el desafío de incorporar tecnología en esta industria?
Esto pasa cada vez que digitalizas una industria que no tiene tecnología. Yo vengo de trabajar en Rappi, Oyo, Falabella y Groupon, y el reto siempre es el mismo: ¿cómo haces la tecnología más fácil y más cercana?
Por eso creamos una plataforma potenciada con voz. Si sabes dar órdenes, sabes usar Pitz.
¿Ofrecen algún tipo de acompañamiento para facilitar esa transición digital?
Sí, totalmente. Tenemos un asistente virtual que es muy interactivo; no es como los tradicionales. Además, siempre tienes la posibilidad de hablar con una persona.
El acompañamiento está disponible 24/7, ya sea virtual o con una persona.
¿Cómo puede un taller mecánico incorporarse a la plataforma y qué servicios encuentra?
Ingresas a través de nuestra página web, te registras, cargas los documentos y puedes empezar. Damos entre 30 y 60 días para que el mecánico se suscriba, dependiendo de lo que necesite, y desde ahí tiene acompañamiento.
Para facilitar esa transición, tenemos un asistente virtual que es muy interactivo, además de la posibilidad de que el cliente siempre pueda hablar con una persona. Ese apoyo está disponible 24/7.
De igual forma, habilitamos un crédito para mecánicos, enfocado 100 % en la compra de partes dentro del marketplace. Esto porque nosotros entendemos que el capital del trabajo es una de las herramientas más grandes para empezar a crecer.
Así las cosas, buscamos ser su primer acceso a crédito, algo como un Nubank para ellos. Empiezan con montos pequeños y, a medida que tienen buen comportamiento, el crédito crece.
¿Cómo se traduce eso en valor para el mecánico?
Buscamos que el mecánico deje de pensar que gana más comprando piezas baratas. En ese sentido, nuestra visión es que los carros puedan ser reparados más rápido, en 24 horas o menos, sin que eso implique perder calidad en otros frentes. Esto entonces puede traducirse en ingresos entre 300 % y 400 % más altos de los que puede llegar a tener hoy en día el mecánico, porque tiene a su alcance todo el proceso: diagnóstico, piezas y ejecución. De ahí el nombre de Pitz.
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Desde su experiencia en el ecosistema digital, ¿qué aprendizajes aplicó en este proyecto?
Construí un “Frankenstein” de todo lo aprendido, especialmente de errores: cuáles no repetir y cuáles son necesarios al inicio.
Pero el aprendizaje más grande es tener el talento correcto, gente apasionada que entienda que esto es un problema global. Lo que pasa en Colombia pasa también en Brasil, Argentina, Estados Unidos, España o China. Este es un problema real que estamos resolviendo desde la raíz.
¿Qué resultados han visto hasta ahora y cómo ha sido la adopción?
Llevamos menos de un año operando y actualmente estamos en Brasil y México. Próximamente también en Estados Unidos.
Tenemos más de 1.000 usuarios activos que usan la plataforma más de cuatro veces al día y, hablando desde mi experiencia, la adopción ha sido más rápida de lo que he visto en otras plataformas.
¿Cuáles son los planes de expansión?
A corto plazo, Estados Unidos y luego Colombia, donde llegaríamos a inicios de 2027.
A más largo plazo, para finales de 2027, planeamos llegar a India e Indonesia.
¿Qué oportunidades ven en Colombia?
Hay un mercado increíble, con una gran oportunidad.
El reto es generar conexiones, que la gente nos conozca y que empiecen a cargar sus productos en la plataforma para luego llegar a los mecánicos con esa oferta.
Levantaron recientemente una ronda presemilla. ¿Qué impacto tuvo y qué viene en inversión?
La ronda creció desde su anuncio inicial. Levantamos US$5 millones. Soy la única fundadora, sin cofundadores, y es de las rondas presemilla más altas levantadas por una mujer en Latinoamérica.
Estamos proyectando una siguiente ronda para 2027.
¿Cómo contribuye esto a dignificar la labor de la mecánica?
Uno de mis objetivos es hacer que reparar un carro vuelva a ser “atractivo”. Que sea definitivamente una tarea que todos quieren hacer, que no sea solo como algo que a la gente le tocó aprender porque sí, sino porque en realidad tiene las herramientas para hacerlo.
Entonces, si logramos aumentar los ingresos de los mecánicos entre tres y cuatro veces de lo que ganan hoy en día, les damos herramientas para mejorar su calidad de vida, educación y oportunidades.




