Tras la caída de Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026, el panorama geopolítico en la región está dando un viraje. Lo anterior está relacionado con que cerca de una quinta parte de las reservas de petróleo y gas del mundo se concentran en Venezuela. Esto quiere decir que este país tiene más recursos energéticos que Arabia Saudita, Irán, Canadá, Irak y Emiratos Árabes, entre otros.
Es por ello que algunos gremios energéticos colombianos están prestando mayor interés a la industria energética de este país. Entre ellos está la Cámara Colombiana de Petróleo, Gas y Energía (Campetrol), que a finales de abril tuvo una misión de relacionamiento en Caracas, en la que participaron cerca de 100 personas y 50 empresas, incluyendo a Petróleos de Venezuela (PDVSA).

El presidente de la organización, Nelson Castañeda, manifestó que el mercado venezolano tiene unas reservas 150 veces más grandes que las de Colombia. Además, señaló que esta industria es diez veces más grande que la del país, con lo cual prevé grandes oportunidades para las empresas colombianas.
En particular, Ecopetrol podría estar interesada en entrar a este mercado, aunque ello dependerá de los estudios que adelante la compañía y también de la flexibilización de las medidas impuestas por EE. UU., particularmente en lo relacionado con la licencia OFAC y la llamada lista Clinton.

Castañeda también dijo que Venezuela requiere una gran actividad en materia de equipos de perforación y reacondicionamiento, con la finalidad de fortalecer su capacidad de producción energética. Según explicó, esto podría representar una oportunidad para las empresas colombianas interesadas en entrar a ese mercado, aunque insistió en que cada compañía deberá realizar sus propios estudios de factibilidad y rentabilidad.
Por otro lado, según reportes del gobierno estadounidense sobre la revitalización del sector energético venezolano, estimaciones preliminares señalaron que la inversión necesaria superaría los US$100.000 millones, en un proceso que además se extendería por varios años.
Chevron produce cerca de 20 % del petróleo del país, con lo cual podría decirse que el Estado venezolano recibe US$1 de cada US$5 generados por la extracción de este crudo por parte de Chevron, el cual es enviado a refinerías estadounidenses.

Debe mencionarse que una infraestructura de este tipo no se moderniza ni se reconstruye de manera sencilla. Tan solo la de transporte de oleoductos y demás sistemas necesarios en la cadena petrolera podrían tardar años en recuperarse, a lo que se suman inversiones de gran magnitud para que lo anterior se haga realidad.
Bloomberg dijo que este proceso podría tomar varios años y que la industria petrolera venezolana contribuye con menos de 1 % del suministro mundial, a pesar de que este país cuenta con las mayores reservas de petróleo del mundo.

Por su parte, Julio César Vera, presidente de XUA Energy y experto del sector, afirmó que lo fundamental para Ecopetrol o cualquier empresa colombiana es que exista un modelo económico, contractual y operativo que garantice claridad absoluta, estabilidad fiscal y jurídica, así como una visión de largo plazo para la inversión.
Agregó que los criterios para invertir en ese país deben establecerse con base en lineamientos técnicos, científicos y económicos, y no depender de consideraciones políticas.

Implicaciones de la compra de gas desde el exterior
En paralelo, Campetrol también advirtió sobre la creciente dependencia de la importación de gas en Colombia. Castañeda expresó que, con base en previsiones del mercado, cerca de 50 % del energético se estaría importando en 2030, por lo cual indicó que deben darse avances en materia de producción para garantizar el suministro local.
En el primer trimestre de 2026, la producción del energético disminuyó 9,7 % frente al mismo período de 2025. Si se pone la lupa solo sobre marzo, esta se ubicó en 1.151 millones de pies cúbicos diarios, lo que significó el nivel más bajo en la historia. La disminución de la producción del energético se concentró en Sucre (-40,7 %), Córdoba (-13,8 %), La Guajira (-12,5 %) y Casanare (-3,8 %).
Si se comparan las cifras de marzo con las de febrero, la baja fue de 1 %, al pasar de 1.162 millones de pies cúbicos a 1.151 millones de pies cúbicos.
En cuanto a la producción comercializada, esta cayó 15,7 % en el trimestre y se ubicó en 692,6 millones de pies cúbicos diarios. El promedio en marzo fue de 700 millones de pies cúbicos, lo que significó nuevamente una caída de 14,7 % frente a marzo de 2025. Sin embargo, a nivel mensual hubo un pequeño crecimiento de 0,7 %, ya que en febrero la producción comercializada llegó a 695 millones de pies cúbicos y en marzo a 700 millones de pies cúbicos de gas.

Según Campetrol, lo anterior se debió principalmente a la declinación natural en la presión de los yacimientos productores. Es decir, en Colombia los campos en los que se produce gas están teniendo un declive natural como consecuencia del tiempo de producción y de su capacidad.
Sin embargo, al igual que en el petróleo, que también registró una disminución de 2,2 % en el trimestre, hubo otros factores como incrementos en los cortes de agua, así como la ejecución de mantenimientos en equipos e instalaciones de producción.
Los cinco departamentos que más produjeron este energético concentraron 87,4 % de la producción. Estos fueron Casanare, La Guajira, Córdoba, Sucre y Boyacá. Por su parte, en cuanto a municipios, Yopal lideró la producción con 41,4 %, registrando un alza de 9,2 % frente a marzo de 2025.
Ecopetrol, la compañía estatal de petróleo y gas de Colombia, aportó 74,3 % de la producción en marzo, al llegar a 855 millones de pies cúbicos de gas, pero registró una caída de 4,6 % frente a marzo de 2025.
Hocol aportó 10 % y también tuvo una variación negativa de 12,9 % en el mismo lapso. Cabe señalar que esta compañía es filial de Ecopetrol. Luego estuvo Canacol, con un aporte de 6,5 %, pero registrando una disminución de 43,1 %. La siguiente fue Parex, con un aporte de 3,4 %, aunque también con una caída de 3,3 %.
La compra del energético al exterior incrementó 20 % en el primer cuatrimestre, es decir, entre enero y abril, al ubicarse en 196,1 millones de pies cúbicos.
Para marzo de 2026, las importaciones del energético representaron 22,4 % del abastecimiento total del mercado colombiano. Según Campetrol, estas cifras revelan una mayor dependencia de las importaciones para abastecer la demanda interna, a lo que se suman las perspectivas de una superoleada de calor o fenómeno de El Niño en el segundo semestre de 2026, lo que podría incrementar la generación térmica, que utiliza este energético como insumo.
Todo ello ocurre en un contexto en el que Colombia no tiene la capacidad de producir la totalidad del gas que demanda el mercado.
Lo anterior cobra relevancia, puesto que un gas importado significa un aumento en las tarifas para los usuarios, dado que el energético que proviene del exterior tiene mayores costos que el que se produce a nivel local.




