Tras una colocación de 1.000 millones de euros en su bono verde en mayo, el banco de desarrollo de América Latina y el Caribe CAF destacó el éxito de la operación en el mercado europeo como un hito en su estrategia financiera global.
Esta visión estratégica fue detallada por Manuel Valdez, director de Mercados de Capital y Derivados en CAF, quien analizó el impacto de las recientes operaciones y el posicionamiento del banco ante los inversionistas globales de alta calidad.
Y es que la reciente emisión no solo reafirma la solidez del organismo, sino que ha logrado refrescar toda la curva en euros, que ya mostraba rendimientos destacados, lo que significa que, en adelante, la institución podrá alcanzar niveles de financiamiento aún más competitivos.
En entrevista con Valora Analitik, Valdez abordó temas como el plan de financiamiento anual de la institución, que para este año oscila entre los US$8.000 y US$9.000 millones, y la diversificación en mercados internacionales y detalló cómo se seleccionan los proyectos de transporte limpio y saneamiento que se financian a través de sus bonos verdes.
¿Cuál es el plan de financiamiento actual de CAF y en qué mercados tienen presencia?
Contamos con un plan de financiamiento que oscila entre los US$8.000 millones y US$9.000 millones. Como emisor, es sumamente importante para nosotros poder emitir en diferentes mercados para alcanzar niveles competitivos y diversificar nuestra base de inversionistas. Actualmente tenemos programas en Estados Unidos y Europa; somos emisores regulares en el mercado suizo, en Australia y Japón, además de contar con programas en mercados locales de nuestra región como Paraguay y Uruguay, y estamos por inscribir uno nuevo en Colombia.
Recientemente realizaron una transacción en el mercado europeo, ¿cuáles fueron los resultados?
La transacción salió muy bien. Emitimos 1.000 millones de euros en un bono 100 % verde. Lo más destacado es que tuvimos un libro de órdenes de 10.400 millones de euros, con una participación muy alta de bancos centrales e instituciones públicas de todo el mundo. Esta operación ayudó a refrescar nuestra curva en euros, que ya es bastante completa, lo cual nos permitirá lograr niveles aún más competitivos en futuras emisiones.
El mercado manifestó un interés diez veces mayor a la cifra colocada. ¿Habían visto este nivel de demanda antes?
Un múltiplo de diez veces no lo habíamos logrado anteriormente. Aunque hemos tenido libros de hasta US$14.000 millones, siempre era para emisiones de mayor volumen. Nos sorprendió gratamente la alta calidad de los inversionistas, especialmente bancos centrales que mantienen el bono en sus libros a largo plazo. Además, logramos apretar el precio siete puntos básicos desde el anuncio hasta el cierre sin perder inversionistas, lo que demuestra una enorme confianza en el crédito de CAF.
¿Qué diferencia a un bono verde de uno genérico en términos de mercado y uso de fondos?
Los fondos de los bonos verdes se destinan específicamente a financiar proyectos elegibles bajo nuestro marco de bonos sostenibles, como energía renovable, transporte limpio o infraestructura para prevenir riesgos del cambio climático. En términos de mercado, es difícil cuantificar si la tasa de interés es menor a la de un bono genérico, pero lo que es clarísimo es que atrae a una mayor cantidad de inversionistas al libro de órdenes.
¿Cómo seleccionan los proyectos que se financiarán con estos bonos?
Mantenemos una regla interna de tener al menos el 50 % de los proyectos ya aprobados en nuestro «pipeline» antes de la emisión. El otro 50 % son proyectos nuevos para desembolsar en los próximos dos años. Esto nos da flexibilidad y cumple con las expectativas de los inversionistas. Un buen porcentaje de la emisión actual va a proyectos de transporte limpio, como los metros de Ecuador o Panamá, que requieren montos grandes de entre US$300 millones y US$500 millones.
¿Hay algún proyecto específico para Colombia en esta última colocación?
En la lista preliminar de proyectos para este bono verde en particular no tenemos nada de Colombia actualmente. La mayoría de los fondos se concentran en Brasil, Ecuador y Chile. En el caso de Chile, por ejemplo, estamos financiando la red ferroviaria.
¿Han notado cambios en el comportamiento de los inversionistas por regiones?
Definitivamente. Hemos visto un incremento notable de inversionistas de Asia en los últimos cinco años. De hecho, en esta última emisión en euros, la participación de inversionistas asiáticos fue de aproximadamente un 32 %. Existe una demanda global muy grande por bonos temáticos y verdes, especialmente en el mercado europeo, donde muchos bancos centrales tienen mandatos específicos para invertir en este tipo de instrumentos.
¿Cuál es la principal fuente de financiamiento para CAF hoy en día?
Casi el 90 % del financiamiento del banco proviene de los bonos y de nuestro programa de papeles comerciales. También manejamos líneas de crédito con agencias de desarrollo como la alemana KfW, la francesa AFD o JICA de Japón, pero estas se enfocan principalmente en proyectos medioambientales.
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