La conversación empresarial está evolucionando. Cada vez más organizaciones reconocen que proteger la maternidad no solo responde a un compromiso ético y social, sino que también representa una estrategia para fortalecer la retención del talento, mejorar el clima organizacional e incrementar el compromiso y la productividad de los colaboradores.
En esa lista de empresas se encuentra Eurofarma, compañía farmacéutica con presencia en América Latina, que recientemente obtuvo la máxima calificación otorgada por la Secretaría Distrital de Salud de Bogotá por la implementación y operación de su Sala Amiga de la Familia Lactante.
Esta iniciativa hace parte de una agenda corporativa que busca integrar salud, bienestar, desarrollo humano y sostenibilidad.
Los resultados se han traducido en beneficios medibles en la gestión de talento. En ese sentido, expertos coinciden en que las políticas de apoyo a la maternidad ayudan a reducir el estrés asociado al retorno laboral después del embarazo, fortalecen la satisfacción de los colaboradores y mejoran los niveles de retención en un mercado donde atraer y conservar talento se ha convertido en uno de los mayores desafíos empresariales.
La transformación también responde a una nueva expectativa social.
Las nuevas generaciones de trabajadores valoran cada vez más a las empresas que ofrecen condiciones laborales flexibles, inclusivas y alineadas con el bienestar integral de las personas. En consecuencia, las políticas de apoyo a la maternidad empiezan a convertirse en un elemento diferenciador para la atracción y fidelización del talento.
En el caso de Eurofarma, la compañía ha reportado inversiones superiores a los US$28 millones en proyectos sociales, educativos, ambientales y humanitarios. Este caso también evidencia cómo las organizaciones están incorporando el bienestar materno dentro de sus estrategias ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) y de sostenibilidad humana.




