La terminación anticipada del contrato de concesión de Autopistas del Caribe puso fin a uno de los proyectos de infraestructura más importantes para la región Caribe.
Pero, a pesar del escenario negativo, KMA Construcciones considera que con el cambio de gobierno desde el 7 de agosto, las oportunidades para retomar las alianzas público-privadas (APP) aumentarán.
En conversación con Valora Analitik, Ernesto Carvajal, vicepresidente de Concesiones de KMA Construcciones, aseguró que desde su compañía reciben con optimismo los mensajes que ha enviado la administración electa con relación al futuro de la infraestructura en el país.

Y es que según el ejecutivo, el país aún tiene una amplia brecha en infraestructura, al tiempo que destacó el papel fundamental de las concesiones para el desarrollo regional.
“En este país está todo por hacer todavía, y está probado que un proyecto de estos de concesión, un proyecto de esta envergadura, es mucho el desarrollo que genera”.
La deuda en infraestructura que deja el fin de Autopistas del Caribe
Carvajal lamentó que la terminación del contrato significara la pérdida de una inversión que habría transformado la conectividad entre Atlántico y Bolívar.
Según explicó, sin el proyecto se perdió la oportunidad de construir cerca de 100 kilómetros de segundas calzadas, intersecciones, puentes vehiculares, centros de control de operaciones y la conexión en doble calzada entre Cartagena y Barranquilla.
“Se perdió una oportunidad importante de conectar a Cartagena y Barranquilla en doble calzada, de mejorar la entrada a la capital de Bolivar también desde Cruz del Viso hasta Arjona en doble calzada. Pierde la región y pierde el país”.

En cifras, el vicepresidente de KMA recordó que la concesión habría significado una inversión superior a $4,3 billones a precios de 2015, monto que actualmente sería considerablemente mayor.
Y no solo eso, pues también mencionó los impactos económicos que ya había generado la etapa de preconstrucción.
“Durante este tiempo nosotros generamos 2.100 empleos sin haber pasado de la fase de construcción. Estoy seguro de que durante la fase de construcción en su pico máximo pudimos haber duplicado estas cifras”.
A su vez, señaló que el proyecto prestó más de 29.000 servicios a los usuarios de la vía y pagó más de $5.000 millones en impuestos durante la etapa de preconstrucción.

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Posible reactivación de nuevas iniciativas privadas con el cambio de Gobierno
Pese al impacto que dejó Autopistas del Caribe, el directivo aseguró que la compañía mantiene el interés de participar en nuevos proyectos si el nuevo Gobierno impulsa nuevamente este tipo de mecanismos.
“Pensamos que sí es posible. De acuerdo con los mensajes que se han visto en noticias, creemos que sí es una posibilidad reactivar la estructuración de nuevas iniciativas privadas”.
En ese orden, agregó que KMA continuará evaluando oportunidades en distintas zonas del país, aunque reconoció que la región Caribe seguirá siendo uno de sus principales focos.
Finalmente, en otra línea, defendió el papel de las concesiones, rescatando que el modelo de financiación mediante peajes y vigencias futuras “sigue siendo exitoso y funcionando bien”.




