Mientras la economía de Venezuela sigue enfrentando desafíos estructurales, una empresa nacida en Caracas consiguió enviar una señal poco habitual al mercado internacional. La fintech Cashea anunció el cierre de una ronda de inversión por US$100 millones, liderada por fondos internacionales que decidieron apostar por el mercado venezolano y destinar la totalidad de esos recursos al país.
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La operación fue encabezada por FinSight Ventures y Spice Expeditions, con la participación de fondos patrimoniales de universidades estadounidenses, firmas globales de capital de riesgo e inversionistas latinoamericanos.
Más allá del monto, la transacción representa uno de los mayores votos de confianza recientes hacia el sector privado venezolano, en un contexto en el que la inversión extranjera continúa siendo limitada.
Cashea, la empresa de Venezuela que convenció a inversionistas globales
Fundada en Caracas en 2022, Cashea desarrolló un modelo de financiamiento digital que permite a los consumidores comprar productos mediante cuotas sin intereses, tanto en establecimientos físicos como en comercios electrónicos.
En apenas cuatro años, la plataforma logró superar los 10 millones de cuentas de usuarios, una cifra equivalente a más de la mitad de la población adulta de Venezuela, además de construir una red de 40.000 comercios aliados en todo el territorio nacional.

La compañía explicó que la financiación incluye una ronda Serie A por US$40 millones, cerrada en marzo de 2026, y una Serie B por US$60 millones, concretada en junio del mismo año. Todos los recursos serán invertidos en Venezuela para ampliar el acceso al crédito y fortalecer tanto a consumidores como a comercios.
El anuncio se produjo pocas semanas después del terremoto que afectó al país. Durante la emergencia, Cashea eliminó el cobro de intereses por mora, adelantó liquidez a comerciantes y amplió el acceso al crédito para facilitar la reposición de bienes por parte de las familias afectadas.
Para Pedro Vallenilla, cofundador y director ejecutivo de Cashea, la operación trasciende el crecimiento de la empresa y refleja la percepción de algunos inversionistas internacionales sobre el mercado venezolano.
«Los inversionistas globales están respaldando a Cashea y una nueva visión de Venezuela: una economía de consumo resiliente, comerciantes que prosperan y millones de personas con acceso al crédito», afirmó el ejecutivo.
Vallenilla sostuvo además que la financiación envía una señal de confianza sobre el sector privado del país y sobre la capacidad de los consumidores venezolanos para responder a productos financieros cuando cuentan con alternativas adecuadas.
El crecimiento de Cashea ocurre después de una de las mayores contracciones económicas registradas en América Latina.
Entre 2013 y 2020, el producto interno bruto de Venezuela cayó más del 80 %, mientras el crédito al consumo pasó de US$15.000 millones a apenas US$1.700 millones, reduciendo significativamente las posibilidades de financiamiento para los hogares. Fue en ese contexto donde surgió la empresa, con el objetivo de reconstruir el acceso al crédito mediante un sistema digital de cuotas sin intereses.
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Desde entonces, la plataforma se ha convertido en un actor relevante del comercio venezolano. Según la compañía, ya ha facilitado más de 100 millones de transacciones, apoyándose en un proceso completamente digital que permite realizar compras mediante una aplicación móvil o códigos QR en los establecimientos aliados.

Uno de los aspectos más llamativos de la operación fue el proceso seguido por los inversionistas antes de comprometer el capital.
De acuerdo con Cashea, los fondos internacionales viajaron a Venezuela para reunirse con el equipo directivo, visitar comercios aliados y observar directamente cómo los consumidores utilizan la plataforma antes de tomar la decisión de invertir.
Entre los participantes de la ronda figuran fondos patrimoniales de universidades estadounidenses como Washington University in St. Louis, firmas internacionales de capital de riesgo como FinSight Ventures, Spice Expeditions, Endeavor Catalyst y Plug & Play, además de inversionistas latinoamericanos como Krealo, Amador, Universidad Católica Andrés Bello y NuMundo Ventures.
Con los nuevos recursos, la empresa busca ampliar su oferta más allá del financiamiento en cuotas.
Según Vallenilla, la estrategia contempla desarrollar nuevas soluciones para que los venezolanos puedan pagar, ahorrar y acceder a más productos financieros, al tiempo que ofrecerá herramientas para fortalecer las operaciones de los comercios que utilizan la plataforma.
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«Esta financiación nos da la capacidad y la responsabilidad de ir más allá de nuestro producto principal. Queremos construir nuevas formas para que los venezolanos paguen, ahorren y compren, así como nuevas herramientas para los negocios que los atienden», señaló el ejecutivo.




