El fútbol colombiano puso en marcha su temporada 2026 con 20 clubes, un calendario de dos torneos, con playoffs en el primer semestre y seis representantes en competencias internacionales. Junior, Santa Fe, Tolima y Medellín disputarán la Copa Libertadores, mientras América de Cali, Atlético Nacional, Millonarios y Bucaramanga jugarán la Sudamericana.
Pero junto con el inicio del campeonato se activó otro mercado clave: el de los contratos de indumentaria y ropa deportiva, un negocio que para la mayoría de equipos del FPC define ingresos, ventas de camisetas y visibilidad comercial, lo que define gran parte de sus economías.
La elección de la marca que viste a cada equipo dejó de ser un asunto estético. En Colombia, la venta de prendas oficiales supera 1,5 millones de unidades al año, según reportes del sector textil, y los convenios con fabricantes incluyen pagos fijos, regalías por comercialización y dotación deportiva. Para varios clubes, este rubro ya es la tercera fuente de ingresos después de derechos de televisión y patrocinios frontales.
El mapa de 2026 muestra movimientos relevantes. Reebok regresó al FPC con dos históricos, América y Once Caldas; Umbro amplió su presencia al sumar a Internacional de Bogotá; y Skechers entró por primera vez al fútbol profesional con Fortaleza. Al mismo tiempo, once equipos mantienen acuerdos con empresas colombianas, una cifra inédita frente al dominio que tuvieron las multinacionales hace una década.
Por su parte, Adidas sigue siendo la marca con mayor peso competitivo al vestir a Millonarios, Junior y Medellín, tres clubes con alta exposición televisiva y participación continental y Nike conserva a Nacional como socio exclusivo. El escenario refleja una liga fragmentada, con varios fabricantes medianos y sin un monopolio claro.

Marcas de uniformes por fabricante para la Liga BetPlay 2026-I
Adidas – Alemania
- Millonarios
- Junior
- Independiente Medellín
Reebok – Estados Unidos
- América de Cali
- Once Caldas
Umbro – Reino Unido
- Deportes Tolima
- Internacional de Bogotá
Aerosport – Colombia
- Águilas Doradas
- Llaneros
Boman – Colombia
- Deportivo Pasto
- Cúcuta Deportivo
Nike – Estados Unidos
- Atlético Nacional

Fila – Italia
- Santa Fe
Lotto – Italia
- Atlético Bucaramanga
Skechers – Estados Unidos
- Fortaleza
Hillside – Colombia
- Deportivo Cali
Kimo – Colombia
- Jaguares de Córdoba
Oto Ropa Deportiva – Colombia
- Deportivo Pereira
Pin-Go – Colombia
- Alianza FC Valledupar
Geus – Colombia
- Boyacá Chicó
Multinacionales vs. industria local en el fútbol colombiano
Adidas, fundada en Alemania en 1949, domina con la mayor presencia en el fútbol colombiano Sus contratos en Sudamérica suelen firmarse por ciclos de cuatro a cinco años y combinan un pago anual con porcentaje por ventas. Nike, de origen estadounidense, mantiene una estrategia selectiva: un solo club, pero de alto impacto comercial como Atlético Nacional. Umbro, histórica firma británica, refuerza su presencia con dos instituciones y apuesta por diseños de corte clásico.
El regreso de Reebok es uno de los hechos del año. La marca, nacida en Reino Unido y hoy de capital estadounidense, vuelve al mercado colombiano después de varios años y elige a América y Once Caldas como plataformas de relanzamiento. En otros países de la región, Reebok ha firmado acuerdos que rondan entre dos y tres temporadas con participación en ventas digitales.

La otra mitad del tablero es colombiana. Boman, Aerosport, Oto, Kimo, Hillside, Pin-Go y Geus visten a once clubes y representan la mayor presencia local de la historia reciente. Estas compañías trabajan con producción nacional y esquemas de costo compartido, lo que les permite ofrecer precios más bajos y entregas rápidas. Para equipos de presupuesto medio, ese modelo resulta más viable que los contratos en dólares de las multinacionales.
Los ascendidos marcan tendencia. Cúcuta Deportivo llega con Boman y Jaguares continúa con Kimo, decisiones que privilegian proveedores nacionales en lugar de dar el salto inmediato a firmas internacionales. Fortaleza abre otra ruta con Skechers, empresa estadounidense conocida por el calzado que ahora entra al fútbol como estrategia de expansión regional.
Detrás de cada camiseta hay un acuerdo empresarial que suele extenderse entre dos y cuatro años. Los clubes grandes del fútbol colombiano y con presencia en Libertadores y Sudamericana negocian anticipos y regalías; los medianos priorizan dotación y participación en ventas.
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La Liga BetPlay 2026 confirma que el campeonato no solo se juega en la cancha: también es una competencia industrial donde conviven gigantes internacionales y marcas colombianas que encontraron en el fútbol profesional colombiano su principal vitrina de crecimiento.




