La reforma del fuera de juego que impulsó Arsène Wenger quedó frenada en Londres luego de que la International Football Association Board (IFAB), organismo que define las reglas del fútbol, descartó aplicar la propuesta que pretendía considerar posición adelantada solo cuando todo el cuerpo del atacante estuviera por delante del defensor.
La decisión llega a cinco meses del Mundial 2026 y mantiene el sistema actual como base del arbitraje internacional. La reunión preliminar no incluyó una votación para modificar la norma y se limitó a autorizar nuevas pruebas en torneos de menor escala.
El debate dividió a las federaciones. La UEFA y las cuatro asociaciones británicas fundadoras de la IFAB manifestaron su oposición al considerar que el cambio desordenaría los sistemas defensivos y aumentaría los marcadores de forma artificial.
La FIFA, en cambio, veía la iniciativa como una herramienta para favorecer el juego ofensivo y reducir las decisiones milimétricas del VAR. Pierluigi Collina, jefe arbitral de la FIFA, defendió que el fútbol necesita reglas más claras para el espectador, pero aceptó que no hay consenso suficiente para aplicarlas de inmediato.
La conclusión de la reunión fue mantener el modelo actual y continuar con ensayos controlados. Por ahora, la Premier League de Canadá se ofreció para probar versiones ajustadas de la norma. La IFAB estudia un punto intermedio: trazar la línea desde el pecho o el dorso del último defensor, según la orientación del cuerpo, y excluir brazos y piernas del cálculo.
Esta alternativa podría discutirse en la Asamblea General del 28 de febrero en Cardiff, última instancia antes de definir el reglamento que regirá el Mundial de Norteamérica.
VAR, tiempos muertos y cambios con miras al Mundial 2026
Aunque la Ley Wenger quedó en pausa, la reunión sí avanzó en ajustes que podrían estrenarse en el Mundial 2026. El más relevante es la posible intervención del VAR para revisar tiros de esquina claramente mal concedidos. Collina sostuvo que existe margen para verificar esas acciones sin retrasar el juego. La IFAB propuso que cada competición decida si adopta la medida, siempre que la revisión sea inmediata y no detenga el partido.

Otro punto con alto consenso es ampliar el control del VAR sobre expulsiones derivadas de dobles amarillas. Hasta ahora la tecnología solo podía intervenir en rojas directas. El nuevo esquema permitiría corregir segundas amonestaciones erróneas y sanciones aplicadas al jugador equivocado, situaciones que en ligas europeas generaron 17 rectificaciones la temporada pasada, según datos de la UEFA.
Además, la lucha contra la pérdida de tiempo se convirtió en eje central. Tras la regla de los 8 segundos para los porteros, la IFAB quiere trasladar la cuenta regresiva a saques de banda y de meta: si el balón no se pone en juego dentro del límite, la posesión pasará al rival. También se plantea que los sustituidos tengan solo 10 segundos para abandonar el campo.
¿Qué pasará con la asistencia médica y las cámaras corporales?
Las pruebas sobre atención médica generan más dudas. La propuesta inicial obligaba a que el jugador atendido permaneciera dos minutos fuera del campo, medida aplicada en la MLS y en la Copa Árabe. Los reguladores la consideran excesiva y evalúan reducirla a 30 segundos para no castigar al equipo afectado. La duración definitiva se definirá en Cardiff.
La IFAB también respaldó el uso de cámaras corporales en árbitros de categorías juveniles y senior para protegerlos de agresiones y mejorar la recolección de pruebas disciplinarias. Además, ratificó la circular que aclara qué hacer ante un doble toque en penales, regla que generó polémica en la última Liga de Campeones.

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Todas estas decisiones apuntan al mismo objetivo: llegar al Mundial 2026 con un reglamento más uniforme y con menos zonas grises. El torneo de Estados Unidos, México y Canadá reunirá 48 selecciones y 104 partidos, el mayor evento de la historia. La IFAB optó por cambios graduales y descartó una transformación del fuera de juego que, por ahora, seguirá esperando su momento.




