El comercio es reconocido por ser el termómetro de la economía, entre otras razones porque reacciona rápido a cambios en ingresos, confianza y expectativas. Además, porque muestra el pulso del consumo y la inversión. Así que es una pieza fundamental para entender la salud y las proyecciones de la economía en Venezuela.
La Asociación Nacional de Supermercados y Autoservicios de Venezuela (ANSA) es el equivalente a la Federación Nacional de Comerciantes de Colombia (Fenalco) al representar más del 50 % de las ventas totales en productos alimenticios, limpieza y otros del uso del hogar.
En diálogo con Valora Analitik, su presidente, Ítalo Atencio, habla de cómo lidiar con una inflación desbordada, las señales que hasta el momento le permiten ser optimista, así como de las oportunidades para los empresarios colombianos, las certezas que, por fin, empezaron a llegar a la economía; y hasta por qué cree que las elecciones no serán en menos de dos años.
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Además, les habla directo a los empresarios colombianos interesados en reactivar las relaciones comerciales: “tienes que meterte con un socio local que conozca las selvas y que sepa navegar en estas aguas porque es que ya las navegó y sobrevivió”.
Antes de meternos en la coyuntura actual y para tener un mejor contexto, ¿cómo se sobrevive con una inflación del 500 % como la de 2025?
R/: Nosotros decimos que venimos del futuro. ¿Qué pasa? En el año 2023, cuando dijimos que la inflación había sido 193 %, yo la celebré. Porque es que tuvimos un año superior al 100.000 %. Es una cosa loca.

Entonces, ¿cómo sobrevivieron?
R/: Básicamente, ajustando precios, reduciendo costos y gastos. Y no tomando realmente en cuenta el valor de reposición. Porque los que los que lo hacían quedaban fuera del mercado porque eran más caros que los otros. Además, veía que le entraba plata, pero cuando comenzaba a sacar la cuenta, el negocio no le estaba dando lo que lo que él había estimado que le diera.
¿Cuánto tiempo es el promedio para pagar facturas a proveedores y qué tanto los afecta la brecha cambiaria?
R/: El ‘retail’ en el mundo y en la región por lo general se paga a 60 o 90 días. Digamos que esa es la práctica en países con inflaciones controladas. Aquí, el periodo de pago puede ser 21 o 30 días indexado. Es decir, yo compro en Bolívar y el valor es pasado a dólares, pero lo pago en bolívares, pero indexado a dólares a la tasa al día del pago.
¿Pero es como una ruleta rusa, no?
R/: Así es. Si se devaluó y yo vendí a otra tasa, perdí el diferencial. Eso lo asume el distribuidor, porque imagínate que tú me vendiste 100 kilos de carne a US$10 a 350 bolívares por dólar. Pero me dices mira, esos son US$100 y el día que me los pagues, me los pagas a la tasa el día que me los pagues. Yo quise vender a tasa BCV del lunes, martes, miércoles, jueves y viernes. Y el viernes la tasa llegó a 400. Pero yo vendí carne a 350, 360, a 380. Tú me dices, mira, mi factura me la pagas a 400 bolívares por dólar. El distribuidor se chupa ese diferencial y también le pasa al industrial con quien él le compra la materia prima. Exactamente igual. Entonces nos hemos convertido en expertos en gerenciar el diferencial cambiario para que el negocio dé.
¿Qué recomendación se le da al empresario colombiano que está apenas entendiendo la película?
R/: Primero, tienes que creer o no que esto es sostenible en el tiempo. Me refiero a esa producción petrolera, los cambios que se han dado en leyes, la Ley de Amnistía, una situación política distinta, etc. Si crees que eso es sostenible, entonces tienes que escoger ya cuáles son los sectores y meterte. ¿Meterte cómo y con quién? Tienes que meterte con un socio local que conozca las selvas y que sepa navegar en estas aguas porque es que ya las navegó y sobrevivió.
Ahora sí entremos en materia: ¿Cómo venía el comercio antes del 3 de enero?
R/: Venía bien, pero estábamos mirando un 2026 en el mejor de los casos con un crecimiento del 2 %, pero fíjate que no hemos entrado en rentabilidad, porque cuando una empresa te dice en Venezuela que vendió por ejemplo US$200 millones, esos son bolívares estimados a dólares a BCV (tasa oficial). Pero, si tú no consigues esos dólares y los tienes que buscar en el mercado negro, son 30 % menos de dólares de venta, sólo como para dar una cifra de ejemplo.
El sector tiene cinco años consecutivos creciendo el número de tiendas. Para que tengas una mejor idea, el año pasado en Venezuela se abrieron 64 supermercados nuevos. Claro, pero como se dice coloquialmente el sector viene de ‘pasar aceite’ en 2015, 2016, 2017, 2018.

¿Qué pasó en este primer mes después del 3 de enero? ¿Qué cambio vieron?
R/: Lo primero es que hubo una subasta de divisas. Y el sector recibió dólares de una manera más ordenada. Por ejemplo, nosotros pedíamos divisas a cuatro bancos a la vez. Esta vez nos dijeron uno solo. Y deben tener los bolívares ahí en filita, ordenaditos. Y esos bolívares nos sirvieron para pagar obligaciones que teníamos.
¿Qué otra cosa pasó? A nosotros nos ha parecido increíble, después de la conmoción del 3 de enero, que no haya pasado nada. No pasó nada. Mira, nosotros el 3 de enero abrimos los supermercados. Y el 4, el 5 y el 6. Y el 6, empezaron los proveedores a reponer mercancía perecedera y no perecedera, como si no hubiese pasado nada.
Creo que los venezolanos aprendimos probablemente lo que aprendieron en Colombia en un momento cuando había las bombas y todo lo demás, que hay que hacer negocio y punto. Y el venezolano de a pie dice yo tengo que solucionar mi comida, mis temas y mi vida cotidiana y lo demás no me interesa.
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¿Qué otra cosa concreta pasó? Bueno, se anunció la ley hidrocarburos y se aprobó a la semana. Se aprobó a la semana. Exacto. O sea, qué tan loco es eso, pues no había pasado nunca. Sobre todo en ese nivel de libertad, ¿no? O sea, de traer inversión y traer extranjeros y la cosa, eso, eso no estaba en las cuentas de nadie.
De hecho, se introdujeron tres leyes el 6 de enero. Esa ley orgánica de reforma de los hidrocarburos que está aprobada, la ley de defensa de los derechos socioeconómicos del consumidor, que ya va a segunda discusión en la Asamblea. Y la ley de aceleración de los trámites que también entra en segunda discusión. La expectativa es que todo eso va a ser aprobado antes de marzo.
¿Esa Ley de los derechos del consumidor cómo los beneficia?
R/: Depende de a quién le preguntes. Porque si le preguntas a alguien que no toma en cuenta lo que teníamos, te va a decir, no, esa ley no sirve. Pero esa ley quita las sanciones penales que había en la Ley de Precios Justos. Las elimina casi todas. Creemos que es un avance porque aunque no la aplicaron los últimos tres años, la pistola estaba ahí. Y la aprobación de la ley de aceleración de los trámites también porque te permite hacer negocios rápido. Yo creo que esas tres leyes se hicieron para para atraer inversiones.
¿Qué expectativas tienen en el corto plazo?
R/: Vamos un día a la vez, pero ya por lo menos están entrando dólares y hay mayores certezas; por ejemplo, el regreso de American Airlines, eso tampoco estaba en las cuentas de nadie. Donald Trump anuncia que el espacio aéreo se liberaba y que lo había hablado con la presidenta encargada. Ella lo anuncia. American Airlines lo dice dos horas después. Copa al día siguiente comienza a ofrecer vuelos Caracas, Panamá, Miami a US$483. Yo pagaba por Láser US$1.200 para ir. Entonces tú dices, bueno, espérate, esto fue conversado.

Cuando tú ves que las cosas están conversadas, tú tienes certeza. Hay gente que dice, no, chico, es que va a haber elecciones en tres meses. No creo. Eso no va a pasar. Va a haber elecciones, sí. Pero antes tienen que pasar las tres fases que dijo Marco Rubio y las elecciones son al final. ¿Cuánto tiempo? Bueno, no sé. En mi opinión, eso no va a pasar antes de dos años.
Bueno, entonces qué expectativas hay para las próximas semanas…
R/: Aparte del diferencial cambiario y la carga fiscal, otro principal obstáculo para que los negocios en Venezuela no crezcan más ha sido el ingreso de la gente. Y, además, algunos problemas de infraestructura fuera de Caracas.
Entonces cuando además de las tres leyes se anuncian dos fondos soberanos -que son tutelados, ojo- uno para la mejora del ingreso de la gente y la salud y otro para trabajar en infraestructura. Y tú calculas que si esos fondos son US$500 millones al mes, son US$6.000 millones al año. Tú dices la gente va a tener plata. De hecho, hay gente ya diciendo que el salario mínimo que hoy son, no sé, US$0,30, aunque el venezolano gana en promedio un ingreso US$200 o US$220. Hay gente que dice que ese ingreso, ese salario mínimo va a ser US$200. Es decir, el venezolano va a tener más plata. Y somos aspiracionales, vamos a salir a comprar.
Y pues con esa inflación, nadie está acostumbrado a ahorrar…
R/: Ese es un tremendo punto. Nos acostumbramos a gastar, pero ahora nos vamos a acostumbrar a ahorrar. Por lo que hemos escuchado, se vienen recursos para el pueblo, creo que eso va a pasar en el próximo trimestre seguro. Y prevén un incremento del salario mínimo para a más tardar para mayo de este año. Entonces, claro, va a haber plata rodando.
¿Y en qué se gasta la plata el venezolano?
R/: Lo primero en que el venezolano invierte 60 % o 70 % de su ingreso es en los productos que compra en el canal moderno (supermercado) o en el canal tradicional (tienda o abasto). Qué compra, pues los productos de primera necesidad o la cesta básica.
De manera sorprendente, la categoría de mascotas ha crecido increíblemente. ¿Por qué? Porque es que en pandemia, quien nos acompañaba era nuestra mascota, la que estaba con nosotros en nuestras casas. Es una categoría que de hecho, si revisas estudios, es la que más crece en los últimos años y creemos que es la que en el mercado moderno no está bien desarrollada. Es una categoría de crecimiento importante. Es una tremenda oportunidad de negocio.
Por ejemplo, ustedes en Colombia manejan muy bien la categoría de huevos. El huevo en Venezuela se vende solo. Tú lo ves y está feo, se exhibe muy feo. Todos los huevos se venden igual, aunque es un ‘commodity’, no tienen diferenciación. Esa es otra oportunidad.
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¿Y qué otras oportunidades ven para los empresarios colombianos?
Fíjate, marcas propias. Ustedes son reyes, Tú vas a un D1, Ara, Ísimo o Éxito y ves marcas propias. A ver, creo que las marcas propias son 50 % o 60 % del mercado. Mientras que en Venezuela las marcas propias no llegan al 5 % del mercado. Marcas propias es una oportunidad de crecimiento.
¿Cómo lo puedes ver en ejemplos? En los años en los que había escasez, tú conseguías una sola marca de harina de maíz. Ahorita hay 46 marcas registradas y 10 compiten por el anaquel (góndola). Es decir, Harina Pan, que era el 95 % del ‘share’, hoy tiene 60 %. Lo mismo pasa en arroz, 50 marcas registradas, sieteu ocho hacen el anaquel. Es decir, ahí ha habido un crecimiento en los últimos años, sin duda alguna, y queda mucho espacio todavía a pesar de la inflación y del diferencial cambiario.
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