Micro, pequeño y chico son palabras que en el mundo empresarial pueden pasar desapercibidas frente a otras más rimbombantes como grande, mega o megaproyecto. Sin embargo, en el tejido productivo colombiano estas tres palabras son fundamentales. La mayoría de los empresarios del país no lidera multinacionales con presencia global. Por el contrario, los microempresarios: personas con pequeñas unidades de negocio son los que generan más empleo, dinamizan la economía y mantienen en movimiento la circulación de bienes y servicios. En otras palabras, son esenciales.
Con ese contexto, este medio conversó con la presidente de Bancamía, Viviana Araque, organización financiera que en sus 17 años de historia desembolsó más de 5,2 millones de microcréditos, principalmente dirigidos a población informal. La directiva abordó los retos que enfrenta el sector en un entorno marcado por presiones inflacionarias, tasas de interés elevadas del Banco de la República y un panorama económico desafiante. También habló sobre el auge de los créditos verdes y sostenibles, así como de las cifras y apuestas de la entidad en este frente.

En toda la financiación que ofrecen a microempresarios, ¿cuánto destinan a bonos verdes y proyectos sostenibles?
Hemos venido en los últimos años fortaleciendo nuestra apuesta por sectores que requieren transformarse y también usar nuevas tecnologías para poder hacer mejor su actividad. Sin duda, ese es el sector agropecuario y también otras actividades que uno puede llegar a ver en entornos más urbanos. Nosotros tenemos 190 oficinas. Hacemos presencia en todos los departamentos del país y la ruralidad colombiana es uno de nuestros principales focos.
Por eso el año pasado (2025) hicimos incluso la emisión de bonos Amazonía, cuyo suscriptor integral fue el BID Invest. Hemos venido desembolsando en los últimos años en líneas verdes que ya tenemos adaptadas precisamente para estos objetivos, transformación de los negocios, uso de energías limpias, acceso a agua y saneamiento.
Nosotros hicimos desembolsos de $1,7 billones en 2025. De esos fueron $311.000 millones en créditos o microcréditos con características verdes. Eso es cerca de 18 % de los desembolsos totales.
¿Ha habido un incremento en estos bonos verdes en la variación interanual?
Los bonos que emitimos en diciembre son un mecanismo de fondeo para llegar a estas iniciativas. Lo que sí hemos evidenciado en los últimos dos años es que hemos multiplicado por cuatro lo que hacemos en líneas verdes. Eso refleja claramente el foco del banco.
¿Planean que haya un alza en las cifras de 2026 en cuanto a bonos verdes?
Acabamos de hacer la emisión para la Amazonía, donde sí queremos en los siguientes tres años duplicar la cifra de los clientes que atendemos como nuevos proyectos de unidades productivas financiables. Tenemos un fuerte foco en la Amazonía, que es más de 40 % del territorio colombiano, que tiene también unas brechas de acceso enormes. Ahí tenemos una apuesta importante. Esa visual la tenemos. Hemos comenzado en 2026 y vamos hasta 2028. Creemos que podemos duplicar la cifra.
¿Cómo los impacta el alza de la tasa de interés del Banco de la República y qué previsiones tienen en este campo?
No son buenas noticias ni para el país ni para la banca, en especial porque el incremento de las tasas claramente tiende a restringir el crédito, y eso sin duda es una medida necesaria para poder disminuir la velocidad con la que la inflación puede estar creciendo en un año como este.
Entonces, ¿necesaria? Sí. ¿Dolorosa? También. Para nosotros eso implica que nuestros márgenes se estrechan y al final, el primer objetivo para preservar los resultados de la entidad será ser muy cuidadosos en el riesgo, gestionar de alguna manera este año implica que sigamos con nuestra apuesta decidida por los microempresarios de Colombia, pero también prudentes en el riesgo crediticio.
¿Entonces habría menos microcréditos?
No. Ese no es el impacto. Hay una población altamente informal en Colombia que hoy por hoy es productiva. Ese es el foco de Bancamía. Cuando uno ve las cifras recientes, esa población ha aumentado. Para nosotros, ese mercado al que llegamos, tiene muchas más necesidades para que esos negocios puedan seguir creciendo.
Hay un mercado informal que requiere crédito y es abundante en Colombia. Ese es un punto. El otro punto es que, en medio de esto, se nos demanda alta responsabilidad para otorgar esos microcréditos a unidades productivas que puedan sostener también su crecimiento, que puedan apostarle a ese futuro. La buena noticia es que la gran mayoría de los colombianos le apuesta a su negocio, le apuesta a su unidad productiva porque además es su medio de supervivencia.
Entonces vamos a estar ahí apoyándolos. Pero el negocio o la unidad productiva tenemos que cuidarla y también se cuida desde la decisión de otorgarle el monto adecuado de microcrédito. A eso me refiero con ser muy cuidadosos en el riesgo. Es el monto que el cliente puede pagar en un escenario en el que la inflación sube, y la inflación le resta cierta disponibilidad al cliente. Vamos a seguir creciendo. El último año nuestra cartera de créditos creció 23 % y este año esperamos hacerlo a un ritmo de tres veces inflación como mínimo.

Desembolsaron $1,7 billones en 2025, ¿cuál es la cifra para 2026?
Esperamos desembolsar más de $2 billones.
¿Qué percepción tienen ustedes de los CDTs en un contexto donde la tasa de intervención creció?
El año pasado fue un año positivo respecto a los saldos o los depósitos de los clientes en Bancamía. Las cuentas de ahorro crecieron a un ritmo de 51 %, los CDTs a un ritmo de 47 %. Este año (2026), con las altas tasas de interés que comenzamos a manejar, tenemos una cuenta de alta rentabilidad que le ofrece al cliente hasta 11 % efectivo anual en este momento. Estamos viendo que esta apuesta continúa y puede continuar a un ritmo similar en 2026.
Sin duda, es un mecanismo de fondeo para poder seguir irrigando microcréditos de manera responsable. Así que vamos a reconocer las tasas de mercado que estamos viendo en el mercado. Vamos a seguir habilitando canales digitales para que lleguen nuevos clientes. También en nuestra app de Bancamóvil, el no cliente puede descargar la aplicación, crear una cuenta de ahorros como Renta Plus y comenzar a ahorrar.
Así que la apuesta es decidida no solo desde la rentabilidad, sino también desde los canales de acceso que son 100 % digitales y están respaldados con nuestra red de 190 oficinas en todo el país.
¿Cómo hace una persona para acceder a un microcrédito?
Lo más importante es tener un negocio, una unidad productiva. Me refiero a aquella persona que tiene una máquina de coser desde su casa y crea una unidad productiva porque con ello genera ingresos. Ese negocio debe tener como mínimo 10 meses de antigüedad y un recibo de servicio público de la vivienda donde vive. Así sea esta propia, en arriendo o familiar, puede acceder a un crédito en Bancamía.
Con ello podemos hacer la evaluación y determinar el monto de crédito al que puede acceder. También, entendiendo qué destino productivo va a tener. Es claro que un microcrédito tiene sí o sí destino productivo, es decir, se va a invertir en el negocio en materia prima. En el ejemplo de la señora que hace costuras en la casa, podrá invertirlo en telas, en hilos o incluso en una nueva máquina que le permita a ella ampliar su producción.
¿Los impacta la suspensión provisional del alza del salario mínimo?
Creo que hasta el momento no ha sucedido nada, no ha pasado nada, tenemos que esperar a ver las siguientes determinaciones que se toman en el país. El mercado altamente informal como el que nosotros atendemos no está guiado en términos de salarios y demás en su ejercicio regular del día a día. Pero claro que sí está afectado, por ejemplo, con situaciones como la inflación y con las tasas de interés del banco central.
¿Los impuestos del Gobierno por la emergencia en Córdoba tendrán un fuerte impacto en el sector financiero y bancario?
Estamos haciendo presencia debido al desastre natural que se ha generado en estos últimos días, de hecho, los primeros con los que hemos venido trabajando han sido con nuestros colaboradores que también están afectados, a quienes hemos venido apoyando para que puedan organizarse bajo esta tragedia, que es lamentable, con sus familias, incluso en hoteles temporales y demás.
Tenemos también el foco puesto en trabajar con los clientes y en ver cómo podemos también extenderles soluciones para que continúen desarrollando sus actividades y para que puedan también adaptarse a este momento que vive el país. Claramente, vamos a necesitar periodos de gracia, espacios y tiempos para que ellos puedan salir primero de estas situaciones de la emergencia de la ola invernal.
Ahora, el Estado tiene diferentes mecanismos para que podamos, como empresas, contribuir, ya lo estamos haciendo. Sin embargo, creemos que se tiene que guardar un equilibrio importante entre lo que es el papel del Estado y el del sector privado ante una situación como esta.
En caso de que llegase a implementarse este decreto de emergencia, ¿tendrían que pagar más impuestos?
Es que el decreto todavía no lo conocemos, lo que sabemos es que ya existe la emergencia económica, pero no tenemos todos los derivados del decreto. Hoy no tenemos un documento sobre el cual podamos hacer un análisis juicioso.

¿Cuáles son las cifras que tienen en materia de financiación?
Somos una entidad que lleva 17 años en el mercado. Nacimos y comenzamos una expansión también a nivel nacional. Las últimas cifras al corte del año anterior es que hemos llegado a más de 2,3 millones de clientes a lo largo de nuestra historia. De esto, hemos otorgado más de 5,2 millones de microcréditos a microempresarios colombianos y eso nos ha permitido atender las necesidades de ellos, aprender mucho sobre este modelo y apostarle también a la salida de pobreza, que es uno de nuestros grandes objetivos en términos de impacto de nuestra actividad.
Tenemos 1,66 millones de clientes que tienen productos de ahorro; 173.000 de ellos tienen crédito activo con Bancamía, 56 % de los que tienen crédito son mujeres, 21 % también genera empleo, y estas cifras nos indican que estamos apoyando el aparato productivo más grande del país, que son los microempresarios.
Nuestro primer objetivo es hacer que ellos tengan mejor bienestar y más progreso en los negocios que les permitan salir de esa línea de pobreza. Por ejemplo, de los microempresarios que atendemos, 33 % tienen educación primaria a lo sumo, es decir, apenas han llegado a algunos de los niveles de educación primaria, y 72 % son vulnerables desde el punto de vista de sus ingresos.
Después de tres años de relación con el banco, poco más de la mitad salen de esa línea de pobreza. En eso se resume el impacto de Bancamía en estos 17 años: un foco en que el emprendimiento no sea simplemente un medio de subsistencia, sino la palanca para que esa familia salga de pobreza, prospere y ojalá genere empleo también en el futuro, como 25% de los microempresarios atendidos lo vienen haciendo.
En nuestro modelo tenemos también como prioridad el uso de nuevas tecnologías para ser oportunos en la entrega de los recursos a los microempresarios, que es un criterio altamente valorado por ellos. Estamos apostando por una mayor personalización. Hemos venido piloteando nuevas rutas de progreso, de crecimiento, que lo que tienden es a llevarle al cliente en el camino toda la formación, los contenidos, los productos, los servicios, los pagos inmediatos.
Finalmente, nuestra apuesta verde va a seguirse haciendo en todo el país, pero con fuerte énfasis en la Amazonía colombiana, para la cual hicimos la primera emisión de un bono sostenible el año pasado.
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