El tenis colombiano volverá a reunir a varias de sus figuras históricas el próximo 23 y 24 de mayo en Bogotá con la primera edición de la Copa Nemocón y Virviescas, un torneo que mezclará competencia amateur, exhibición de leyendas, clínicas deportivas y networking empresarial alrededor de este deporte. El evento se realizará en el Club Laverdieri, sobre la vía Suba-Cota, y tendrá como protagonistas a Robert Farah, Juan Sebastián Cabal, Fabiola Zuluaga y Mariana Mesa.
La apuesta del torneo no solo está enfocada en el espectáculo deportivo. La organización confirmó que detrás del proyecto hay una estrategia para consolidar un ecosistema que conecte empresa privada, formación deportiva y economía alrededor del tenis. La inversión del evento proviene en su totalidad de patrocinadores privados y marcas aliadas que ven en el deporte una plataforma de posicionamiento y relacionamiento comercial.
Según explicó Danilo Virviescas, uno de los impulsores del torneo y socio de la firma Nemocón y Virviescas, el objetivo es convertir esta primera edición en un punto de partida para construir un circuito con proyección internacional. “La inversión ha sido bastante alta y el sector privado está poniendo el alma y el corazón para que el evento sea posible”, señaló durante la presentación del torneo.
La Copa Nemocón y Virviescas también llega en un momento en el que el tenis colombiano busca recuperar visibilidad y ampliar su base de jugadores. En Colombia, este deporte ha dependido históricamente de esfuerzos privados y del respaldo de algunos patrocinadores para sostener procesos competitivos, especialmente por los altos costos de entrenamiento, viajes y participación en torneos internacionales.

Empresas privadas y tenis: el modelo económico detrás de la Copa Nemocón y Virviescas
Uno de los focos centrales del torneo será precisamente la relación entre empresa privada y deporte. La organización confirmó la participación de patrocinadores como Compensar Medicina Prepagada, marcas deportivas, cadenas comerciales y aliados institucionales vinculados al tenis colombiano.
Para Virviescas, el evento busca demostrar que el tenis puede convertirse en una plataforma rentable desde el punto de vista empresarial y social. “En los negocios, como en el tenis de alto nivel, la diferencia la marcan la estrategia, la precisión y la capacidad de anticiparse”, afirmó.
El torneo contará con categorías para aficionados divididas entre novatos, intermedios, avanzados y expertos. También habrá competencias infantiles bajo el sistema de desarrollo con pelota roja, naranja y verde, utilizado en procesos de formación deportiva.
Los premios buscan aumentar la participación y darle un incentivo económico al torneo amateur. En la categoría novatos, la pareja campeona recibirá $1 millón en tiquetes Bogotá-Cartagena. En intermedios, el premio será de $1,5 millones en viajes y hotel. En avanzados, la recompensa llegará a $2 millones con alojamiento incluido, mientras que en expertos el premio alcanzará $6 millones en efectivo.
La estrategia de la organización apunta a construir una experiencia integral alrededor del tenis. Además de los partidos, el evento incluirá clínicas deportivas, espacios de conversación con extenistas profesionales y actividades comerciales para patrocinadores y asistentes.
Mariana Mesa será una de las protagonistas
Mariana Mesa, extenista profesional colombiana y una de las figuras invitadas al torneo, aseguró que el crecimiento del deporte en el país depende en gran parte de que las compañías privadas mantengan su interés en financiar procesos competitivos y eventos de formación.
“El deporte no es un gasto, es una inversión”, afirmó Mesa. También explicó que hoy el tenis mueve un ecosistema mucho más amplio que hace dos décadas, impulsado por patrocinadores, redes sociales, transmisiones deportivas y nuevas oportunidades comerciales.

La extenista recordó que durante los años noventa y comienzos de los 2000 el tenis colombiano tenía pocas competencias locales y obligaba a los jugadores a asumir altos costos para competir en el exterior. Según explicó, actualmente el país tiene más torneos, entrenadores mejor capacitados y una estructura más amplia para el desarrollo de jóvenes talentos.
Ese cambio también modificó el interés empresarial. Mientras en los años noventa el tenis tenía poca exposición comercial, los resultados internacionales de jugadores como Fabiola Zuluaga, Mariana Mesa, Alejandro Falla, Santiago Giraldo, Robert Farah y Juan Sebastián Cabal aumentaron la visibilidad del deporte frente a las marcas.
El tenis colombiano busca ampliar su base de jugadores y atraer nuevas inversiones
Otro de los objetivos de la Copa Nemocón y Virviescas será acercar el tenis a nuevos públicos. La organización considera que el deporte ha dejado de ser exclusivo de ciertos sectores sociales y que hoy existe una mayor oferta de escenarios y escuelas de formación en Bogotá y municipios cercanos.
Virviescas aseguró que hace dos décadas el acceso a canchas y procesos de formación era limitado en varias zonas de la capital, mientras que actualmente existen espacios en sectores como El Tunal y Soacha, donde el tenis empieza a ganar más presencia.
La organización también busca atraer a niños y familias para ampliar la base de aficionados. Durante el evento habrá espacios para que jugadores amateurs puedan compartir cancha con figuras históricas del tenis colombiano.
Para Mariana Mesa, este tipo de encuentros puede ayudar a fortalecer el relevo generacional del tenis nacional. La exdeportista aseguró que Colombia mantiene talento competitivo, pero necesita más torneos, apoyo económico y procesos de largo plazo para sostener nuevos resultados internacionales. “El apoyo económico y el apoyo institucional son vitales para el deporte”, afirmó.
Mesa también explicó que uno de los mayores retos sigue siendo el costo de la formación profesional. A diferencia de otros deportes, el tenis requiere gastos permanentes en entrenadores, viajes, implementos y participación en torneos, lo que obliga a muchos jugadores a depender de patrocinadores o apoyo familiar.
El torneo también tendrá un componente simbólico para el tenis colombiano. El partido de exhibición reunirá nuevamente en cancha a Robert Farah y Juan Sebastián Cabal, una de las parejas más exitosas en la historia del tenis latinoamericano tras conquistar Wimbledon y el US Open en dobles.

Enfrente estarán Fabiola Zuluaga, semifinalista del US Open en 2004 y exnúmero 16 del ranking WTA, junto con Mariana Mesa, quien fue integrante del equipo colombiano de Fed Cup y una de las referentes del tenis femenino nacional durante los años noventa.
La organización espera convertir el evento en una cita anual y avanzar hacia una versión internacional en futuras ediciones. La idea es atraer jugadores de otros países y aumentar el nivel competitivo para los tenistas colombianos.
“La idea es poner el torneo a nivel internacional”, afirmó Virviescas. Según explicó, el objetivo es que las próximas ediciones permitan intercambios deportivos con jugadores extranjeros y fortalezcan el nivel competitivo de los participantes nacionales.
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La apuesta refleja una tendencia cada vez más visible en el deporte colombiano: eventos financiados por capital privado que combinan entretenimiento, negocios y formación deportiva como modelo de sostenibilidad.




