Abelardo de la Espriella, presidente electo, le ordenó al ministro de Hacienda designado, Miguel Gómez, preparar un paquete de decretos «orientados a reducir el gasto público inncesario y aliviar la carga tributaria que hoy soportan los colombianos que trabajan».
Así lo dijo este domingo en un segundo pronunciamiento a los colombianos, el cual se presenta días después del inicio del empalme con el gobierno de Gustavo Petro.
De otro lado, el nuevo jefe de Estado dijo que enviará en los próximos días una delegación a Washington para avanzar en el reperfilamiento de la deuda pública de Colombia y para buscar nuevas fuentes de financiamiento para el país.

Al mismo tiempo, anotó que, con el nuevo MinHacienda, «terminan las negociaciones secretas y los acuerdos bajo la mesa con las comisiones económicas del Congreso (…) para alimentar la corrupción disfrazada de negociación política».
Nuevos ministros, empalmes regionales y balances de seguridad y Paz Total
De la Espriella también confirmó que esta semana entregará nuevos nombres del futuro gabinete ministerial, al tiempo que reveló que este miércoles, 8 de julio, comenzará los 32 empalmes regionales que tendrá la nueva administración.
Estos comenzarán en Cúcuta, Norte de Santander, donde anunciará «medidas concretas para revertir las perversas decisiones de este gobierno que han permitido el pillaje y robo de la tierra», así como decisiones para retomar el control en el Catatumbo y darles ayudas sociales a las personas de esa región.
En su intervención, el presidente electo también anotó que han encontrado «cientos de irregularidades» del Gobierno Petro, por lo cual ordenó conformar un grupo de abogados para presentar denuncias penales, fiscales y discplinarias “para que ninguna ilegalidad contra la patria quede impune”.
Finalmente, en materia de salud, dijo que el país atraviesa por una crisis humanitaria en salud, teniendo en cuenta que millones de colombianos no consiguen sus medicamentos.
«Lo que crearon Petro, (Guillermo Alfonso) Jaramilo -ministro de Salud- y su desgobierno es una crisis humanitaria. La deuda con las EPS asciende a $26 billones, mientras que las quejas de usuarios y el deterioro financiero sigue creciendo», anotó.
Y cerró diciendo: «Al equipo de empalme le he instruido que, paralelamente a la preparación de las denuncias penales correspondientes, para que respondan los responsables, implementen el plan de choque para estabilizar el país en los primeros 90 días del gobierno».




