El candidato a la Presidencia Abelardo de la Espriella y su posible vicepresidente, José Manuel Restrepo, insistieron en que buscarán sacar a Colombia del estancamiento financiero mediante la construcción masiva de vivienda y el impulso a la infraestructura a través del modelo de concesiones.
En una entrevista reciente, De la Espriella declaró que su gobierno buscará convertir a Colombia en un país de propietarios, para lo cual se trazaron el objetivo de construir de más de un millón de viviendas durante los cuatro años de mandato.
Según el candidato, este proyecto no solo es una meta económica, sino una herramienta de paz social, argumentando que la propiedad privada genera ciudadanos más pacíficos y comprometidos con la estabilidad del país.
Para alcanzar esta cifra, Restrepo explicó que es imperativo recuperar programas que consideran «marchitados» por la administración actual, como Mi Casa Ya.
Así mismo, propuso implementar modelos innovadores como el leasing habitacional —similar a Singapur— y reactivar los subsidios a las tasas de interés para Vivienda de Interés Social (VIS). Incluso mencionó un plan de viviendas especiales donde el primer piso funcione como emprendimiento familiar y el segundo como residencia, apoyado por capital semilla.
El retorno a las concesiones y la conectividad regional
El segundo frente de la estrategia es la infraestructura, un sector que De la Espriella calificó como el segundo motor más importante de la economía colombiana.
Por ello, la dupla criticó duramente la parálisis de grandes proyectos y se comprometió a retomar el modelo de concesiones viales, garantizando vigencias futuras y brindando seguridad jurídica a los inversionistas para atraer capital extranjero.
De la Espriella calificó como una «monstruosidad» el freno a la expansión de las Autopistas del Café y la Conexión Centro, asegurando que en su gobierno irán «con todo» para materializar estas obras.
Los candidatos recalcaron que la meta es recuperar el reconocimiento histórico de Colombia en materia de concesiones para conectar las regiones y mencionaron al Túnel de Oriente como un referente de este tipo de infraestructura de alta ingeniería.
Sin embargo, su plan de infraestructura no se limita a las grandes autopistas, también contempla una intervención masiva en la red vial menor, con más de 2.000 kilómetros de vías secundarias en la mira y más de 30.000 kilómetros en vías terciarias para conectar el campo con los centros de consumo.
Restrepo explicó que este enfoque en vivienda e infraestructura es parte de un programa de crecimiento que busca aumentar la productividad nacional. Según el economista, el mercado ya ha mostrado señales de confianza ante la posibilidad de su triunfo, lo que se ha traducido en una disminución de las tasas de interés de la deuda pública.
Los candidatos sostienen que, activando estos sectores, junto con los hidrocarburos y la minería responsable, Colombia podrá alcanzar un crecimiento económico de entre el 6 % y 7 % anual.




