Tras una jornada de relativa calma, el mercado cambiario despierta con una presión alcista. El dólar en Colombia abrió hoy en $3.590, lo que representa un incremento frente al cierre de ayer de $3.579,47.
Aunque los analistas técnicos señalaban una zona de piso entre los $3.560 y $3.570, la combinación de nuevos ataques en el Estrecho de Ormuz y el estancamiento de las negociaciones de paz está forzando al peso colombiano a ceder terreno, rompiendo la lateralidad de las sesiones previas.

Con la apertura en $3.590, el mercado evaluará si este movimiento es un overshoot momentáneo por las noticias de Ormuz o si el dólar se consolidará por encima de los $3.600. La atención se centrará en cualquier comunicado oficial de Irán que valide o desmienta la tregua anunciada por Trump.
Brent y el WTI tocan la puerta de los US$100
La parálisis diplomática y el bloqueo efectivo del Estrecho de Ormuz están impulsando los precios de la energía a niveles críticos. A pesar de haber iniciado la sesión con ligeras caídas, el sentimiento cambió drásticamente con el paso de las horas.
Ahora, el Brent sube un 1,46 %, acercándose a la barrera de los US$100, mientras el WTI avanza un 1,66 %, reflejando la prima de riesgo por la interrupción de los flujos desde Oriente Próximo.
Expectativas macroeconómicas al alza en Colombia
En el frente interno, el panorama se torna complejo por la fricción entre el Ejecutivo y la autoridad monetaria. La advertencia del presidente Gustavo Petro al Banco de la República —amenazando con subir el salario mínimo si las tasas de interés continúan al alza— introduce un elemento de ruido político que los inversores suelen castigar con mayor volatilidad en la tasa de cambio.
A esto se suman los resultados de la Encuesta de Opinión Financiera de Fedesarrollo y la bvc, que pintan un escenario con una tasa de interés al alza, pues la mediana de analistas espera un incremento al 11,75 % este mismo mes, llegando al 12 % para el cierre de 2026.
Respecto a la inflación, las expectativas se desanclaron hacia arriba, situándose en un 6,40 % para el cierre del año. Finalmente, el pronóstico del PIB para 2026 se revisó a la baja, situándose en un modesto 2,4 %.
En Estados Unidos, el testimonio de Kevin Warsh ante el Senado para presidir la Reserva Federal ha inyectado una dosis de confianza institucional. Warsh reforzó la independencia de la FED frente a las presiones de la Casa Blanca, calmando los temores de un giro político en las tasas de interés.
Sin embargo, esta calma se ve empañada por la volatilidad geopolítica. El presidente Donald Trump anunció unilateralmente una extensión de la tregua con Irán por dos semanas, pero la falta de reciprocidad por parte de Teherán —que calificó los diálogos en Pakistán como una «pérdida de tiempo»— y la suspensión del viaje del vicepresidente JD Vance han dejado el acuerdo en el aire.
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