El estadio Metropolitano Roberto Meléndez entró de manera oficial en fase de transformación. Tras el partido entre Junior y Deportes Tolima por la primera fecha de la Liga BetPlay, las excavadoras ocuparon el escenario y comenzó el retiro de silletería, jardines internos y zonas técnicas. El alcalde Alejandro Char confirmó que la intervención marcará un cambio estructural para el principal escenario deportivo del Caribe y que el proyecto se ejecutará con estándares internacionales.
Char explicó que la obra contempla bajar el nivel de la cancha, eliminar la pista atlética y extender las tribunas hasta el borde del campo. “Barranquilla, Colombia y el mundo entero contarán con un estadio con mayor confort y más capacidad: 60 mil sillas para fútbol y hasta 75 mil espectadores para conciertos”, afirmó el mandatario en declaraciones difundidas por la Alcaldía. El plan busca que el Metropolitano funcione como sede deportiva permanente y como plataforma para grandes espectáculos musicales.
El objetivo oficial es que el nuevo escenario esté listo para octubre de 2026, mes en el que Barranquilla será sede de la final de la Copa Sudamericana, según la adjudicación de la Conmebol. La inversión estimada supera los US$45 millones y el aforo pasará de 46.000 a más de 60.000 espectadores, lo que convertirá al estadio en uno de los más grandes del país.
El inicio de los trabajos se realiza con un frente operativo de siete excavadoras, 20 volquetas y decenas de obreros que ya desmontan las tribunas norte y occidental. La remodelación incluirá nuevas graderías, túneles de acceso, camerinos modernizados, museos y una sala de prensa tipo auditorio con capacidad para 130 personas.

De acuerdo con el cronograma oficial, la obra se ejecutará en etapas para cumplir con las exigencias técnicas de la Conmebol y con los estándares FIFA.
Aforo, servicios y nueva cancha híbrida para el Metropolitano
El diseño definitivo distribuirá 2.698 puestos en Norte, 3.724 en Sur, 4.508 en Occidental, 4.850 en Oriental y 1.734 en graderías móviles. Además, se construirán 10 enfermerías de 100 metros cuadrados cada una, más de 288 sanitarios y 72 urinarios, y zonas de alimentos con cocinas satélite. El proyecto incorpora áreas arrendables para exposiciones y actividades comerciales con el fin de generar ingresos permanentes al escenario.
Uno de los cambios centrales será el nuevo terreno de juego. La cancha tendrá sistema híbrido con fibras naturales reforzadas con sintéticas, tecnología utilizada en estadios europeos para soportar alta frecuencia de eventos sin perder estabilidad. Para conciertos, el aforo se ampliará hasta 75.000 personas, gracias a la extensión de las tribunas y a plataformas móviles sobre el campo.
Además, la fachada exterior será reemplazada por una cubierta bioclimática tensada con malla microperforada de poliéster de alta tenacidad, con acabado metálico o perlado. Con esta solución se busca mejorar la ventilación y reducir la sensación térmica dentro del estadio, un punto crítico en el clima de Barranquilla.
Char insistió en que el proyecto mantendrá la esencia del Metropolitano, pero con especificaciones comparables a las de recintos de Norteamérica.

“Será un Metro para ver fútbol, pero cuando vengan shows musicales de orden mundial, 75.000 espectadores podrán entrar”, reiteró Char durante la supervisión del arranque. El mandatario calificó el cierre temporal del escenario como un paso necesario para lograr “un Metropolitano modernizado y más grande, a otro nivel”.
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La Alcaldía proyecta que la obra dinamizará hotelería, transporte y comercio. Estudios de la administración local estiman que una final continental puede mover más de US$30 millones en gasto turístico directo.




