La Superintendencia de Servicios Públicos multó a Enel Colombia con $2.847 millones. Frente a esta decisión, la compañía afirmó que la sanción corresponde a una investigación relacionada con la oferta de energía presentada por la central hidroeléctrica Betania entre el 17 y el 22 de octubre de 2022, y que no tiene relación con la tarifa que se reflejó en las facturas de marzo de 2026.
Esto marca un choque de versiones frente a lo señalado por el ente regulador, que indicó que, tras un debido proceso, detectó irregularidades en los precios de bolsa que habrían afectado a los consumidores finales.

Según la Superintendencia, el embalse de Betania, operado por Enel, quedó por fuera del despacho económico pese a contar con niveles altos de almacenamiento y capacidad de generación. En su lugar, entraron a operar plantas térmicas, que tienen mayores costos de generación para cubrir la demanda. Como consecuencia, el precio de la energía en bolsa habría aumentado de manera artificial, impactando a los usuarios.
Sin embargo, Enel sostuvo que atendió todos los requerimientos de las autoridades y que sus operaciones se realizaron conforme a la regulación vigente. La compañía también indicó que agotará todas las acciones legales frente a la decisión.
Adicionalmente, explicó que el incremento en la tarifa de energía observado en marzo de 2026 no depende únicamente del precio del kilovatio-hora. Según la empresa, los datos de inflación publicados por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) también consideran el nivel de consumo de los hogares.

La compañía dijo que las tarifas de energía están reguladas por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) y que estas reflejan los diferentes componentes del servicio eléctrico, los cuales están influenciados por factores como las condiciones del mercado energético, variables económicas y los precios de los combustibles.
También señaló que en enero se reconoció un ajuste a favor de los usuarios de $40 por kilovatio-hora, lo que contribuyó a una reducción en la tarifa. No obstante, explicó que este saldo no se aplicó en febrero debido a una actualización en los costos de los contratos de comercialización de energía.
Aun así, la empresa aseguró que, incluso con el ajuste registrado entre febrero y marzo, la tarifa se mantuvo en el promedio del mercado y fue inferior en más de $9 por kilovatio-hora frente al mismo periodo de 2025.
“La compañía ha enviado formalmente las respuestas de detalle a las entidades de control y de gobierno correspondientes, reitera su estricto cumplimiento de la regulación aplicable y su disposición para aclarar toda la información que sea necesaria ante las autoridades competentes”, concluyó la empresa.
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