Un reciente informe de Goldman Sachs prevé un impacto directo en la inflación de América Latina derivado de la inestabilidad geopolítica en el Medio Oriente y el comportamiento volátil de los precios del petróleo, lo que forzará a los bancos centrales a endurecer sus políticas monetarias.
El mercado energético ha vivido un mes agitado tras el estallido del conflicto militar entre Estados Unidos, Israel e Irán a finales de febrero. El precio del barril pasó de una relativa estabilidad a fluctuaciones extremas.
El barril de Brent, por ejemplo, alcanzó un pico máximo de US$119,50 el pasado 9 de marzo, tras confirmarse ataques a instalaciones petroleras y el cierre del Estrecho de Ormuz, por donde circula el 20 % del crudo mundial.
Aunque el 10 de marzo hubo una breve caída por declaraciones políticas, el crudo de esta referencia volvió a acercarse hoy a los US$100 debido a nuevos ataques de Irán contra infraestructura económica en el Golfo Pérsico.
En consecuencia, Goldman Sachs revisó al alza su pronóstico para el Brent en 2026, situándolo en US$77 en su escenario base de una interrupción de 21 días en el Estrecho de Ormuz, aunque advierte que si la obstrucción persiste 60 días, el precio promedio podría escalar a los US$105 e incluso testear los US$150 en escenarios de largo plazo.
Impacto en Colombia y América Latina
Goldman Sachs señaló en su informe que este choque petrolero no golpeará a la región de manera uniforme, siendo la balanza comercial de hidrocarburos el factor diferenciador. En este contexto, Colombia, como exportador neto, enfrenta una realidad compleja.
La entidad ha puesto un énfasis especial en la respuesta monetaria del país. Ante la presión inflacionaria producto del encarecimiento del petróleo (la variación del IPC alcanzaría el 6,2 % al finalizar el año), Goldman Sachs aumentó su expectativa de alza de tasas para la reunión de marzo en Colombia, pasando de 75 a 100 puntos básicos (pb).
Vale la pena recordar que, en enero, durante la primera junta del año, el Banco de la República anunció su decisión de aumentar la tasa de política monetaria en 100 puntos básicos, con lo que pasó del 9,25 % al 10,25 %. De repetirse un movimiento de esta magnitud, como lo anticipa el banco, el indicador saltaría al 11,25 %.
A pesar de la mejora en los términos de intercambio por los altos precios del crudo, la incertidumbre y las condiciones financieras globales más estrictas han llevado a la firma a mantener, sin mejoras, su pronóstico de crecimiento para el país.

El informe de la entidad advierte que, históricamente, un aumento del 10 % en los precios del petróleo se asocia con un incremento de 0,3 puntos porcentuales (pp) en la inflación de la región y una respuesta al alza en las tasas de interés de corto plazo de aproximadamente 0,1 pp.
De hecho, la firma revisó al alza las proyecciones de inflación para este año en la mayoría de los mercados. Así, la inflación proyectada en Chile subió 70 pb al 3,5 %, eliminando cualquier expectativa de recorte de tasas en el primer semestre.
Del mismo modo, en Brasil la previsión de inflación aumentó 30 pb al 4,4 %, esperando que el banco central finalice el año con una tasa del 12,5 %, y en México aunque se mantuvo la previsión de un recorte de tasas para marzo, se descartó el previsto para mayo debido a la presión de precios.
Este panorama obligará a los bancos centrales a adoptar posturas más restrictivas para mitigar los efectos del choque de oferta.
Frenazo en el dinamismo económico e incertidumbre
Además de la inflación, Goldman Sachs proyecta revisiones a la baja en el dinamismo económico de varios países debido a las «vientos en contra» de un crecimiento global más débil y condiciones financieras más apretadas. El pronóstico de crecimiento para Perú se recortó 30 pb (a 2,8 %), para Chile en 20 pb (a 2,3 %) y para México otros 20 pb (a 1,6 %).
La entidad concluye que la región se enfrenta a una etapa de profunda incertidumbre financiera. Mientras el Estrecho de Ormuz permanezca bloqueado por minas y ataques reales, y no solo por el temor de los mercados, la «prima de riesgo geopolítico» seguirá dominando la economía, dejando a América Latina en una posición vulnerable ante la volatilidad externa.
—




