La inflación en 2025 cerró en 5,10%. Si se mira con lupa a los sectores de la canasta energética que más aportaron al indicador, estos fueron el gas y los combustibles para los vehículos, mientras que los servicios de electricidad registraron descensos.
Según los datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), la electricidad registró una variación anual de -2,53 %, con una contribución de -0,09 puntos porcentuales, mientras que el gas fue el rubro que más registró incrementos en la canasta energética, con 8,60 % y una contribución de 0,10 puntos porcentuales. Por su parte, los combustibles registraron una variación anual de 2,80 % y presentaron la misma contribución que el gas, 0,10 puntos porcentuales.

Como las cifras del DANE solo tienen en cuenta los segmentos que pertenecen a la canasta familiar, lo anterior se traduce en que para los hogares y los usuarios lo que más aumentó en términos de inflación fueron los pagos del gas y de los combustibles para vehículos, como la gasolina o el diésel, mientras que el servicio de la electricidad bajó dentro del indicador. Cabe mencionar que esta alza del gas se produce en un contexto en el que Colombia importa este energético desde diciembre de 2024, con el fin de abastecer a hogares y pequeños comercios.
Si se analizan con mayor profundidad los datos del DANE, conviene señalar que hay un rubro llamado “Alojamiento, Agua, Electricidad, Gas y otros Combustibles”, y dentro de este fueron el suministro de agua y los servicios relacionados con la vivienda los que registraron la mayor variación anual. Luego siguen los alquileres de alojamiento y la reparación de vivienda, siendo la electricidad, el gas y los combustibles, considerados en conjunto, los que registraron la menor variación anual dentro del rubro mencionado.
Felipe Campos, gerente de inversión de Alianza Valores y Fiduciaria, manifestó que el gas pesa apenas 1 % de la inflación o del IPC, y que si este hubiese crecido 5 % en lugar de 8 %, la inflación habría pasado de 5,10 % a 5,06 %. Luego agregó que hace un año se esperaba que la inflación fuera de 4%, con lo cual afirmó que el “descache” no fue del gas, sino de otros factores más relevantes que afectaron al indicador, tales como el nivel de gasto del presupuesto público, el dólar y el aumento en el salario mínimo.
Lo que dijo el ministro de Minas y Energía
El titular de la cartera energética, Edwin Palma, manifestó que, cuando el Gobierno llegó, las tarifas de energía eléctrica estaban incrementándose “sin control”, con aumentos de casi 26 % al año, mientras que desde noviembre de 2024 estas crecieron por debajo de la inflación. A lo anterior añadió que en 2025, en ocho de los 12 meses, se registraron caídas anuales de hasta 4,81 %, y que entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025 la tarifa bajó 2,54 %, mientras que la inflación fue de 5,10 %.
“En total, la tarifa de energía ha bajado más de 28 %, lo que representa ahorros mensuales de entre $30.000 y $70.000 para millones de hogares”, dijo.
Importación de gas
Como se señaló anteriormente, dentro de los rubros de la canasta energética mencionados (electricidad, gas y combustibles) fue el gas el que registró la mayor variación anual. Lo anterior podría deberse a que este energético está siendo importado desde diciembre de 2024 para abastecer la demanda de hogares y pequeños comercios.
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Si este combustible se produjera en su totalidad a nivel nacional, sería más económico, pero al comprarse desde el exterior se requiere el pago de toda la operatividad necesaria para traerlo, con lo cual las tarifas aumentan. A la fecha, los reportes señalan que el gas se importa desde EE. UU. y Trinidad y Tobago.
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